“Mucho Power y poco Heavy”

Por Luishard

Amigos de Dioses del Metal, Highlord fue fundada en Turín, Italia, con el antiguo nombre de Avatar en 1997, y desde entonces se lo han currado bastante con una discografía cumplidora: Heir Of Power (1998),  When The Aurora Falls… (2001), Breath Of Eternity (2002), Medusa’s Coil (2004), Instant Madness (2006), The Death Of The Artists (2009),  The Warning After (2013) y para el próximo 24 de junio, bajo el sello Massacre Records, tendremos este Hic Sunt Leones.

Highlord es una banda que ha sufrido numerosos cambios de formación, y eso se ha notado en la evolución de su estilo, que no es que sea de partida innovador. Ahora, al clasicismo Power de siempre intentan darle algo más de pesadez y garra, incluyendo influencias sinfónicas más pesadas, porque los arreglos y sintetizadores llegan casi a abrumar, y no es porque el inicio con la instrumental Time For A Change vaya en este sentido. Constituyen siempre un generoso colchón mullido donde se asienta todo lo demás.

Estamos ante un disco de algo más de 46 minutos mucho más Power que Heavy Metal, por mucho que las guitarras de One World At A Time intenten enmascararlo. Grabado, producido y masterizado por el bajista de la banda, Massimiliano Flak en MF Music Art Estudio (Italia) y masterizado por Tony Lindgren en Fascination Street Studio (Suecia). Massimiliano Flak es también responsable de diseño de la portada del álbum, realmente atractiva aunque no sé si la figura humana sube o baja las escaleras.

Hay un par de colaboraciones interesantes a las voces, las de Apolo Papathanasio (ex Firewind, Spiritual Beggars) y Linnéa Vikström (Therion) pero más como anécdota que otra cosa porque la de Andrea Marchisio es cumplidora, no queda mal su registro, por momentos cercano al “femenino”, en las múltiples atmósferas Power desplegadas.

En cuanto a las composiciones, hay de todo sin que sean “malas”, pero tampoco hay ninguna “cañonera” propiamente dicha. Las hay más oscuras como One World At A Time, con más tralla pesada en Be King Or Be Killed, gracias a las seis cuerdas, las voces más masculinas que hacen ganar empaque a Let There Be Fire, los ambientes tribales de parches y melódico estribillo en Hic Sunt Leones o Wrong Side Of Sanity, que ya me suena a una de las anteriores.

Se intenta que sean pegadizas y lo consiguen a veces, quieren meterle caña y por los pelos. El sello los vende como grupo de Heavy/Power (y en este orden) cuando del primero muy poco. Este trabajo peca al plantearnos música “comercial” que entra a la primera y consumible por la mayoría del personal, el mercado manda, los sellos imponen y las bandas obedecen, en fin…., para gustos metales.

La baladita simplona Feathers To A Bird no podía faltar, con la contraposición en Warmight, que lleva riffs repetidos y sintetizadores para abrumar. Al menos I’ve Chosen My Poison rompe ambiente y aporta más ganas, necesarias para resistir a Once Were Inmortal, otra repetitiva. Cerramos con Full Circle, sin que encuentre un momento estelar.

Hic Sunt Leones es un buen disco para iniciarse en esto de escuchar Metal, facilón y gustosillo. Si te van los estilos con muchos teclados de colchoneta, ambiente comercial, música escuchable e instantes de garra azucarada te gustará seguro, así que la media de mis variables a valorar en este estilo sale de 6,5 puntos sobre diez. Esperemos que hagan un video del disco, para quitar el “gusanillo” dejo ese. Un saludo metálico a todos.

Track List

  1. Time For A Change
  2. One World At A Time
  3. Be King Or Be Killed
  4. Let There Be Fire
  5. Hic Sunt Leones
  6. Wrong Side Of Sanity
  7. Feathers To A Bird
  8. Warmight
  9. I’ve Chosen My Poison
  10. Once Were Immortal
  11. Full Circle

Formación

Andrea Marchisio. Voz

Marco Malacarne. Guitarra

Massimiliano Flak. Bajo

Luca «T-1000» Pellegrino. Batería

 

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