«Las letras de nuestras canciones están llenas de contenido y no, no hace falta oir el disco al revés para descubrirlo, solo escucharlas»

Escrito por Crom

Estoy escuchando esta semana un disco nacional para preparar la reseña, en seguida he reparado en que las letras están muy trabajadas, denuncia social, historias del día a día y sentimientos, la artista desnuda el alma en los cortes del disco. Estaba pensando en un prólogo para hablar de lo buenas que son algunas de las letras que se componen dentro del rock en español, pero viendo que me extendía y que me apetecía explicarlo decidí usar este rincón y no robarle protagonismo al disco.

Creo que nunca he contado en público todos los detalles de cómo me introduje en el mundo del Heavy Metal, ese momento fue un antes y un después en mi vida y me mostró un camino cuando más perdido estaba. Lo que sí conté en mi entrevista es que fue a través de un programa de radio que se hacia en Cartagena y que se llamaba «En clave joven«, si no recuerdo mal. La emisión no llegaba bien a mi localidad, era en FM y la distancia hacía que algunos días ni siquiera pudiera oírlo, fueron muchos los inventos caseros para intentar mejorar la recepción, pero había días que me quedaba sin poder sintonizarlo; allí fue donde comencé a escuchar bandas nacionales de Heavy Metal. Yo era un bicho raro (aún lo soy, jeje) pero me identificaba con esas letras, compartía muchas de las cosas que contaban bandas como Ángeles del Infierno, Barón Rojo, Panzer, Ñu, Badana, Sobredosis y tantas otras (no me olvido de Obús, es que eran un poco macarras para mi), por fin vi que mis sentimientos e inquietudes eran compartidos por otras personas, encontré mi camino de alguna manera.

Lo que creo que no conté es que aunque me gustaban las letras, las guitarras, sin embargo, me resultaban estridentes, lo más fuerte que oía por entonces eran Tequila y Miguel Ríos, el Heavy era un poco más fuerte… Tampoco me identificaba con la estética, ni llevar pendiente, pelo largo, vestir de cuero, fumar porros, beber cerveza… de esas cosas con el tiempo llevé mis greñas y lo intenté con la cerveza, aún sigo intentándolo, jeje. Tampoco necesito «vestir de Heavy», aunque me gustan las chupas de cuero como al que más, nunca me pongo una camiseta negra a plena luz del día en verano, la razón se impone sobre la moda en mi caso me temo. Pero me di cuenta muy pronto que formaba parte de esta «tribu» y que no eran necesarios los artificios para ser uno más, algunos de los que más los exhibían en el pasado ahora son solo un triste recuerdo de lo que fueron, para muchos de ellos solo fue una moda pasajera o una excusa que justificara algunos de sus excesos, no es mi caso.

No quiero apartarme del tema principal, que es el de destacar que hacemos letras muy buenas, una ventaja muy grande que creo tenemos sobre los anglosajones. En aquellos tiempos ellos eran muy superiores en aspectos musicales, pero cuando leí la traducción de «The Final Countdown» de Europe me quedé frío, con «Still Loving You» de Scorpions también me llevé una decepción, una balada emocionante pero cuya letra no estaba a la altura de otras nacionales como «Al otro lado del silencio» (título de esta sección) de Ángeles, «Siempre estáis allí» de los Barones o «Junto a tí» de Panzer, por citar unas pocas.

Cuando pienso en grandes letristas en seguida me viene a la memoria Yosi de los Suaves, un poeta de nuestra música sin duda, negro, eso sí. Ahora rivalizamos con las bandas internacionales a nivel musical, pero creo que nos seguimos llevando de calle el premio a las composiciones con contenido, no deja de haber bandas que hablan de dragones y batallas épicas, pero las mejores canciones de amor y desamor, las que hablan de derrotas pero también de superación, las que denuncian la frialdad y falta de humanidad del sistema… Todos esos temas se encuentran en muchas de las canciones de bandas actuales de Heavy Metal y se cantan en español, no digo que otras internacionales no lo hagan, pero me consta que no es prioritario en la mayoría de ellas.

Por eso, aunque a lo largo de los años me he reconvertido y ahora puedo disfrutar de discos instrumentales, he endurecido mi piel con bandas poderosas, y disfrutado de la música en todos los idiomas, siempre necesito bañarme en las aguas del Metal nacional, restañar mis heridas con el bálsamo de esas letras que me hagan saber que no estoy solo, que era en realidad un patito feo entre cisnes, al contrario que en el cuento, pero que cuando encontré a mis iguales me acogieron sin juzgarme y me dieron cobijo. Aprendí en esos primeros tiempos que en los conciertos no solo se ven los mecheros encendidos en las baladas, a viajar en un autobús a un concierto y hacer amigos solo por compartir destino, llegar perdido a esa ciudad y seguir a los melenudos para encontrar el lugar, disfrutar del buen rollo de los festivales, integrarte en esa jungla de diversidad donde cada cual viste como quiere, deleitarte con la visión de esas Diosas del Metal vestidas de cuero, que te pisen o empujen y te pidan disculpas, que te ofrezcan bebida o extraños cigarrillos sin conocerte… Porque esta es mi tribu, no la elegí, simplemente soy uno de ellos, porque mi rollo es el Rock!

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