
Una noche mágica de hard rock con HEAT
Viernes 23 de mayo de 2025
Crónica de Sikanda
Son muchos años ya yendo a conciertos, de bandas grandes, pequeñas, a festivales… Y he de decir que pocas veces había visto una comunión tan espectacular como la vivida este viernes 23 de mayo en la sala La Riviera con los suecos HEAT Todo un alarde de energía, de estilo, de emoción tanto para la banda como para los que estábamos allí.
Pero vayamos por orden porque la fiesta comenzó muy puntual, a las 20:00 horas con la actuación de los murcianos Hitten. Con su hard rock calentaron más que motores porque también había muchas ganas de verles y eso se notaba en la cantidad de camisetas del grupo entre los asistentes y es que se han hecho un gran hueco en la escena nacional del hard rock y el metal, y por qué no decirlo, también internacional. While Passion Lasts y Mr. Know it all pusieron la sala, bastante llena desde el inicio, patas arriba.
El sonido podría haber sido algo mejor, pero cumplió bastante. Aprovecharon para repasar temas de sus cinco discos como canciones como Twist of fate o Eyes never lie. La banda se mostró muy activa durante todo el tiempo que duró su actuación, 40 minutos. Incansable Alexx Panza, vocalista de la formación con sus características mallas plateadas y su camiseta roja bien escudado por el resto de la banda. Para el final, In the heat of the night con la que dejaron ganas de más.
El ambiente se caldeaba aún más cuando iba apareciendo el telón con el logo de HEAT o un gran balón hinchable con el ojo que preside la portada de su último disco de estudio, “Welcome to the future”. O iban destapando la batería de Crash y el teclado de Jona Tee. Y a las 21:18, con una intro fueron apareciendo en escena todos los miembros del grupo mientras el público ya se volvía loco solo con su presencia. Como no podría haber sido de otra manera arrancaron con Disaster, sencillo del trabajo que venían a presentar. Y ya estaba el público entregadísimo. La fiesta continuó con Emergency y Dangeorus ground. Y no sé si era porque tienen un directo arrollador, o porque el concierto se estaba grabando para un futuro DVd o es que estábamos viviendo algo espectacular, pero, como decía al comienzo, pocas veces he visto una conjunción tan especial entre banda y asistentes, porque todos, los 2.200 estábamos entregados a la causa.
Después sonó Rise, que quizás apareció un poco más lenta de su versión en disco. Kenny Leckremo aprovechó para hacer una pequeña pausa, después de un inicio sobresaliente y agradecer a todos nuestra presencia allí y decir que se sentían muy emocionados, y no era por decir, es que se les notaba en la cara la felicidad e incluso la sorpresa. Volvía el derroche de energía con temas como Nationwide y Running to you. Continuaron con la balada Cry en la que desde luego Dave Dalone se luce con su guitarra afiladísima en cuanto a sonido.
Kenny volvió a hacer otra pequeña parada para decir que no se quería poner muy sentimental, pero que es humano y lo que estaban viendo y viviendo era muy especial para ellos. Recordó su primera visita a nuestro país en 2009 y nos recordó que el heavy metal nos une a todos y que es algo muy grande que merece la pena. Es verdad que se le veía completamente emocionado, ataviado además con una bandera de España que le habían lanzado y que llevaba el logo de la banda.
Para superar tan emotivo momento llegó la juguetona y totalmente ochentera Beg, Beg, Beg, a la que añadieron, en su parte central unos cuantos acordes del War Pigs de Black Sabath. Después llegó el momento de lucimiento del batería Crash, con un solo divertido, de buena pegada. Pero lo más divertido llegó cuando agarró un tercio de cerveza y se puso a brindar, en perfecto castellano con un arriba, abajo, al centro “pa” dentro. Después nos hizo cantar un quítate la ropa, que él se tomó de forma literal pues se acercó al borde del escenario y lanzó tanto sus playeros como su camiseta al público.
Cuando regresó el resto de la banda, Kenny anunció una sorpresa, que no lo era tanto pues se había medio anunciado, y no era otra que la presencia de Erik Grönwall en escena. Fue recibido de manera increíble tanto por el público como por sus excompañeros de formación. Kenny, siempre sonriente, le dejó tomar las riendas en Breaking the silence y llevarse el protagonismo del tema y ambos nos regalaron momentazos increíbles. Pero ahí no quedó todo puesto que Erik se quedó en solitario para interpretar Inferno de manera magnífica. Desde luego ha sido una verdadera suerte el poder disfrutar de los dos cantantes en el mismo concierto y ver que no existe ningún tipo de mal rollo entre ellos, al contrario, si hubo beso casi de tornillo entre ellos.
De nuevo cantaron juntos Living on the run y tras finalizar, y entre aplausos, se despidió Erik dejándonos la sensación de haber vivido algo mágico. Tras unos segundos para reponernos todos de tanta energía, llegaron himnos de la banda como Back to the rithym y Bad time for love, de su reciente disco, pero con ese regusto ochentero que tiene Heat y que los hace tan especiales. No faltó tampoco en el repertorio de la noche 1000 miles, la canción favorita de Dave Dalone según dijo Kenny. El pelotazo de One by one se unió a The end en lo que era la recta final del concierto.
Para cerrar la noche, y como bises, llegaron Point Of No Return y A Shot At Redemption. Después, una larga presentación de la banda a cargo de Kenny en la que agradeció de nuevo a Erik Gronwald su presencia en esa noche tan especial para ellos. Leckremo llegó a decir incluso que era el mejor día de su vida.
Y no sé si lo fue, pero de verdad que lo visto y vivido esa noche en La Riviera ha sido algo que perdurará en nuestras retinas y en nuestros oídos. Y es que HEAT son uno de los grupos más en forma del panorama metalero en la actualidad, con su hard rock, de tintes melódicos y su regusto ochentero. Les había visto en León, pero ni de lejos se mostraron tan entregados, divertidos, alegres y felices como el viernes en Madrid. ¡Esperaremos al DVD para poder revivirlo!

- Las fotos son de móvil.

