«Un pequeño paso atrás, quizás para coger impulso»

Crítica escrita por Luishard

Amigos de Dioses del Metal, os traigo aquí otra de esas bandas que, fieles a su estilo, han sacrificado ser una banda top para seguir en la brecha plasmando su sello, pasando de los críticos de alta escuela. Lonewolf, franceses de Grenoble, ha publicado el pasado 24 de octubre, con Massacre Records, su séptimo trabajo con el título de Cult of Steel, grabado en los estudios Microclimat con el productor Xavier Sindt y mezclado y masterizado por Charles Greywolf, guitarrista de Powerwolf. Hay una versión digipack con dos bonnus track, Made in Hell y Children of the Unlight. Si sois hábiles a los parches, os informo que el batería Antoine Bussière dejó el grupo a finales de Agosto y puede que todavía estén  buscando un nuevo miembro.

Portada atractiva obra de Peter Salaï, pudiera ser una imagen en la forja de Hell, donde el mayor contrincante de los vampiros en la cúspide alimentaria, un musculado hombre-lobo, está dejando enfriar un anaranjado líquido incandescente en el molde de una espada, a su alrededor, chorros de lava ardiente, solo Metal.

Diez temas en poco más de 48 minutos, Cult of Steel continúa con ese sonido característico, donde la calidad no resalta, aunque ha mejorado con respecto a The Fourth And Final Horseman. Además, han echado gasolina de 98 a su Power Metal y el ritmo ha subido unas cuantas revoluciones con respecto a aquel. No hay nada nuevo, pero está bien ejecutado y gusta a la primera, eso sí, después de varias pasadas llega a cansar. Las guitarras son las eternas  protagonistas, con riffs estilo Running Wild y Grave Digger y por qué no decirlo, estilo Lonewolf. 

Estribillo cortos y muy de directos, pronunciados con furia por Jens y contestados con más, si cabe, por los coros, mucha épica y poderosas melodías, en un ambiente salvaje, con un ritmo frenético, duro, potente, sin teclados y sin baladas, ¿quién los necesita?. Y tenemos a Jens Börner, voz rasgada, tirando a lineal, sin concesiones a las florituras, un puntal para el grupo porque se adapta sin pegas a las composiciones, letras que nos hablan del Mal, de la Locura y la Obscuridad. ¿Y lo menos bueno?, pues como la calidad del sonido no es exquisita, tanto instrumento a la vez crea una atmósfera de aleteo de abejorro, y ese punto de velocidad no ayuda a que saboreemos todo lo que nos ofrecen. Además, las canciones tienen muchas similitudes, son buenas pero parecidas.

The Cult of Steel, el tema más largo, tiene una entrada en acústica muy contenida y medieval, a la que se van incorporando instrumentos durante 1´22”, para entrar en un ritmo muy ligero y melodía sustentada en guitarreo incesante, apareciendo un estribillo contundente, donde vocalista y coro luchan mano a mano. Directamente a la yugular te lanza el Power esta Hordes of the Night, más rápida que la anterior y mucho “Heavy Metal” en la letra, Jens corta cada frase con pura rabia de hombre lobo, también aquí la melodía se basa en seis cuerdas, riffs graves y notas afiladas de un buen punteo dan paso a Werewolf Rebellion, donde en rebeldía con los anteriores cambian el tempo, más lento y pesado, puedes cabecear sin que se te salgan los dientes y sentir esas lacerantes frases.

En Blood of the Heretic ya notaremos que algo pasa, ¿más de lo mismo?, no es mal tema, tiene incluso algunos buenos cambios de ritmo y el estribillo es potente, pero me envuelve la monotonía. Bonita melodía épica inicial en Heell´s Legacy, con afilada guitarra y cañoneo de parches, pero como todo el disco. A estas alturas me fijo más en los pocos giros y entonaciones del vocalista que en otra cosa y eso que el estribillo es de lava ardiente y la gimnasia de cervicales está asegurada.

Funeral Pyre comienza con suave orquestación, es la que tiene el tempo más lento y la melodía más dispersa, esto hace la labor de Jens titánica para encajar la letra, muy de medievo épico, no está mal para descansar, escuchando ese buen torneo de guitarras combatiendo en agudos y graves. Pero recuperan el tiempo perdido con Force to Figth, a ritmo de estampida, los cortos riffs conducen el tema hasta un estribillo olímpico, que es lo único a destacar y diferenciar en este tema. Todavía no me atrevo a decir cuál es la mejor, cuando salta Open Fire, agresiva y épica, con Jens dándolo todo, sin reservas en la voz, incluso se atreve a prolongar algunas frases con el riesgo de petarle la garganta.

Que paz interior me invade cuando suenan los primeros acordes en acústico de Mysterium Fidei, difusa pero con mucha fuerza, obscura y densa,  no está mal pero siento que falta enlace en el desarrollo del tema, unido a calzador menos en el estribillo y largo solo de guitarra, muy trabajado. The Grey Wolves me parece una gran apuesta para cerrar este álbum, porque finaliza como empezó, fuerza y energía de ciclón en un bucle sin fin.

Disco de un notable muy raspado porque está bien ejecutado y la primera escucha es divina, pero va desmejorando en las siguientes, quizás demasiada velocidad y desenfreno en temas sin innovaciones. No debe faltar a sus seguidores, pero en mi caso no creo que le meta ningún repaso más, así que voy a puntuarlo con 7 puntos sobre diez. Un saludo metálico a todos.

Tracklist

  1. The Cult of Steel
  2. Hordes of the Night
  3. Werewolf Rebellion
  4. Blood of the Heretic
  5. Heell´s Legacy
  6. Funeral Pyre
  7. Force to Figth
  8. Open Fire
  9. Mysterium Fidei
  10. The Grey Wolves

Componentes

  • Jens Börner. Vocalista. Guitarra.
  • Alex Hilbert. Guitarra
  • Rikki Mannhard. Bajo
  • Antoine Bussière. Batería.

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