
“Una hermana aún extraña”
Reseña de Christian Dárchez
Después de alumbrar un gran disco de regreso con The Helllacopters como lo fue “Eyes of oblivion” (2022) tras 14 años sin editar material nuevo, el bueno del sueco Nicke Andersson retomó su actual kiosquito que comparte con su esposa la cantante alemana Johanna Sadonis llamado Lucifer y se puso a trabajar en lo que seria su quinto disco de estudio. Finalmente tenemos entre nosotros el nuevo trabajo de este particular tinglado y aunque no llegó a fascinarme se trata de un buen disco.
“V” (Ya es hora de ir poniéndoles nombres a sus discos, chicos) quinto disco de Lucifer, no se mueve un milímetro de ese proto heavy metal y rock pesado de sabor setentero que bebe tanto de Black Sabbath como de Blue Oyster Cult que vienen cultivando desde su debut hace ya 9 años. O sea: sin novedad en el frente. Igual eso no es nada malo, para el estilo que practican y la modalidad retro en el sonido pedirles sorpresa o cosas nuevas es pedirle peras al olmo. Sin enroscarme en tanto preámbulo la cosa arranca con el machaque primigenio de la pesada y firme Fallen angel con Johanna demostrando una vez mas que está lejos de ser solamente solo una cara bonita y una figura escultural, sino que es una cantante talentosa y versátil pasando por el comienzo doom y oscuro a lo Black Sabbath de la muy entretenida y variada At the mortuary aunque en su desarrollo toma mas el legado del culto de la ostra azul (Eric Bloom y Buck Dharma ¿tanto les costaba hacer temas así en lugar de entregar el adefesio de “Ghost stories”?). piezas hiteras como la muy luminosa Riding reaper que se escucha algún que otro teclado a modo de adornos y esa especie de blues maldito en Slow dance in a crypt que pese a que intenta sonar retro e irónica parece más una versión muy early day de “Glory box” de los británicos Portishead aunque sin la onda trip hopera de la famosa banda de Beth Gibbons, y la verdad es que es bastante aburrida. La cosa toma de nuevo impulso con el medio tiempo riffero y machacoso de A coffins has no silver lining y el blues maldito de The dead don’t speak uno de los grandes puntos altos del disco. Para el final llegan la muy Blue Oyster Cult Strange sister de paso firme y riffeo mucho menos oscuro y Nothing left to lose but my life otro Blues esta vez teñido en negro Sabbathico que sin deslumbrar cierra muy bien el disco.
La producción es prácticamente la misma a la que vienen apuntando en casi todos sus discos: o sea que todo suene analógico y por ende anacrónico. O mejor llamémoslo retro que es a lo que el grupo apunta y lo logra. Como verán la banda no se ha movido ni un milímetro del camino que vienen transitando desde su debut en 2015 y eso tal vez puede atentar en la escucha de quienes busquen alguna novedad en este quinto trabajo, pero si eres de lo que le gusta que una banda mantenga su estilo este “V” te va a encantar.

Lucifer
Johanna Sadonis: voz
Linus Bjornklund: guitarra
Martin Nordin: guitarra
Harald Gothblad: bajo
Nicke Andersson: batería y guitarras
Canciones
Fallen Angel
At The Mortuary
Riding Reaper
Slow Dance In A Crypt
A Coffin Has No Silver Lining
Maculate Heart
The Dead Don’t Speak
Strange Sister
Nothing Left To Lose But My Life

