
“¿El mejor álbum en vivo de los Reyes del Heavy Metal?”
Heavy Metal – Reino Unido
Escrito por Crom
Judas Priest siempre fueron pioneros, pero con Unleashed in the East hicieron historia. Tras encadenar discos como Killing Machine (1978) y Stained Class (1978), los británicos quisieron capturar la esencia de su música en directo. Para ello grabaron dos conciertos en febrero de 1979 en Tokio, en el Kosei Nenkin Hall y Nakano Sun Plaza. El álbum vio la luz ese mismo septiembre a través de Columbia/CBS. Fue su primer trabajo producido por Tom Allom y también el último con el batería Les Binks. No era sólo un documento en vivo; marcaba el fin de una etapa y el comienzo de otra. El resultado se convirtió en su disco más vendido hasta entonces y les abrió las puertas del Top Ten británico y del Top 100 estadounidense.
La selección de temas es un festín de clásicos. Desde el primer corte, Exciter, la banda pisa el acelerador. Este himno extraído de Stained Class abre el disco con intensidad. Le sigue Running Wild, más breve pero igualmente directa, y un extenso Sinner, donde Halford despliega todo su rango vocal. The Ripper devuelve la velocidad con sus riffs punzantes, joder como me gusta este tema!, y cierran la cara A con The Green Manalishi (With the Two-Prong Crown), un guiño a Fleetwood Mac que aquí adoptan como propio.
En la cara B reanudan con otra versión, Diamonds and Rust de Joan Baez, (y qué cambio le dan a esta canción!!! os confieso que cuando la escuche por primera vez, me dije un temazo distinto de lo que suele hacer la banda, sin saber, ignorante de mi, que se trataba de una versión), impregnada de dramatismo. Victim of Changes es el corazón del álbum: una epopeya de siete minutos con cambios de ritmo y dramatismo que se ha convertido en referencia, otro de mis cortes favoritos… y a estas alturas, me estoy convenciendo de que este álbum en vivo de Judas es me puede gustar más que el «Priest Live», que es «algo»más genuino, aunque luego os cuento unos detalles de la voz en «directo» de Rob. Después llegan Genocide y Tyrant, dos trallazos sacados de Sad Wings of Destiny, que muestran a la banda en estado de gracia. Todas estas canciones procedían de sus discos de mediados de los 70 (Stained Class, Killing Machine, Sin After Sin, Sad Wings of Destiny), y aquí suenan con más fuerza, más heavies. Además, la reedición de 2001 recuperó cuatro bonus tracks grabados también en Japón: Rock Forever, Delivering the Goods, Hell Bent for Leather y Starbreaker.
No faltan detalles curiosos: aunque se vendió como un álbum en directo, la voz de Rob Halford tuvo que ser regrabada en estudio por problemas de laringitis, lo que dio pie al apodo “Unleashed in the Studio”. Sin embargo, el resto de instrumentos sí son de aquella noche. Esta mezcla de crudeza y pulido fue clave en su éxito.
En perspectiva, Unleashed in the East sigue siendo una piedra angular. Fue el primero de sus discos producido por Allom y último con Les Binks, lo que marcó una transición hacia su sonido más “comercial” de los 80. A la vez consolidó su reputación como una banda demoledora sobre el escenario. Si hoy escuchas British Steel (1980), notarás que mucho del vigor de ese álbum ya está aquí, pero aún con la esencia de sus orígenes setenteros.

Canciones
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Exciter
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Running Wild
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Sinner
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The Ripper
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The Green Manalishi (With the Two-Prong Crown)
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Diamonds and Rust
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Victim of Changes
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Genocide
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Tyrant
Bonus (edición japonesa / reedición 2001): Rock Forever, Delivering the Goods, Hell Bent for Leather, Starbreaker.

Judas Priest son
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Rob Halford – voz
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K. K. Downing – guitarra
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Glenn Tipton – guitarra
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Ian Hill – bajo
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Les Binks – batería

