“Desafortunado cambio de estilo”

Por Skerikia Koli

Recuerdo una vez que intentaba venderle el grupo a un amigo, “imagínate que mezclases Rock and Roll, Heavy Metal, Hardcore, Indie, Black Metal y Punk… Y saliera bien”, a lo que él contestó “Aaah es como cuando todo el mundo se va de una fiesta y no tienes nada que beber, que empiezas a mezclar culos de botellas y te puede salir una poción venenosa o el cóctel definitivo”… Bueno pues los noruegos Kvelertak son algo así.

Yo los descubrí en 2010 cuando los confirmaron para el circuito de festivales europeo. Al escucharlos por primera vez mis oídos estallaron de “repletez”. Su música era todo. Era lo que había estado buscando toda mi vida, era todo lo que me gustaba hecho música. Si entendiese su música quizás los comprendería a un nivel superior, pero nunca han dejado de cantar en noruego. Solo en la primera canción del primer disco, “Ulvetid”, ya empezaban con un rabioso grito seguido de pasajes con blastbeats blackmetaleros y riffs que bien podrían sonar a Thin Lizzy o a Turbonegro. ¡Demencial!. Y eso solo la primera canción. El disco trajo consigo himnos como Blodtorst o “Mjod”, además de una buena cantidad de temas que ponían de manifiesto el talento del joven combo, tanto en composición como en ejecución.

La producción, por su parte, impecable. El disco sonaba tan jodidamente fresco que es imposible no recordarlo como una sola canción. Ahora escuchas por ahí “Blodtorst” y cuando termina ya estás tarareando “Offernatt”. Este debut fue aclamado por público y crítica, conduciéndolos a los más importantes escenarios europeos.

El segundo disco fue algo más flojillo. Bajo mi punto de vista, creo que quisieron experimentar con los estilos que más les gustaron o los que, a su criterio, más faltaron en su debut. Y les salió algo raro. Se parecía a lo anterior, pero los matices de Heavy Metal estaban más descompensados, dejando su impronta intacta tan sólo en los temas de “Bruae Brenn” y la homónima “Kvelertak”, según mi criterio.

Ahora este Nattesferd… Buff… A mí esta gente me gustaba, ¿sabéis?. En primer lugar hemos de reconocerles su indudable talento, pero en la composición se les está yendo la cabeza. La primera canción del disco, “Dendrofil for Yggdrasil”, es una aberración de blastbeats sin ningún sentido. La segunda, “1985”, fue el primer adelanto de este disco y condicionó la opinión general del disco que empezó a forjarse en los corazones de nosotros los fans, pues el tema se queda en un intento fallido del que fue el broche de oro de su segundo LP, la previamente mencionada “Kvelertak”.

Por otra parte, si la banda ha decidido tomar un camino distinto al esperado, yo lo ejemplificaría con la canción que da nombre al disco, “Nattesferd”. Esa agresividad velada, esa falta de fuerza, y sobre todo esos ridículos coros melódicos, que no pegan ni con cola. ¿Desde cuando Kvelertak son sentimentales?. “Bronsegud” quizás esté también en esta línea. De hecho es la mejor pirueta compositiva del disco, si lo comparamos con las demás, claro… Pero sigue faltando frescura. Lo mismo ocurre con “Berserk”, que empieza brutal y luego no termina de medir bien las dosis que añadir de cada estilo, hundiéndose de la mitad en adelante. “Svartmesse” empieza con fuerza, ¡¡¡entonces unos redobles dan paso al estribillo…!!!.

… y se desinfla. “Ondskapens galakse” quiere hacernos creer que es ACDC con acordes tristes. Hay toques más alegres por en medio, pero les sale mal. Repito, ¿desde cuando esta gente es así de moñas?. ¿Qué comedia romántica ha enternecido sus rudos corazones?. ¡¡KVELERTAAAAK!!. “Heksebrann”, con ese tapping inicial, no es sino indie con guturales. Y lo que debería ser el gran final, “Nekrodamus”, se convierte en una canción la mar de sosa en donde se les va la mano con la lentitud. Parece compuesta y grabada después de despertar de una siesta muy larga. Fin.

Me remito a lo que siempre se ha dicho de los discos decepcionantes de los grandes grupos: si esto fuese el único material disponible de Kvelertak, quizás se hubiera ganado un público diferente. Es comprensible que un grupo que gire tanto se canse de tocar siempre el mismo tipo de canciones y entonces le dé por innovar.

Pero bueno, esto es una opinión personal y no sería sincero si dijese que este disco me ha gustado (creo que estaba claro xD). Esta gente ha tenido tiempos mejores. Hace años nos trajeron la esperanza de que aún había algo sin inventar, el consuelo de que si se juntan seis chavales con suficiente talento y energía pueden ocurrir cosas como el primer disco de Kvelertak. Acordes contundentes, primitivos, expresados con pericia para rendir homenaje a todos los estilos que imprimen alguna agresividad a la música, alguna distorsión, para rendir homenaje al Rock y al Metal…

… Pero esto es otra cosa. Esto es un intento fallido de innovar. Esto es la otra cara de la moneda, cuando el mezclar culos de botella resulta en una nueva fórmula para hacer aguarrás. Quería un Long Island Ice tea y me han dado dos litros de cola hacendado light sin cafeína. Agua negra. Quería sentir la rabia de seis vikingos maltratando sus gargantas, guitarras, bajos y tambores, y lo que he escuchado parece más la obra de un grupo cualquiera. Un disco soso de un grupo cualquiera. Estos no son Kvelertak.

Si yo fuese su productor les diría que se centrasen y que intentasen hacer lo del primero. Espero que esta y otras críticas los encaminen en esa dirección. Aún estáis a tiempo de cambiar chicos.

Track List

  1. Dendrofil for Yggdrasil
  2. 1985
  3. Nattesferd
  4. Svartmesse
  5. Bronsegud
  6. Ondskapens galakse
  7. Berserk
  8. Heksebrann
  9. Nekrodamus

 Formación

Erlend Hjelvik – Voz

Bjarte Lund Rolland – Guitarra

Maciek Ofstad – Guitarra

Vidar Landa – Guitarra

Marvin Nygaard – Bajo

Kjetil Gjermundrød – Batería

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