“Volviendo (de a poco) a la tierra prometida»

Por Christian Darchez

 

Supongo que no es necesario enfrascarme nuevamente en la telenovela en la que el cantante Geoff Tate y sus ex compañeros de Queensryche nos transformaron en señoras de ruleros pegadas a una pantalla viendo si el galán de turno se queda con la chica; y esa chica era justamente el nombre de Queensryche. Finalmente, el culebrón terminó con la tregua en la que sus ex compañeros se quedarían con el nombre de Queensryche y Geoff Tate con los derechos de las 2 partes de Operation: mindcrime. Todos salieron ganando. Fin de la historia.

Ahora la pregunta era que iba a pasar con Geoff Tate, si se decidía en volver al Metal de una buena vez o seguir explorando esa faceta de Rock experimental mostrada a partir de ¨Q2K¨ (1999). Para los desencantados que esperan que Geoff Tate recupere por arte de magia aquellos agudos (si tal milagro ocurriera se olvidarían automáticamente de Todd Latorre) esgrimidos en el primer EP (1983), The warning (1984), Rage for order (1986) y en el primer Operation: Mindcrime (1988), gemas de sus tiempos con Queensryche, y de aquellos ¨Haters¨ que esperan que matemos al disco, ya que les causa rechazo el solo hecho de escuchar su nombre, debo darles una mala noticia: The key es por lejos lo mas decente de Geoff Tate en mucho tiempo.

Dentro de esta faceta de Rock experimental y pseudo grunge, es lo más logrado de Geoff Tate y eso se debe a que esta vez trabajó mucho más en las canciones y detalles, cosa que no ocurrió con el regular y apresurado Frequency unknown (2013) de su versión de Queensryche. Ahora, bajo el mote de Operation: mindcrime (algo que será tomado como un sacrilegio para los fans de Queensryche), si bien es más de lo mismo para él, esta vez maquilló las canciones con influjo progresivo e intrincamiento que no le sienta para nada mal. Además, Tate si bien está más comedido está en muy buena forma vocal.

Aunque la entrada del disco es errática con canciones como la inicial Choice de pulso calmo y coros bastantes molestos y Burn, con ese pseudo grunge del Queensryche de mediados de los ’90 de riff distorsionado ligeramente. Lo mejor llega con canciones como Reinventing the future y su marcha firme de buenos riffs y solo junto con bases intrincadas, Ready to fly y su pulso a lo Promised land (1994) de su ex banda portadora de buenos arreglos de teclados en plan progresivo. Claro que después de eso, Geoff Tate no se aguanta a si mismo y mete payasadas como la aburrida y plana Life or Death, The stranger de sonidos modernos y riffs gruesos a lo Soulfly o Korn. La cosa vuelve a mejorar con el intrincamiento de la muy progresiva Hearing voices, la balada On queoe, si bien está lejos de ser una maravilla, tiene interesantes sección de saxo a cargo del mismo Tate, el hermoso interludio An ambush of sadness entre el harpa y el violín junto con armonías de guitarra. Para el final nos encontramos con buenas canciones como Kicking in the door y su influjo acústico, cuyo único punto flojo es el de volverse algo repetitiva y la genial The fall nuevamente con elaboradas sonidos progresivos construidos a través de riffs y bases intrincadas, solos escuetos de saxo y bajo (enhorabuena, Kelly Gray en este disco ya no nos tortura con solos horribles como en Frequency unknown, aunque no sale de los correcto), le da un buen cierre al disco.

El disco fue producido por Geoff Tate y Kelly Gray y cuenta con colaboraciones como Dave Ellefson (Megadeth) y el desconocido (al menos para mí) Mark Daly, muestran un significativo avance con respecto a lo que fue el sonido de Frequency unknown. Se puede dilucidar que la génesis de este The key (destinado a ser una trilogía) no fue para nada caótica y apurada como la vez pasada. Pese a que lleva el nombre del disco más famoso de su ex banda de mas estaría decir que no suena a Queensryche enteramente ni pretende sonar así, pero lo positivo es que Geoff Tate recuperó bastante del sonido progresivo que sus ex compañeros siguen obviando es pos de sonar heavies y clásicos. Sin ser excelente, debido a que los vicios de Geoff Tate están aunque en menor medida, siguen estando ahí. The key es un buen disco que da esperanzas para ver como sigue la cosa en sus continuaciones (ya anunciadas). No es para cualquiera y tampoco para entrar en comparaciones con el actual Queensryche, ambas son propuestas distintas bien diferenciadas y debe ser analizado desde esa óptica ya que es una estupidez matar al disco solo por que no sea el Heavy de toda la vida. Los fans de Tate no van a quedar para nada desilusionados.

Los que busquen los sonidos más clásicos de Queensryche van a tener hasta octubre.

Formación

  • Geoff Tate: voz y saxo
  • Kelly Gray: guitarra
  • Scott Moughton: guitarra
  • Randy Gane: teclados
  • John Moyer: bajo
  • Simon Wright: batería

 Track List

  1. Choices
  2. Burn
  3. Re-Inventing The Future
  4. Ready To Fly
  5. Discussions In A Smoke Filled Room
  6. Life Or Death
  7. The Stranger
  8. Hearing Voice
  9. On Queue
  10. An Ambush Of Sadness
  11. Kicking In The Door
  12. The Fall

Oficial

https://www.facebook.com/operationmindcrimeband

http://www.operationmindcrime.com/

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