Más sombras que luces”

Por Luishard

Amigos de Dioses del Metal, ya conocía a esta banda kazaja fundada en Almay en 1990 y que no despegarán hasta comienzos del milenio, comandados por el experto Chris Caine a la guitarra, pues tuve la oportunidad de reseñar su anterior disco, Dragon Inferno. Éste me dejó buenas sensaciones, con sus luces y sombras, pero siempre bien iluminado. Por contra, con Civilizator, el décimo séptimo full-length, se me han quedado los tímpanos con un sabor amargoso pues esperaba mucho más de ellos.

El caso es que atento siempre a lo que se “comenta” por ahí he leído muy positivas críticas sobre este disco, así como comentarios de la banda respecto al mismo: “Civilizator puede ser descrito como una visión general de la evolución estilística de la banda durante sus 20 años de historia, mostrando las diversas dimensiones de su sonido. Esto es puro Heavy Metal de la vieja escuela clásica con las evidentes influencias británicas y alemana del Metal”. Y me he quedado descuadrado porque este trabajo está muy por debajo del anterior en interés y luminosidad.

Seguramente sea porque son sustancialmente distintos o porque a esas composiciones haya que darle más vueltas. Hemos pasado de virtuosos punteos, riffs galopantes, rápidas melodías y mucho poderío, todo un concentrado de buen Speed Heavy Metal a ideas simples y repetitivas, momentos dispersos y muchos segundos sobrantes. Sinceramente solo veo la mejora en la portada, porque la anterior era un “paquete” y ésta es más “seria” y tiene mucha más enjundia.

Es cierto que la apertura con el corte homónimo es escandalosamente llamativa en los primeros compases, pero luego esos sonidos como chirimías, sin enlazar y el riffeo melódico sin venir a cuento dispersan la pista al desierto de lo anodino por mucho que vuelvan a repetir los primeros compases e incluyendo la voz. Tras los arpegios de la corta Singularity llega Through the Walls of Lies, demasiado engordada en tiempo intentado darle variedad pero sin gancho, aunque en ese estribillo pegadizo mejora.

Hay momentos Blind Guardian, Judas Priest, Iron Maiden, Metal Church…pero son como fantasmas en la bruma. Bat Bomb está bien resuelta hasta que llega ese estribillo insulso que le hace perder toda la fuerza. My Fear (Litany) mejora pero sus más de 8 minutos asustan, intentan darle un toque progresivo como lo haría Steve Harris pero se hacen cansinos. Secret Friend ahuyenta el malaje con riffs épicos pero el encaste de la voz y coros me hace dudar, lástima.

Y así salen No Oil – No Warn con atmósferas arabescas, la corta y melódica The Long Herat, la potencia heavylonga desarrollada en Blossoming Sakura, Hawker Hurricane y su rítmica vertiginosa, la balada plomiza de Emptiness (The Void) con algunos riffs melódicos dignos de mención y finalizamos con Stop the War, con todo lo bueno y malo de los Dragonforce, pero con más de 8 minutos.

Solo salvo de la quema a la base rítmica de parches y bajo, consistentes pues hasta al vocalista, Alexander «Demoraivola» Kuligin, lo noto descuadrado, por no mencionar a las guitarras, que exploran un montón de riffs sencillos pero sin suficiente gancho. Supongo que la producción tampoco ayuda. Y es que esos 69 minutos distribuidos en 12 canciones se hacen largos de “pelotas”.

El sello chipiotra Pitch Black Records lo va a lanzar el próximo 15 de abril por lo que falta poco para que podáis degustarlo en su totalidad, ya me diréis porque yo no lo he notado como un trabajo “notable”, ¿seré exigente a estas alturas con ellos?, así que la media de mis variables a valorar en este estilo sale de 6 puntos sobre diez. Un saludo metálico a todos.

Track List

1.Civilizator
2. Singularity
3. Through the Walls of Lies
4. Bat Bomb
5. My Fear (Litany)
6. Secret Friend
7. No Oil – No War
8. The Long Earth
9. Blossoming Sakura
10. Hawker Hurricane
11. Emptiness (The Void)
12. Stop the War

Formación

  • Alexander Kuligin. Vocalista
  • Jürden Thuderson. Guitarra, teclados
  • Chris “Thorheim” Caine. Guitarra
  • Ivan Manchenko. Bajo
  • Anton Repalo. Batería.

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