Amigo de tus amigos, descansa en paz.

Acabo de enterarme de que mi compañero de trabajo, mi amigo, murió ayer de un infarto fulminante. La noticia me ha dejado destrozado porque tenía 44 años y era una persona llena de vida y que se preocupaba por su gente, se preocupaba por mi, y apoyaba a Dioses Del Metal con entusiasmo.

No se me ocurre qué decir, me quedo con las cosas buenas que compartimos, sus consejos, que hay que tomarse la vida con calma, que lo importante son la familia y la salud... que la muerte llega sin avisar y que hay que vivir la vida con intensidad y con corazón, sin rencores, intentando dar un poco de lo mejor de nosotros a esas personas que se lo merecen, que son pocas, sí, pero que si buscas dentro de ti seguro que sabes quiénes son.

Me voy a beber una de esas cervezas especiales que me regalaste por mi cumpleaños a tu salud, amigo, y nunca te olvidaré.

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