«Una explosión de matices progresivos en el ojo del huracán Heavy Metal.»

Crítica escrita por Luishard

Amigos de Dioses del Metal, este gran disco ya ha sido reseñado en varias ocasiones desde el mes de Mayo, pero no he podido resistir la tentación de hincarle el tímpano, porque cuando lo escuché en su momento me pareció francamente bueno, con mucho poder. Además, aprovecho para dar promoción, que las bandas españolas la necesitan, a la gira de presentación que se inicia el 24 de Octubre en la sala Santana de Bilbao.

Lords of Black se formó este año, tras la gira de despedida de Saratoga y desde el principio tuvieron claro los miembros del grupo que había que pensar en el más allá y romper fronteras. Para ello contaron en la producción, a medias con Tony Hernando, en la mezcla y en la masterización con el guitarrista Roland Grapow (ex Helloween) y ha sido grabado a caballo entre España y Eslovaquia. Ya en el diseño de la portada marcan un punto a favor, obra del colombiano Felipe Machado (Blind Guardian, Gamma Ray, Rhapsody), aunque es oscura y se perciben múltiples figuras según la mires, es una pasada, te trasmite lo que quieras ver en ella.

En conjunto, el álbum es soberbio, 13 temas en poco más de 58 minutos, de los que te hacen repetir las canciones porque sientes que te has dejado algo. Hay multitud de ambientaciones, de matices escondidos en cada acorde de guitarra que te invitan a ser un “descubridor”, incluido esos teclados perfectamente domesticados por Andy C. Y además, todo envuelto en una calidad manifiesta. Composiciones muy complejas, plagadas de riffs, brillantes melodías, quizás algunas no muy pegadizas, rotunda base rítmica con cambios con los que exclamarás ¡¡joder, qué bueno!!, partes suaves con otras muy agresivas, batería contundente, guitarreo afilado y bajo presente, con buena orquestación, ¿alguien da más?. Solo una pequeña pega, quizás tras varias pasadas puede que los sonidos en conjunto se te hagan repetitivos, pero es lo de menos.

¿Masterplan?, sí, sin duda, pero aquí se está desarrollando un estilo propio, un metal progresivo zarandeado por un elegante guante que esconde una garra inmisericorde de Heavy, de Power, de Hard, en resumen, de contundente Poder. Y para mí, lo mejor es el vocalista, el chileno Ronnie Romero tiene un tono de lija perfecto, te hipnotiza con matices de mago que te cimbrean los tímpanos sin piedad. Me tendré que creer que hasta 2011, cuando se afincó en Madrid, no hizo nada a nivel profesional.

Cojo a mi perro y voy al campo a darle caña. Doomsday Clock, que no deja de ser más que un melódico tema instrumental, majestuoso y con una pincelada de electrónica, nos prepara para Lords of Black, unos toques de parches iniciales y guitarras rápidas, entrecortadas, poderosas y muy marcadas, sin melodía repetitiva, con Ronnie ofreciendo todo el sentimiento en el estribillo, con ese tono de voz, ¡¡genial!!. No menos poderosa es Nothing Left to Fear, muy progresiva al comienzo, pero no hay nada que temer, solo hay Metal, los riffs monolíticos de Tony conjuntan un tema demencial a lo que se une un punteo técnico y bueno, con esas prolongaciones de frases de Ronnie  de otro mundo, del Hades quizás. 

Would You Take Me hace un quiebro mental hacia la melancolía, con teclados que se hacen notar y se conjuntan con las guitarras en un sube y baja, rugiendo Ronnie un estribillo desgarrador. Ya estoy totalmente entregado cuando se inicia The World That Came Alter, más comercial sin utilizar el término como negativo, es origen del video oficial. Acordes más graves en otro temazo de aúpa con melodía y estribillo alquitranado, donde el chileno pone la argamasa. Too Close to the Edge nos permite oxigenarnos en una atmósfera de sensualidad, pero con fuerza, es de ritmo pesado y agresiva, con agradable solo de seis cuerdas y largo estribillo.

Más progresiva y épica es At the End of the World, con melodía sustentada en bajo y guitarras y mucho punteo afilado, un tema de nueve puntos. Por el contrario Forgive or Forget tiene una cadencia menor, han echado el freno pero siguen en el duro sendero de la fuerza, ¡qué buena solidez tiene Andy a los parches!. A sabiendas, Out of the Dark te proporciona un bajón de pulsaciones, empieza en medio tiempo y va creciendo como un torrente, apoyado en esa voz, que pulveriza la letra del tema. Con The Grand Design se alza un poco la penumbra y las sombras te envuelven, la melodía diluida no ayuda, pero la luz la pone Ronnie cortando las frases y ese retorcido punteo agudo. 

Damos paso a un título, The Art of Illusions, que tiene dos partes donde se narra la vida de Houdini. La primera, Smoke and Mirrors, pesada como una lanza de plomo, pegadiza y potente con  esos riffs de Tony y una magnífica interpretación vocal  y la segunda, The Man From Beyond, donde hay Heavy Power total, envuelto en una batería sin tregua arropada suavemente por teclados. Para terminar un tema largo, When Everything is Gone, casi diez minutos de todo un poco, quizás mucha saturación  para mi gusto, seis minutos serían perfectos,  pero sin duda es un grandioso final.

Pues después de esta sentida parrafada, tengo que reconocer que me han gustado un poco menos que la primera vez que los oí, pero solo un poco, por eso es un pelotazo de 8,8 puntos sobre diez, lanzado sin complejos para competir de tú a tú en la jauría internacional del Metal. Un saludo metálico a todos.

Canciones

  1. Doomsday Clock (Intro)
  2. Lords of Black
  3. Nothing Left to Fear
  4. Would You Take Me
  5. The World That Came After
  6. Too Close to the Edge
  7. At the End of the World
  8. Forgive or Forget
  9. Out of the Dark
  10. The Grand Design
  11. ‘The Art of Illusions’ Part I ‘Smoke and Mirrors’
  12. ‘The Art of Illusions’ Part II ‘The Man From Beyond’
  13. When Everything is Gone

Componentes

  • Ronnie Romero. Vocalista
  • Tony Hernando. Guitarra
  • Víctor Durán. Bajo
  • Andy C. Batería y teclados.

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