
Calificación: 3/10 Género: terror
“El mal muere esta noche…de aburrimiento”
Reseña de Christian Dárchez
Hay que decir las cosas como son: Tanto el director David Gordon Green como los de la productora Blumhouse nunca supieron que hacer después del muy buen reboot del 2018, solo se limitaron a anunciar las secuelas sin tener en mente un arco argumental planificado. Todo fue muy sobre la marcha. Algo que ya se estaba empezando a notar en la anterior “Halloween kills” del año pasado donde se alejaron de la idea inicial para ofrecer un film genérico que se regodeó en el mas puro fanservice y que encima tenia un sin numero de situaciones ridículas. Hace poco se estrenó el cierre de esta extraña trilogía y que fue enormemente aniquilada tanto la prensa como por la gran mayoría de los fans, y desde mi parte voy a decir que las criticas negativas hacia “Halloween ends” tienen sentido. No solo es por lejos una de las peores películas de la saga sino también del año.
La trama está ambientada 4 años después de los hechos de “Halloween kills” Con Laurie Strode ahora viviendo con su nieta, tranquilamente podían haber hecho la fácil y mandar a Michael Myers a hacer de las suyas pero el gran problema es que Green y sus sequitos mandan todo al carajo otra vez con la peor idea que se les pudo llegar a ocurrir: ponerle un compañero a Michael Myers. Una idea horrenda que hace que el asesino enmascarado este prácticamente pintado en la trama. En el pasado William Lustig hizo algo similar en “Maniac cop 2” (1990) pero al menos ahí funcionó porque el policía psicópata Matt Cordell fue el protagonista absoluto en la peli y su sidekick tenia un rol mas secundario. Acá hicieron todo lo contrario y no funcionó porque se supone que Myers es la maldad pura y no necesita ayuda de nadie para llevar a cabo sus tareas recreativas en Haddonfield. Como dije arriba esta vez Myers tiene un rol mucho mas limitado puesto que encima su mediocre compañero tiene mas participación en la trama. Por el lado de las actuaciones Jamie Lee Curtis la remó como los dioses con su Laurie Strode pese a que su perfil esta vez es mas amigable que en las anteriores, no se puede decir lo mismo de Andy Matichak como la nieta de Laurie ya que el guion la tiró a bombo y esta vez la pobre Allison se lleva el premio a “La tarada del año”. Las escenas violentas son terriblemente genéricas y tampoco abundan en la peli porque encima Green alarga la trama a lo tonto para llegar a una conclusión burda y extremadamente anodina cuyas casi 2 horas se hacen eternas dado lo aburrido que también resulta la peli.
No era tan difícil: para esta peli debieron retomar los conceptos de la de 2018 y quitar las escenas ridículas de la anterior pero sin embargo la terminaron cagando aun mas, y me cuesta encontrar argumentos para defender esta producción como hicieron algunos pocos. Recuerdo que mucha gente se indignó cuando se vio a Jason Voorhees tomar prisioneros en la remake de “Martes 13” de 2009 y muchos dijimos “Esto es cualquiera, no tiene sentido” con lo del caballo blanco en “Halloween 2” (2009) de Rob Zombie pero esa peli ofrece un final mucho mas decoroso y digno para Michael Myers que el bodrio que hicieron acá. Una decepción.

