
“La voz elegida del Rock”
Reseña de Christian Dárchez
Después de su breve e intenso paso con The Dead Daisies en el que dejó 2 discazos como lo fueron “Holy ground” (2021) y “Radiance” (2022) y una reunión con Black Country Communion que se saldó con el tibio “V” del año pasado, LA VOZ y bajista Glenn Hughes decidió retomar su carrera solista que había dejado aparcada tras la salida de “Resonate” (2016) con el disco que hoy nos ocupa; el cual sorprendió a propios y extraños anunciando que este “Chosen” será su último disco de Rock duro ya que la idea a futuro es explorar otras vías de expresión que nada tienen que ver con el estilo que le hizo ganar su lugar de privilegio en el olimpo del Rock. Siempre que no sea Trap, Cumbia o Regaetón cualquier cosa que Glenn haga será mas que bienvenida a mis oídos; por lo pronto queda este muy buen y recomendable “Chosen”, su “posible” (y lo pongo así entre comillas, con esta gente nunca se sabe) último disco de Rock.
“Chosen”, decimoquinto disco del cantante y bajista inglés Glenn Hughes, justamente retoma las cosas donde las había dejado en “Resonate” con ese Rock de riffeo duro y bases rítmicas bien arriba, sobre todo el bajo en pesadez está a la par de las guitarras siempre al servicio de sus privilegiadas cuerdas vocales. El resultado no deslumbrará ni será memorable por los siglos de los siglos, pero al menos entretiene con canciones potentes y gancheras como el inicio del riffeo en stacatto de la guitarra y el bajo de la hitera Voices in my head que luego muta en un riff monolítico y yeites de funk con Glenn rematando la faena en la tarea vocal pero de manera muy medida (¿será que está sintiendo una merma en sus cuerdas vocales producto del paso del tiempo e influyó en su decisión?)
Dejando las suspicacias de lado, llega el riff casi a lo Rage Against The Machine en la marcha firme de My alibi de versos mucho mas melódicos que pese a su buena onda se hace algo larga y el pulso pausado de la canción homónima del disco que prácticamente repite el recurso de los versos melódicos y solo su estribillo la levanta. Heal pese a sus buenas ideas e intenciones hay algo de los acordes de las guitarras que no me terminan de cerrar, y mucho menos el remanso melódico que parece salido de una canción noventera de Queensryche; y menos las guitarras en plan bluseras. Vaya y pase. Por suerte In the golden y su riffeo duro va para adelante aunque otra vez vuelve a repetir el recurso de las melodías limpias de guitarra, pero le da un descanso a las mismas en el rock arrastrado casi Stoner The lost parade que se conjuga con el blues rock de la vacilona Hot damn thing que se corona con un estribillo bien arriba. El funk rock hace acto de presencia en la inquieta Black cat moan tanto en los yeies eléctricos como en las guitarras limpias. Para el final llega la balada Come and go de suaves y finos arreglos orquestales que no sorprende pero que cumple su función de darle una bajada al disco y el rock firme de machaques leves de Into the fade le da un buen cierre al disco.
Como mencioné mas arriba la producción colocó a las guitarras y el bajo a la par en los momentos mas eléctricos aunque en los momentos de remansos quedó un poco atrás; sumado a la siempre cumplidora tarea vocal de Glenn hace que el resultado sea mas bien armónico y sin impurezas, igual habría que preguntarle el significado de la portada, si bien es bonita si ponía un globo daba lo mismo. Tal vez por la repetición de recursos sumado a que muchas de la canciones duran mas de la cuenta, el disco carece de la redondez de sus anteriores trabajos; pero sin dudas se trata de un buen trabajo que si bien no va a quedar en el recuerdo como lo mas destacado de esta leyenda viva y de ser cierta su declaración su despedida del rock, es mas que digna. Crédito abierto, como siempre jejeje

Glenn Hughes: voz y bajo
Soren Andersen: guitarra
Bob Fridzema: teclados
Ash Sheehan: batería
Canciones
Voice In My Head
My Alibi
Chosen
Heal
In The Golden
The Lost Parade
Hot Damn Thing
Black Cat Moan
Come And Go
Into The Fade

