“Thrash clásico con hambre de presente”

Reseña de PolMetalhead

Flotsam and Jetsam llevan varios discos demostrando que su mejor etapa no tiene por qué quedar limitada a los años ochenta. Rats in the Temple continúa esa segunda juventud de la banda con Eric A.K. a la voz, Michael Gilbert y Steve Conley a las guitarras, Bill Bodily al bajo y Ken Mary a la batería, manteniendo ese equilibrio entre thrash, heavy metal americano y una melodía cada vez más presente.

Harvesting the Hate abre el álbum con una breve introducción orquestal antes de entrar directamente en terreno conocido. Riffs rápidos, una batería muy activa y un estribillo mucho más melódico de lo que nos tienen acostumbrados. Gran pistoletazo inicial.

Es una buena declaración de intenciones y enlaza bien con Damnation, algo más oscura y pesada, pero construida sobre una fórmula similar: estrofas agresivas y un Eric A.K. que vuelve a abrir la canción cuando llega el estribillo, acompañado de ese “oh, oh, oh” que en directo será adictivo. Me gustaría destacar en este tema las afiladísimas guitarras durante toda su duración.

Con Absolution el grupo pisa el acelerador. Es uno de los temas más cercanos al thrash clásico del disco, rápido y directo, aunque sin renunciar a las melodías que caracterizan a los Flotsam and Jetsam actuales. Tema marca de la casa, de esos que dan cuerpo a los discos.

Esa velocidad deja paso a Blame the Knife, que destaca sobre todo por un riff principal con mucho más groove, que contrasta con un estribillo muy cantable y hace que sea una de las canciones con más personalidad del álbum. Además, cuenta con el que es, para mí, el mejor solo de todo el trabajo. Una de mis favoritas, sin duda.

La transición hacia Rats in the Temple amplía todavía más esa idea. El tema título utiliza arreglos orquestales y un planteamiento más ambicioso, pero cuando entran las guitarras la banda vuelve a sonar reconocible. Ken Mary tiene mucho peso durante toda la canción y Gilbert y Conley llenan el tema de riffs, cambios y solos sin que termine perdiendo del todo la dirección.

Más arriesgada resulta The Ghost Behind My Door. Aquí la banda juega con una vertiente mucho más épica y melódica, cercana por momentos al power metal americano. Tiene grandes momentos y Eric A.K. vuelve a ser fundamental para mantener unido todo el conjunto. Sigue teniendo ese toque Flotsam, pero da un cambio de estilo que supone un soplo de aire fresco.

Después de una pausa, First on the Spike vuelve al thrash más clásico de la banda. El ritmo es más pesado y directo, con un riff pensado para romper cuellos en directo. Funciona especialmente bien como transición hacia The Edge of Nowhere, donde vuelven a acelerar y redoblan la apuesta por un thrash ochentero total.

Last Rites vuelve a cambiar el ritmo. Las campanas iniciales dan paso a una canción mucho más clásica y simple, casi construida alrededor de un riff machacón y de un estribillo pensado para el directo. Muchas veces no hace falta inventar la rueda para que salga un tema más que disfrutable como este.

Esa sensación de peso continúa parcialmente en A Taste for War, aunque aquí bajo y batería tienen más espacio y la canción respira algo más. Es uno de esos momentos que agradece el disco después de tanta velocidad.

La recta final comienza a recuperar la melodía. Her Blood Your Pain tiene uno de los trabajos de guitarra más clásicos del álbum y uno de los estribillos que mejor aprovechan la voz de Eric A.K. Sin necesidad de ser especialmente rápida, sigue siendo igualmente groovy y potente.

El siguiente tema, Anthem for the Broken, lleva esa vertiente todavía más lejos. Es probablemente uno de los temas más claramente orientados al directo, con un estribillo enorme y un sonido que se acerca bastante al power metal sin abandonar del todo la identidad del grupo. Puede resultar demasiado melódica para quien busque exclusivamente el thrash clásico de sus orígenes, pero encaja perfectamente en el sonido que Flotsam and Jetsam lleva desarrollando durante sus últimos trabajos.

Finalmente, Not Goin’ Down That Way intenta recoger varios elementos aparecidos durante el disco. Hay partes pesadas, guitarras limpias y momentos más atmosféricos, aunque como cierre quizá le falte algo del impacto que sí tienen otros cortes anteriores.

En conjunto, Rats in the Temple mantiene el gran nivel que Flotsam and Jetsam ha recuperado durante la última década y media. Gilbert y Conley vuelven a formar una pareja de guitarras excelente, Ken Mary aporta una pegada enorme y Eric A.K. continúa siendo el principal elemento diferencial de la banda.

No todas las canciones funcionan con la misma fuerza y sus casi 56 minutos pueden resultar algo largos, especialmente en la segunda mitad. Aun así, el disco cuenta con una fuerza y una potencia que, si te atrapan, no te sueltan. Lo mejor que se puede decir de Rats in the Temple es que no intenta sonar como 1988. Flotsam and Jetsam sigue siendo una banda con un sello propio, pero capaz de evolucionar en su sonido, y eso es de agradecer.

Miembros:

Eric “A.K.” Knutson – voz

Michael Gilbert – guitarra

Steve Conley – guitarra

Bill Bodily – bajo

Ken Mary – batería

 

Tracklist:

Harvesting the Hate

Damnation

Absolution

Blame the Knife

Rats in the Temple

The Ghost Behind My Door

First on the Spike

The Edge of Nowhere

Last Rites

A Taste for War

Her Blood Your Pain

Anthem for the Broken

Not Goin’ Down That Way

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