«El último de su estirpe, lo reservo para que amenice mi entrada al Hades.»

Crítica escrita por Luishard

Amigos de Dioses del Metal, llevaba ya algún tiempo rumiando la idea de reseñar un disco 10, entendiendo este término, más como aquel que significa mucho para mí, que el hecho de que los expertos y críticos musicales lo consideren merecedor de ese galardón. Por las fechas de mi nacimiento, del 67 y la de salida al mercado del disco, habréis observado que es imposible que el Rock, Hard o Metal ya recorrieran mis venas, pues estaba más pendiente de futbolear con los amigos que otra cosa. 

Siendo sincero, tampoco fue el primero de los australianos, porque este honor lo tiene “el del cañón”, tapa negra. No me preguntéis porqué, quizás la súbita muerte de Bon con 33 años me impactó, pero siempre he sentido una atracción especial por éste vinilo. Tanto, que lo he escuchado cientos de veces, lo llevo de tono en el móvil y le he “ordenado” a mi sufrida esposa que me lo ponga cuando me desparramen entre el polvo. Veremos si me hace caso o tengo que decirle a Caronte que dé media vuelta a la barca para recordárselo.

¿Qué podría contaros yo que no conozcáis ya de los AC/DC?, tan solo algunas pinceladas de la que considero fue su primera etapa, hasta el fallecimiento de Bon Scott, cantante y excelente compositor, el 19 de Febrero de 1980, ya sabéis como. Formados en Noviembre de 1973 en Sidney (Australia) y liderados por los hermanos Young, tuvieron a la Diosa fortuna de su lado cuando integraron en Septiembre del 74 a Bon Scott como vocalista, tras desprenderse del problemático Dave Evans o tal vez las hilanderas del destino, tejiendo sus comunes orígenes  escoceses, los unieran. 

Fueron seis los  trabajos hasta que concibieron esta joya intemporalde 35 años,concretamente el  27 de Julio del 79 para Europa,  de la que se han vendido ya unas seis millones de copias. Estamos hablando de un álbum que fue el primero de la banda en entrar en el Top 100 de Estados Unidos, aupándose hasta el 17, el 13 en Australia y el 8 en el Reino Unido.

De entre todos los motivos para elegir el título de Highway to Hell, tan sugerente aún hoy en día, me quedaré con el más objetivo. El de un lugar de Australia, Canning Highway, donde estaba la taberna preferida de Bon y los caminos serpenteaban tanto que muchos lo llamaban “la carretera al infierno”.

Atlantic Records, sello del grupo, iba a por todas con ellos y querían una super banda de Rock que rompiera el mercado americano. A tal fin, contrataron a Eddie Kramer dejando a un lado a sus productores habituales, Harry Vanda y George Young. Kramer, gran ingeniero de sonido, era incompatible con el espíritu de los hermanos Young y Bon Scott, hasta pretendía incluir teclados en el sonido, ¡¡Dioses del Metal, menos mal!!. Al final, el que estuvo con ellos al pie del cañón en los estudios londinenses de Roadhouse  durante casi tres meses, fue Robert John «Mutt» Lange, a piñón fijo con un único día de descanso por la boda de Malcolm. Esta elección fue un acierto total, pues mejoró la técnica vocal de Bon y dio al conjunto más protagonismo a los coros.

El sonido de este disco es mucho más maduro y pulido pero igual de enérgico que los anteriores. Sumamente nítido y claro, lo que significa para mí que puedo elegir a voluntad cualquier instrumento y deleitarme con él, sobre todo cuando las guitarras de Angus y Malcolm se complementan, duplicando los riffs.Que decir de las letras, pura ambrosía del incorformismo callejero, directas, simples y atrevidas, muy atrevidas a veces diría yo.

De la portada siempre me atrajo la ropa colegial con cuernos y cola diabólica con  toda la banda directa a la retina. Pura imagen del Rock and Roll y por eso cuelga enmarcada como “Espada de Damocles” en mi cueva. Curioso de que no fuera la misma  en todo el mundo, en su tierra natal aparecían envueltos en llamascon un bajo proyectándose en perspectiva, demasiado recargada.

Y sabéis que mejoraría, pues que hubieran metido más canciones, muchas más, hasta la eternidad en el infinito.

Comienza Highway to Hell. Un himno generacional con acordes sacados de la nada por el propio Malcom, parece la punta angulosa de un iceberg emergiendo. Cada vez que suena esa guitarra entro en trance, nada que esconder en un mazazo de Rock. Es, para mí, una de las mejores de todos los tiempos.

Que buen ritmo de comerte el barrio en Girls Got Rhythm, ese agradecido guiño al sexo “fuerte” en el estribillo es magnífico, ¿notáis como Cliff cubre a Phil?, un bajo rompe ventanales. Una pausada y poderosa entrada hay en Walk All Over You, con Phil Rudd astillando palos para luego bajar al Hades con ese ritmo de cabeceo de finales de los 70. Me derrito con ese estribillo lento y sentido. Touch Too Much posee uno de los ritmos más embriagadores de todo el disco y como anécdota contaré que, en plena pubertad, con pensamientos y hormonas a reventar, traducíamos fonéticamente el estribillo en nuestras quedadas de Metal  como “machturchbeichon” a pleno pulmón, ¡qué tiempos!.

Beating Around the Bush comienza demencial, solitarios acordes de seis cuerdas hacia el infinito, luego a dueto,  batería y bajo a por todas, vamos, que me está costando escribir porque no puedo parar de moverme. Enciendo una hoguera  para luego ser un torbellino de fuego en Shot Down in Flames, esos riffs son lo más, cortos y precisos y Angus a solas está leónido. Caliente, muy caliente con Get It Hot, me maravilla esta melodía y como el ritmo se va acompasando con Bon, milimétrico, de láser, para terminar de menos a más.

Yo si ofrecería ahora  mi sangre para estar con ellos cantando If You Want Blood (You’ve Got It). Lo mejor es cuando se va deteniendo la canción a ritmo de Phil Rudd y Bon me pone los pelos como escarpias  con ese grito interminable ¡¡¡¡“…..you got it”!!!!. Con apetito animal de AC/DC entra Love Hungry Man, ¡¡como me masajea el tímpano Cliff, acordes de maroma de barco!!, muy, muy pegadiza. Lástima que todo tenga un final, llega Night Prowler. Sugerente balada que recrea un ambiente nocturno, donde Bon da lo mejor de sí en un tema lento, ¡¡qué voz!!.

Con el puño en alto y mano astada, rujo a la tempestad ¡¡no des la vuelta Caronte, porque se han acordado, feliz voy a mi destino entonando Highway to Hell!!. Ya descanso en paz junto a Bon Scott. Un saludo metálico a todos. 

Tracklist

  1. Highway to Hell
  2. Girls Got Rhythm
  3. Walk All Over You
  4. Touch Too Much
  5. Beating Around the Bush
  6. Shot Down in Flames
  7. Get It Hot
  8. If You Want Blood (You’ve Got It)
  9. Love Hungry Man
  10. Night Prowler

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