
“Una joya de culto que hoy suena aún más grande.”
Hard Rock – USA
Escrita por Crom
Este álbum de Marchello literalmente me voló la cabeza. Finales de los ochenta era una época en la que yo escuchaba bastantes discos instrumentales, ya sabéis, lodo ese movimiento shred de guitarristas virtuosos, auspiciados en gran parte por Mike Varney, que estuvo produciendo álbumes de Yngwie Malmsteen, Michael Schenker, George Lynch, Jason Becker, Marty Friedman, Eric Johnson, Vinnie Moore, Steve Morse, Richie Kotzen… Casi nada. Pero esa fiebre por la guitarra también se trasladó al Hard Rock en discos “cantados”, recuerdo sobre todo el “Intense Defense” de Joshua, pero hubo muchos más. Este Destiny no recuerdo cómo llegó a mis manos, debió ser una recomendación de Clemente, un amigo devoto del buen Heavy y Hard Rock, que conocía muchas bandas, pero lo que sí recuerdo es que me enganchó a primera escucha, y que a día de hoy sigo buscándolo de vez en cuando. Había muy poca información entonces, fue un álbum casi maldito, después creo que se ha convertido en un disco de culto, y he conseguido recabar, con la ayuda de la tecnología, mucha información sobre este primer y único disco oficial de Gene Marchello… Más o menos.
Marchello fue una banda neoyorquina de hard rock fundada a finales de los 80 por el guitarrista y vocalista Gene Marchello, hijo de Peppi Marchello (legendario cantante de la banda Good Rats). Este proyecto nació prácticamente como un emprendimiento familiar: Peppi, con toda su experiencia compositiva, se encargó de producir el álbum debut Destiny y de coescribir la mayoría de los temas, aunque decidió quedarse tras bambalinas dejando el protagonismo escénico a su hijo. A Gene lo acompañaron músicos de primer nivel: Nick DiMichino al bajo (y coros), John Miceli en la batería (un baterista que venía de tocar con Alice Cooper, Meat Loaf o Joe Lynn Turner) y Gary Bivona en los teclados (y coros). Esta potente alineación tomó el apellido Marchello como nombre de la banda, posicionando a Gene al frente como virtuoso de la guitarra y voz principal.
El álbum Destiny se lanzó en 1989 bajo el sello CBS en Estados Unidos y Japón. Hay que señalar que llegó en un momento peculiar: la cima del hard rock y el glam metal de los 80 estaba saturada de lanzamientos, y el viento de cambio del grunge ya asomaba en el horizonte. Destiny logró crear cierta expectación local – se fabricaron apenas 500 copias iniciales que se agotaron de inmediato – y el sencillo “First Love” incluso tuvo rotación en MTV. Sin embargo, la banda nunca alcanzó una difusión masiva. Algunos motivos fueron ajenos a la música: CBS dio un tímido apoyo promocional (a pesar de la presencia del videoclip con la actriz Gina Gershon en MTV), y para cuando Marchello grabó un segundo álbum en 1991 (The Power of Money), el panorama musical había cambiado drásticamente con la explosión del rock alternativo. Aquel segundo disco quedó engavetado hasta su publicación póstuma en 2012 bajo otro título, lo que convirtió a Destiny en el único álbum oficial de Marchello por más de dos décadas.
Musicalmente, Destiny ofrece una mezcla perfectamente equilibrada de hard rock y metal melódico con pinceladas de AOR. En otras palabras, combina la pegada y energía del rock duro de los 80 con la sensibilidad melódica y estribillos pegajosos propios del rock de orientación adulta. Lo más notable es la solidez de la composición: el disco no tiene rellenos; cada canción aporta gancho y clase, manteniendo una calidad uniforme de principio a fin. Esto se debe en gran medida al tándem creativo de Gene y Peppi Marchello, quienes lograron canciones cuidadosamente construidas, llenas de artesanía melódica sin caer en excesos ni clichés. De hecho, aunque Gene Marchello es un guitarrista virtuoso, Destiny no abusa de los solos ni se convierte en un mero lucimiento instrumental; tampoco saturan con teclados ni recurren al típico vocalista estridente de la época. El resultado es un sonido refinado – casi más europeo que americano en su estilo – que recuerda por momentos a bandas melódicas del otro lado del charco (el propio Gene ha mencionado influencias como Magnum o TNT).
La producción a cargo de Peppi Marchello es sorpendentemente pulida y potente para ser un debut de 1989. Cada instrumento brilla con nitidez en la mezcla: las guitarras suenan afiladas cuando deben rugir y cristalinas en los pasajes melódicos, el bajo aporta calor y cuerpo, la batería retumba con pegada rockera, y los teclados se sitúan en su justo lugar añadiendo atmósfera sin empalagar. La voz de Gene Marchello, por su parte, destaca por su rango y tono melódico pero poderoso; sabe modular entre versos emotivos y estribillos agudos, apoyado por armonías de coros muy bien logradas que le dan a varios temas un aire de himno de estadio. Por momentos, su timbre recuerda al del gran Steve Perry de Journeylo cual en un contexto de hard rock musculoso es un gran halago. En conjunto, la producción y arreglos logran un equilibrio entre melodía y fuerza pocas veces conseguido: es pomposo y energético a la vez, rezumando la confianza de una banda en plena forma.
Desde el primer segundo, Destiny arranca con sabor ochentero inconfundible. Brown Eyes, tema abridor, irrumpe con un riff galopante de guitarra acompañado por un brillante colchón de teclados, entregando un estribillo pegajoso que se queda grabado al instante. Le sigue Tight Pants, que sube la apuesta con un vibe de arena rock en la escuela de Van Halen – incluye coros grandilocuentes y un Gene Marchello desatado lanzando guitar runs vertiginosos. Son dos bofetadas iniciales de hard rock 100%: de hecho, el propio Gene empieza aquí a mostrar sus credenciales como guitarrista magnífico, con solos y arreglos que evocan a Paul Gilbert o incluso a Eddie Van Halen.
El tema Destiny (que da título al álbum) llega más adelante y es sin duda la pieza central del disco. Con más de seis minutos de duración, esta canción épica lo tiene todo: comienza con un pasaje atmosférico que pronto explota en energía rockera, desplegando riffs pesados y líneas melódicas a partes iguales. Su estribillo es sumamente pegadizo – de los que invitan a cantar a todo pulmón – y entre medias Gene se luce con solos intrincados en la línea de virtuosos como Vito Bratta (White Lion) o George Lynch (Dokken), aunque impregnados de su propio estilo y sentimiento. Hay incluso un fragmento casi thrash escondido por ahí que demuestra la versatilidad del grupo. First Love, por su parte, representa el lado baladista del álbum, pero olvídense de la típica balada empalagosa obligatoria en los 80. Aunque inicia como medio tiempo sentimental (con un riff de teclado casi prog en la estrofa), antes de que termine la primera estrofa la banda ya está acelerando y rockeando con pasión, transformando la canción en uno de los himnos más potentes del disco. No es de extrañar que esta canción fuese escogida como sencillo; combina la emotividad de una power ballad con guitarras musculosas, un estribillo irresistible y un solo de guitarra deslumbrante, fórmula que le dio suficiente gancho para rotar en MTV.
En la segunda mitad del LP se mantiene el alto nivel. Living for #1 abre el lado B a toda marcha, con un estilo melódico y ganchero que bien podrían haber firmado los británicos Magnum (por algo muchos la consideran la canción más «europea» del álbum, con ciertos giros vocales de Gene que recuerdan a Bob Catley). A continuación, Love Begins Again brinda la balada power del disco: inicia con guitarra acústica nostálgica para luego crecer en intensidad eléctrica, alcanzando un clímax emotivo donde la voz de Gene transmite sinceridad a raudales. Aunque es quizás la pieza más convencional del álbum en estructura, destaca por la entrega vocal y demuestra que Marchello podía conmover sin perder la fuerza. Por contraste, Heavy Weight Champ of Love retorna al rock directo con un sonido duro y contundente – su letra tiene un giro curioso para la época, mostrando el sentido del humor de la banda – y She’s Magic acelera el pulso de nuevo con puro adrenaline rock, adornado de sintetizadores brillantes y armonías de guitarra dual muy en la línea del mejor rock melódico de los 80. No hay respiro: ni siquiera Winners Never Lose, que empieza engañando como balada apacible, tarda en subir decibelios y ofrecer otro estribillo pegajoso (aunque aquí sí se permiten un guiño kitsch con unos coros “shalalalá” setenteros que añaden un toque divertido)ffvinilo.blogspot.com. Como broche de oro, Marchello cierra el álbum con Rock ’n Roll Rumble, tema instrumental donde Gene Marchello desata todo su arsenal técnico: tapping endiablado, escalas neoclásicas, whammy bar aullando y arpegios a la velocidad de la luz – una exhibición de virtuosismo que sin embargo no sacrifica musicalidad. La banda entera brilla aquí; la base rítmica de Miceli y DiMichino se mantiene sólida como una roca mientras la guitarra construye tensión y finalmente explota en un clímax digno de aplauso. Es el final perfecto: un “rumble” rockero instrumental que recuerda al oyente el talento excepcional que tenía este grupo para combinar técnica y feeling.
Aunque en su día no alcanzó grandes ventas, Destiny ha crecido con los años hasta ser considerado un tesoro escondido del hard rock de finales de los 80. Hoy se aprecia como un álbum sólido, sin rellenos, y con un sonido que se mantiene fresco. Su reedición reciente en CD y vinilo ha devuelto la atención a esta joya, reafirmando su estatus de culto. Un disco redondo de principio a fin, con canciones memorables, energía ochentera en vena y una ejecución impecable. Destiny demuestra que a veces la grandeza no depende del éxito comercial, sino del tiempo y de la pasión que los fans saben reconocer. Un auténtico “disco 10”.
Tracklist
1. Brown Eyes
2. Tight Pants
3. Destiny
4. First Love
5. What If
6. Living For #1
7. Love Begins Again
8. Heavy Weight Champ of Love
9. She’s Magic
10. Winners Never Lose
11. Rock ’n’ Roll Rumble

Formación
Gene Marchello – voz principal y guitarras
Nick DiMichino – bajo y coros
Gary Bivona – teclados y coros
John Miceli – batería
Créditos técnicos
Producción: Peppi Marchello
Ingeniería: Dave Greenberg (Rockin’ Reel Studios), Paul Orofino (Millbrook Studios)
Mezcla: Brian McGee (Quad Studios)
Mastering: George Marino (Sterling Sound)
Diseño/arte: Roy Weimann
Fotografía: Mark Malabrigo

