
“Machacando hasta la eternidad”
Reseña de Christian Dárchez
Hace mas de 10 años el sexteto canadiense Mad Parish dio bastante que hablar con su debut “Procession” (2014), una para nada original y mucho menos creativa alianza entre el clasicismo iron Maiden y la epicidad y elegancia de Virgin Steele, pero se trataba de un disco entretenido y recordemos que por aquellos años la llamada “nueva ola del metal tradicional” o por las siglas en inglés NWOTHM empezaba a brindar sus primeras bandas con sus respectivos discos. Por lo que la prensa especializada al ver que el Stoner cada vez prendía menos en el publico (bueno, en sí nunca prendió, solo que la prensa veía en cada lanzamiento del estilo como un éxito que solo ellos veían) y en quienes consumían sus medios ya tenían un estilo nuevo al cual salir a vender como la nueva “niña bonita”: la NWOTHM y cuyos bandas y lanzamientos eran vendidos como la segunda venida de cristo, y tal como pasó con el Stoner la escena se llenó de oportunistas que parecían querer pescar mas reseñas positivas que en enriquecer a la movida y en tiempo récord terminaron saturándola, por lo que muchas bandas para seguir a flote decidieron abandonar la senda revivalista para adoptar un sonido mas moderno con resultados de todo tipo. Hace muy poco la guitarrista y cantante Nita Strauss abrió un acalorado debate en las redes asegurando que el metalero es “un bebé llorón” que critica de manera excesiva cuando un musico decide cambiar para salir de su zona de confort. No me voy a explayar mas en eso por lo que voy a decir que llegar a la conclusión de Nita Strauss es caer en minimalismos y soberbia ya que no todos lo metaleros son reacios al cambio sino a lo que se hace con el. En esto ultimo caen los canadienses con su segundo disco próximo a editarse el 31 de enero, cuyos cambios a mas de 10 años de su debut sorprenden y desconciertan a partes iguales.
“The Dust of Forever”, segundo disco de los canadienses Mad Parish, muestra al sexteto que de aquella primera aventura NWOTHM que tenía a Iron Maiden y Virgin Steele como faroles creativos ya no quedan rastros y en su lugar mutaron en algo…raro. Y no me refiero a raro como gay (cancelación ven a mí) sino a raro como “extraño”, o mas bien extravagante; de hecho me cuesta un poco describir la apuesta del grupo no porque estemos hablando justamente de una obra maestra (depende de la óptica de cada uno) pero el principal cambio radical viene por el lado de que en esta oportunidad se decantaron por una especie de proto Heavy metal bastante setentoso, de riffeo y machaque muy primigenio y adobado con una veta progresiva que recuerdan a cosas como Camel o Eloy que se traducen en pasajes intrincados y muy elaborados tanto en las guitarras como en las bases rítmicas amenizadas con mucho teclados acompañando o bien yendo solitos, o lo que sus compatriotas Rush propusieron con “2112” (1976) luego de darse cuenta de que copiar a Led Zeppelin no los iba a llevar muy lejos. Eso sin olvidar también que el disco es una obra conceptual de ciencia ficción que tiene a un guerrero y explorador inmortal en su larga travesía y también tiene su propio comic (con una estética artística muy a lo Moebuis), una idea tanto ambiciosa como arriesgada y mas en tiempos de descargas digitales. Así tenemos varios interludios instrumentales y canciones como la inicial Defecther de machaque cabalgado y teclas muy presentes hasta llegar al aspecto mas desconcertante del disco: la voz del cantante Josh McConnell ya no es la misma y de esa voz que era una cruza lo Bruce Dickinson y David DeFeis no queda nada y en su lugar la misma recuerda enormemente a la del madman…si, a Ozzy Osbourne! Ese es para mi el principal problema del disco: la voz actual de McConnell mas allá de algún que otro agudo no se amolda en ningún momento a la propuesta. ¿Alguien se imagina una banda de Power Metal con un cantante a lo Joey Ramone? La respuesta mas atinada sería “No, nadie” y no hablo de una cuestión de gustos sino mas bien de cohesión musical, de que cada cosa vaya a a la par. En cambio hoy McConnell está mas para una banda de Stoner rock o un metal mas directo pero acá hace agua en casi todo el disco por esta cuestión. Yendo al apartado musical tampoco es que McConnell tenga que hacerles frente a odas a la creatividad como sucede con el machaque sin norte de Possess The Child cuyo estribillo felizón no va para nada con el tema, el intento de balada progresiva en Ouen Formation y en el final con la canción homónima del disco ya que casi todo el material avanza ritmo machacado con sus pertinentes intervenciones de teclas y sintetizadores que por menos a mi me aburrieron bastante. Hay buenas ideas (eso si) como en el space rock de Resistius donde se acordaron de que existen los riffs y hasta tiene el mejor desarrollo y estribillo del disco y en la veloz An Age To Quell con el sintetizador “biru biru” haciendo de segunda guitarra. El resto va por la misma línea y los interludios no hicieron otra cosa que alargar de manera excesiva el material, y mas si cuenta con poca variedad creativa a mi por lo menos me costó horrores poder terminarlo.
La producción dentro de todo jugó totalmente a favor del enfoque elegido por el grupo para esta ocasión, todo está en su lugar: desde las voces, guitarras, teclados y las bases rítmicas nunca se superponen entre ellas. El problema fue el enfoque ornamental que eligieron…¡ya no estamos en 1975! En lo personal me resultó un disco aburrido y falto de variedad, sin aprovechar el escenario sonoro que propusieron; pero no me sorprendería para nada que los medios especializados lo terminen catalogando como “Uno de los discos del año”. Recomendado para los mente abierta de siempre.
Yo paso, para mi el rock progresivo (y acúsenme de purista o lo que se les cante las pelotas. Ya no me importa) es otra cosa.

Mad Parish
Josh McConnell – voz
Bob Eaglesham – voz y guitarra
Aaron Carbray – guitarra
Andre Bisson – teclados y sintetizadores
Gino Laposta – bajo
Max Rex – batería
Canciones
Prophecy – 1:30
Defecther – 4:32
Possess The Child – 4:45
Outerest In Irisius – 1:34
Ouen Formation – 6:35
Hunted – 1:51
Astra T.R.A.Z (Tower Reformatory Asteroid Zone) – 4:42
Transmission #1 Dream On – 1:40
Resistius – 6:44
Aeternal – 1:44
An Age To Quell – 4:05
Transmission #2 – Will Of God – 2:04
Loched – 3:24
Cathedron Wakes – 5:37
Book of Rites – 1:06
Bishop’s Tomb – 3:32
Transmission #3 – Baz Raa Luum – 1:46
The Experience Hunter – 5:04
Trajectory: Tantus – 2:02
The Dust Of Forever – 5:11
Hail To The Hunter – 1:01

