
«El apocalipsis según Motörhead”
Speed Metal, Heavy Metal/Hard Rock
Escrito por Crom
Es imposible hablar del heavy metal sin mencionar a dos leyendas que nos han dejado: Lemmy Kilmister y Ozzy Osbourne. Lemmy, líder indiscutible de Motörhead, nos dejó en 2015, pero su espíritu rebelde y su voz rasposa siguen vivos en cada acorde que grabó. Ozzy Osbourne, otro padre del género, falleció hace apenas unas semanas, recordándonos lo valiosos que son estos titanes para la historia del rock. Con Orgasmatron, séptimo álbum de Motörhead, el legado de Lemmy brilla con fuerza renovada: un disco cargado de furia, velocidad y actitud que hoy resuena más emocional que nunca, sabiendo que esa voz única ya no está entre nosotros en cuerpo, pero sí en espíritu.
En Orgasmatron (1986), Motörhead estrenó formación y demostró que nada podía frenarlos. La banda se presentaba por primera vez como cuarteto, con dos guitarristas –Phil «Wizzö» Campbell y Michael «Würzel» Burston– aportando un ataque de riffs doble, y con el potente Pete Gill debutando (y a la postre única vez en estudio) en la batería. Este cambio de alineación le inyectó sangre nueva al sonido de Motörhead sin perder la esencia; al contrario, Lemmy y compañía sonaron más afilados que nunca. Tras el tropiezo comercial del anterior Another Perfect Day, Orgasmatron llegó como un puñetazo sobre la mesa, devolviendo a Motörhead al camino del éxito y consolidándolos de nuevo en la escena.
Desde los primeros segundos, el álbum destroza cualquier duda a golpe de decibelios. Deaf Forever abre el disco como un himno de guerra: medio tiempo machacante con letra épica y un coro que invita a alzar el puño. Le siguen trallazos como Nothing Up My Sleeve y Mean Machine, ráfagas de speed rock’n’roll donde la voz de Lemmy rasga entre guitarras sucias y bajo atronador. Cada canción destila esa mezcla inconfundible de rock and roll primitivo con la velocidad del metal ochentero. La producción es cruda y directa, haciendo que la banda suene cercana, casi en vivo. Phil Campbell y Würzel se reparten solos y rítmicas con ferocidad, mientras Pete Gill marca un ritmo demoledor tras los tambores. Motörhead entrega aquí algunas de sus canciones más duras y pesadas de toda su carrera, como la propia “Orgasmatron” y “Deaf Forever”, auténticos cañonazos sonoros.
El álbum cierra con Orgasmatron, tema que se ha convertido en uno de los clásicos absolutos del grupo. A diferencia de los cortes previos, esta canción avanza lentamente, con un riff monolítico y oscuro que parece el traqueteo de una locomotora infernal. Lemmy aquí no canta tanto como declama con una voz filtrada y casi espectral, como si rugiera desde el más allá. En sus versos lanza su furia contra la hipocresía del mundo –religión organizada, política y guerra– sin piedad ni censura. Escuchar a Lemmy escupir líneas incendiarias en “Orgasmatron” pone la piel de gallina; es sentir la presencia de un titán del rock denunciando las falsedades del poder con la autoridad que solo él tenía. Esta canción, y el disco en general, capturan a Motörhead en un momento de absoluta convicción. No hay baladas, no hay respiro: es un viaje ardiente y honesto, de esos que te dejan exhausto y eufórico a la vez.
En 2025, con Lemmy ya convertido en leyenda y tras despedir recientemente a Ozzy, escuchar Orgasmatron resulta un homenaje cargado de emoción. Más allá de datos históricos, el disco transmite una energía indomable y una autenticidad que sobrecoge. Lemmy solía decir que el rock and roll era una forma de vida, y este álbum es prueba de ello: un álbum que late con fuerza propia, que huele a asfalto, a noches de exceso y a batalla ganada. Tres décadas largas después de su lanzamiento, sigue sonando fresco, visceral y contundente. Este Disco 10 nos recuerda por qué amamos el heavy metal: por discos como este, donde cada nota es un latido inmortal de la bestia que fue Motörhead.
Lista de canciones
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Deaf Forever – 4:25
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Nothing Up My Sleeve – 3:11
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Ain’t My Crime – 3:42
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Claw – 3:31
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Mean Machine – 2:57
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Built for Speed – 4:56
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Ridin’ with the Driver – 3:47
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Doctor Rock – 3:37
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Orgasmatron – 5:27

Músicos
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Lemmy Kilmister – voz y bajo
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Phil “Wizzö” Campbell – guitarra
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Michael “Würzel” Burston – guitarra
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Pete Gill – batería

