«Entre una nueva era y su fiereza de antaño»

Crítica realizada por ElyAngelOfDeath

Groove Metal – Estados Unidos

Han pasado cuatro años desde que la formación norteamericana, Lamb of God, lanzaron su último trabajo de larga duración, que llevaba por nombre «Omens«. Ahora, en 2026, están de vuelta con nuevo material debajo del brazo, tratándose de su décimo disco al que han titulado «Into Oblivion«. El álbum, fue lanzado el 13 de Marzo, a través del sello discográfico Century Media Records.

La banda, abre sin ningún reparo este trabajo con el tema homónimo, Into Oblivion, con el que de forma audaz, nos enseñan los dientes desde el primer instante. Esa fiereza que siempre han llevado de serie sigue intacta como bien podemos comprobar, aunque también, podemos apreciar algunos tintes sonoros de lo más novedosos que apuestan por las influencias de un Metal arraigado a los sonidos más contemporáneos, lo que demuestra que la formación quiere ir un paso más allá dentro de su carrera musical, dejado plasmados riffs potentes pero con ese toque de modernidad y de intensidad desorbitada en algunos fragmentos, pero sin dejar a un lado toda la belicosidad que les llevó a hacerse un hueco enorme en todo el mundo dentro de los derroteros del Groove Metal. Rápidamente dan paso a Parasocial Christ, que junto a Sepsis, evocan a los primeros trabajos de la agrupación. Son cortes que respiran la mejor esencia del Groove Metal, llevando al espectador por melodías cargadas de fuerza y furia a partes iguales, gracias a un instrumental que no duda poner toda la carne en el asador en todo momento, mientras que la guinda al pastel la pone Randy Blythe con sus cuerdas vocales tan fornidas como míticas dentro de este género musical. Lo cierto, es que estamos ante dos pistas que resaltan la fiereza y el vigor de este género musical ya que Lamb of God, nos siguen demostrando que aún les queda mucho combustible y demasiada artillería pesada que enseñar a todos sus seguidores. Algo que también quiero destacar de Sepsis es su atmósfera tan oscura que le otorga al bajo un protagonismo esencial a la hora de desarrollar el resto de la composición, ya que se funde con un juego vocal de lo más interesante, hasta romper en una garra increíble.

Seguimos con The Killing Floor, la que considero una canción de lo más completa en todos los sentidos. La banda, no ha escatimado en recursos para crear una auténtica bomba de relojería como es esta. Nos encontramos con ritmos no acelerados, sino frenéticos fruto de unos instrumentos desbordados en potencia y combatividad a partes iguales, a ello se le suman de nuevo fragmentos repletos de intensidad en los que escucharemos hasta algunos breakdowns que reafirman todo el poder de la formación estadounidense. Es quizás, de los temas más crudos y desgarradores de este nuevo trabajo, donde su batería te conquista en partes imposibles de definir por toda la carga tan brutal con la que cuenta la agrupación. Cuando pensábamos que Lamb of God, ya no podía ofrecernos composiciones de una fiereza inviable, ahí están ellos para equivocarnos por completo. Es un corte para partirse el cuello cabeceando. En cambio, El Vacío, baja los decibelios de forma muy brusca para llevarnos por una ambientación opaca y hasta casi apesadumbrada, que desde luego nos sorprende a todos sus seguidores por esa sonoridad tan melódica en la que incluso el frontman se atreve con tonos vocales muy melodiosos en la mayor parte de la pista. Menos mal que contrastan con partes de auténtica belicosidad. Para mí, es de las composiciones más experimentales no solo del disco sino de la carrera de Lamb of God. La energía vuelve a subir con St. Cathrine´s Wheel, que se convirtió en uno de los Singles de adelanto de este larga duración. En él, la banda se mueve de nuevo por su brutalidad inquebrantable en la que asientan los pilares esencial del Groove Metal sin apenas sobresaltos, dejando que todo suene correctamente desde la primera hasta la última nota, y lo combinan con algunos pasajes de un enfoque más melódico aportando de esta manera, un dinamismo mayor así como luces y sombras a la canción. En la misma línea, suena A Thousand Years, donde esos pasajes melodiosos tienen una presencia e intensidad mayores.

Llega el momento de la apisonadora Blunt Force Blues, que no deja indiferente a nadie por su furia tan incontrolada. Los estadounidenses, nos llevan hacia su Groove Metal más clásico con el que hacen otro guiño a sus primeros trabajos de estudio. Lo cierto, es que ya tocaba un tema de estas características llegados a este punto del álbum y teniendo en cuenta el camino tan versátil que ha tenido la agrupación a la hora de componerlo. Se disfruta nota a nota. Mientras que en Bully, se mueve con soltura de la misma manera por los derroteros de un Groove bien consolidado y de una fuerza sin igual. Energía y potencia a raudales es lo que nos ofrecen Lamb of God en estos dos trallazos. Echan el cierre a través de Devise/Destroy, donde continúan apostando por esos aires tan novedosos en los que funden su personalidad tan arrolladora con algunas influencias más actuales. Así, ponen fin a su nuevo álbum de la misma forma que lo comenzaron: abriendo aún más los horizontes de su grandeza dentro de los derroteros del Metal internacional. No me ha parecido un mal cierre teniendo en cuenta la trayectoria que han tenido a lo largo de todo el trabajo.

Si lo habéis escuchado, comprobaréis que se trata de un disco bastante equilibrado, que si reinventarse del todo, Lamb of God, son capaces de seguir dentro de los derroteros de su Groove Metal tan fulminante y aún así introducir elementos sonoros que se mueven por un Metal de influencia contemporánea que los engrandecen en algunas composiciones.

Track List:

  1. Into Oblivion
  2. Parasocial Christ
  3. Sepsis
  4. The Killing Floor
  5. El Vacío
  6. Catherine´s Wheel
  7. Blunt Force Blues
  8. Bully
  9. A Thousand Years
  10. Devise/Destroy

Banda:

John Campbell – Bajo

Mark Morton – Guitarra

Willie Adler – Guitarra/Teclado

D. Randall Blythe – Voz

Art Cruz – Batería

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