
“Cuenta regresiva a la despedida”
Reseña de Christian Dárchez
Cuando algún músico dice “el último disco, la última gira”, para cualquiera es muy fácil caer en la desconfianza; pero cuando se trata de Dave Mustaine que anunció que este nuevo disco y su consecuente gira será lo ultimo de Megadeth la desconfianza se convierte en incredulidad. Ya hace unos 22 años que dijo lo mismo tras el lanzamiento de “The system has failed” (2004) y por eso mas que difícil creerle, aunque sabemos que hoy el contexto histórico no es el mismo. Fiel a su estilo y antes de la salida de este disco homónimo, el pelirrojo mas mala onda del metal salió a responder los dichos de su ex compañero Dave Ellefson que no solo reaccionó con escepticismo ante el anuncio de Mustaine asegurando que esta movida solo tiene la función de aumentar la venta de discos y entradas a los shows y cerró con que si de verdad lo de la separación estaría encantando en participar en la última gira si este lo vuelve a llamar; a lo que Dave fue tajante ante las declaraciones de Ellefson respondiendo con un “Megadeth no es un show de marionetas. No van a haber ex miembros invitados, no sería justo para los actuales miembros de la banda”.
Al igual que Sebastian Bach con Skid Row, la historia de Dave Ellefson con Megadeth ya está mas que cerrada, claro está. Dejando de lado el chimento de la tarde que siempre nos regala todo lo concerniente a Dave Mustaine; si este de verdad es su ultimo disco se cerrará una historia de 4 décadas. En las que mas allá de todo lo extra musical que rodeó siempre a la figura de su líder nos entregó gemas de Thrash Metal como “Peace sells…but who’s buying?” (1986) “Rust in peace” (1990) “Countdown to extinction” (1992) y el mas pausado “Youthanasia” (1994). Claro que en el nuevo milenio la banda siguió editando discos de buena factura (más allá de los gustos) aunque sin equipararse a las gemas antes mencionadas. Tal vez también recordemos sus infinidades de peleas con sus ex compañeros de Metallica como la patada en el culo que le pegó a James Hetfield después de que este le pegara a su perro, con músicos de otras bandas (Tom Araya de Slayer, Jon Oliva de Savatage, Phil Anselmo de Pantera etc.) y con los ex músicos de su banda. Pero está mas que claro que Dave Mustaine con su criatura Megadeth nos dejó un legado musical enorme que merece ser recordado antes que todo lo demás, tanto con sus discos como con sus shows incendiarios, tal como lo pude comprobar yo mismo en 2 ocasiones, siendo una de ellas con su formación mas emblemática como también una de mis primeras bandas de metal cuando me inicié en esto allá por 1997. Ahora queda pasar a la reseña del disco que hoy nos ocupa y que tiene fecha de edición este viernes 23 de enero y en lo personal se que a una banda como Megadeth ya no le puedo pedir mucho mas de lo que ya me dio en el pasado, por esa misma razón este “Megadeth” pese a algunas cositas me resultó un disco potente y correcto.
“Megadeth”, decimoséptimo disco de los americanos Megadeth, se caracteriza por tener un perfil mucho menos sobrecargado y más directo que su anterior y mas virtuoso “The sick, the dying…and the dead!” (2022), donde la aspereza y la ponzoña en el sonido de las guitarras dicen presente; y a diferencia del anterior disco, que fueron afectados por el virus de la “Solitis aguda”, para esta oportunidad desistieron en la idea de meter 10 solos en los temas (algo que agradezco) para tapar los huecos; y en concordancia con su sonido apostaron a canciones mas directas que en ocasiones aciertan, en otros se sienten como meros ejercicios de rutina y en otros el gancho se toma una sabático.
El disco tiene un muy buen comienzo y sin anestesia con la ya conocida y asesina Tipping point, un tema veloz y machacoso que cuenta con buenos cambios tanto en los riffs como en las bases rítmicas, que dejan a Mustaine rematar la faena con su voz impenitente y cumplidora de siempre, pasando por la sardónica I don’t care, un tema mas metalero que thrasher de andar firme pero que acusa de una displicencia ganchera que a mi, por lo menos, no me seduce. Algo parecido me ocurre con el medio tiempo machacoso Hey god!, que pese a sus buenas intenciones, le faltó un estribillo mas atractivo en la que Mustaine se sincera diciendo que a veces se siente tan inseguro.
La cosa levanta un poco mas con la veloz Let there be shred, que aunque porta solos veloces son mas estándar que el shredding, igual es lo de menos porque el tema pega donde debe. Hay algún que otro guiño a días pasados (alguno dirá auto plagio) en el guitarreo áspero de Puppet parade, que resulta bastante similar al de “Almost honest” de “Cryptyc writtings” (1997), pero que le falta el gancho de aquel y su estribillo va en piloto automático, quedando como un tema de relleno. Casi lo mismo ocurre con el medio tiempo duro y machacoso Another bad day, que a falta de un riff principal (apenas hay un arreglo,) dependía de un buen estribillo, pero Mustaine tuvo “Otro día malo” a la hora de componerlo y tampoco le salió bien ese ítem.
Por suerte el increíble solo de batería a cargo de Dirk Verbeuren en la marcial Made to kill me despierta de la modorra con buenos cambios de ritmos a lides mas vertiginosas y buenos riffeos y solos dialécticos, mientras que el engañoso comienzo melódico de Obey the call muta en un medio tiempo áspero y oscuro que, aunque a Mustaine le cuesten a estas alturas le cuesta apelar a partes vocales melódicas (el paso del tiempo no perdona), va para adelante al igual que su furioso y veloz up tempo final. Las guitarras procesadas le dan la bienvenida a I am war, un tema a medio camino entre el metal y el hard rock, que aprueba con lo justo. Para el final llega justamente la movida The last note, que podría pasar entre lo menos memorable de “Countdown to extinction”, tiene buenas ideas como un arreglo de guitarras acústicas y gran solo de guitarra, al igual que su outro de guitarras limpias limpias y un recitado de Dave que antecede al amargo final… De no ser que de bonus track tenemos su propia versión de Ride the lightning (bueno, el fue uno de los compositores de la misma), para mojarle la oreja a sus ex compañeros de Metallica con una versión bastante simpática y bien recreada. Una buena decisión por parte del pelirrojo ponerla como bonus track, ya que de ser un track integral hubiera desentonado con el resto del disco por el contraste sonoro que eso conllevaría.
La producción a cargo del propio Dave Mustaine y con el apoyo de Chris Rakestraw tras la consola le otorgaron ese sonido áspero y venenoso que dentro de todo juega a favor del enfoque del disco, tal vez a lo mejor el bajo de James LoMenzo sufrió un poco en el proceso y está mas como acompañamiento, aunque cumpliendo bien esa tarea. Y cuenta con una buena portada, con el querido Vic Rattlehead a medio prenderse fuego, aunque no soy amigo de los fondos vacíos, la portada no está mal. En líneas generales y para no alargarla más y no ser tan duro: pese a que los temas mas logrados estén lejos de ser memorables, y los denominados “temas de relleno” queden como meros ejercicios de rutina tanto en sus gancho en piloto automático o la falta del mismo, “Megadeth” se trata de un correcto disco, donde lo “agridulce” que citaron en algunas reseñas al menos para mí pasa por el lado de que estamos ante el posible final de una de las mas grandes bandas que nos haya dado el metal, y que nos dio tantos momentos irrepetibles tanto en sus discos de estudio como en vivo. Más que eso ya no le puedo pedir.
GRACIAS POR TANTO, DAVE MUSTAINE! HASTA SIEMPRE, MEGADETH!

Megadeth
Dave Mustaine: voz y guitarra
Teemu Mäntysaari: guitarra
James LoMenzo: bajo
Dirk Verbeuren: batería
Canciones
1.Tipping Point
2.I Don’t Care
3.Hey, God?!
4.Let There Be Shred
5.Puppet Parade
6.Another Bad Day
7.Made to Kill
8.Obey the Call
9.I Am War
10.The Last Note
11.Ride The Lightning (bonus track)

