«Estuve cuatro años con la idea de tirar la toalla y fueron precisamente los fans que seguían, escribiéndome, pidiendo que continuara con la historia, los que me convencieron a seguir adelante.«

Entrevista realizada por ElyAngelOfDeath

El 10 de Marzo, salió a la luz “Aquelarre de Sombras”, el nuevo trabajo de larga duración de Legado de Una Tragedia. Con motivo de hablar más en profundidad del álbum, está hoy en Dioses del Metal, Joaquín Padilla, creador de la Ópera Rock más importante del Metal Nacional. ¡Bienvenido!.

Para romper el hielo, empecemos por el origen de Legado de una Tragedia, ¿cómo surgió la idea del proyecto?¿En un principio tenías pensado que en él colaboraran artistas tan influyentes del Metal nacional?

Joaquín Padilla: La idea era hacer un musical Heavy, una Ópera Rock como «Jesucristo, Superstar«. Obviamente necesitaba un cantante para cada personaje de la historia, pero no fue hasta conocer el proyecto Avantasia, que se me ocurrió la idea de intentar crear un All-Star con músicos representativos de la escena. A partir de ahí empezó un trabajo muy complicado de puerta fría. Hoy casi veinte años más tarde hablas de Legado de una Tragedia y todo el mundo sabe lo que es, los músicos ya saben que son proyectos de calidad, muy cuidados y con una legión de fans detrás, pero los inicios fueron bastante complicados.

En 2008, se lanza el debut de título homónimo, que trata sobre la vida tan complicada del escritor norteamericano Edgar Allan Poe y sus obras. El disco, tuvo excelentes críticas tanto por parte de los medios especializados así como una gran acogida por parte del público, ¿de qué manera se gestiona todo ese éxito?¿Fue el detonante de continuar creando más material o ya estaba meditado el pensamiento de continuar con la oscura vida del escritor?

J.P.: Desde el principio la obra estaba pensada para hacer una trilogía. Realmente no lo viví como un éxito, precisamente porque tuvimos muchos problemas con el lanzamiento del disco. La compañía que lo lanzo, DFX, cerro apenas un par de meses después de haber lanzado el álbum. Nos quedamos sin copias, sin distribución, y sin recuperar nada del dinero de la inversión. Por eso tardé tanto tiempo en hacer la segunda parte. Estuve cuatro años con la idea de tirar la toalla, y fueron precisamente los fans que seguían, escribiéndome, pidiendo que continuara con la historia, los que me convencieron a seguir adelante.

Una vez acabada la trilogía sobre Poe, te adentras en las aventuras de los Templarios en “El Secreto de los Templarios” y en la conquista de las islas británicas por parte de las legiones romanas en “Britania”, ¿cuáles fueron tus fuentes de inspiración a la hora de crear estos dos trabajos?

J.P.: Todas mis obras se basan en una tragedia. A veces me inspiro en la Literatura, a veces, en obras de Arte, y muchas veces en la Historia. Soy un gran amante de la Historia, sobre todo de la Historia Antigua. Me ha fascinado la historia de los templarios desde que era niño, y creo que Roma estaría junto con Jerusalén, en el Top de las ciudades a visitar. He estado varias veces en ella y me fascina todo lo que tenga que ver con el imperio romano. Aunque cuando afronto una nueva Ópera, tengo que hacer un trabajo de investigación, de estudio, para generar las tramas, los personajes y demás, siempre trabajo sobre temáticas que me entusiasman desde hace tiempo y que llevo toda la vida estudiando.

Ahora, Legado de una Tragedia vuelve con “Aquelarre de Sombras”, que explora esa faceta más oscura que envuelve al pintor Francisco de Goya, ¿qué es lo que más te llamó la atención del artista para plasmarlo en un nuevo disco?

J.P.: Sobre todo, me parece fascinante el recorrido vital que tiene. El es un pintor bastante clásico, pintor de la Corte, con fama, dinero, prestigio. Y de repente tiene una enfermedad y empieza a ver los desastres que suceden a su alrededor, la locura del hombre con la guerra, la represión del absolutismo, incluso llega a ser juzgado por la Inquisición. Y todo ello le lleva a sumergirse en un mundo de oscuridad, de monstruos, de brujas… Realmente ver sus pinturas negras es profundizar en el horror del ser humano.

¿Cómo es el proceso de creación de un álbum de este calibre?

J.P.: Lo primero que hago es tratar cuál va ser la historia que quiero contar, la moraleja final. A partir de ahí divido la historia en escenas, como si se tratara de una película. Defino si quiero que haya ocho escenas o diez como en este caso. A continuación determinó qué va a pasar en cada escena, qué parte de la historia voy a contar, y después qué personajes van a narrar lo que se cuenta. Cuando yo tengo esa foto clara en mi cabeza es cuando empiezo a escribir. Para este disco me he basado mucho más en composiciones con guitarra, a diferencia de otros discos, dónde componía más con piano, o incluso primero componía la orquesta. Desde el primer momento sabía que este iba a ser el disco más Heavy y más oscuro de todos con lo que aproveche esa circunstancia para utilizar guitarras con afinaciones muy graves y conseguir sonidos mucho más oscuros.

Cuando modelas a los personajes que forman parte de esta nueva historia, ¿los creas ya pensando en los diferentes artistas que van a colaborar y los ajustas a su forma de cantar o de tocar?¿O es al contrario, una vez que construyes el personaje buscas quién puede ser la persona adecuada para interpretarlo?

J.P.: Primero va el personaje. Si quiero que aparezca el médico de Goya, que se llamaba Arrieta, me lo imagino con un carácter. Y a partir de ahí empiezo a pensar en gente que se ajustaría bien al personaje. Indiscutiblemente hay ocasiones en las que según piensas en el personaje tienes en mente al cantante que quieres para hacerlo, como por ejemplo me pasó con Diva Satánica que tenía claro que fuera la Sombra, o con Javier Cardoso, que quería que fuera el hijo al que devora Saturno.

El primer Single que vio la luz, fue “La Procesión de las Ánimas”, ¿fue fácil coordinar voces tan distintas como el gutural de Diva Satánica y las cuerdas vocales tan melódicas de José Broseta o incluso la tuya?

J.P.: La verdad es que sí. Hay muchas bandas que me gustan que tienen mucha melodía y que suelen apoyarse con voces guturales, como puede ser el caso de Kamelot o de Epica. Nunca voy a hacer una obra que no se base en las melodías, es mi manera de entender la música y es mi manera de escribir. Pero esta vez el aporte de los guturales añade una contundencia extra a la historia.

¿De qué manera se trabaja con artistas tan diferentes a la hora de cantar o incluso de tocar un instrumento?¿A veces este hecho supone algún obstáculo?

J.P.: Aunque suelo dejar aspectos para la improvisación, todos los diálogos están en mi cabeza antes de que nadie empiece a cantar. He estudiado mucho a cada cantante, sé lo que puede ofrecerme y sé cómo tienen que empastar. A veces es difícil para ellos entender sus partes sin tener la otra replica del diálogo, por eso canto toda la obra en las maquetas, representando yo mismo a todos los personajes, de manera que sirvan de referencia a los contrapuntos.

¿Has tenido que descartar alguna idea porque cuando se ha llevado a cabo, el resultado no ha sido el que se esperaba?

J.P.: Me pasó con un músico en la segunda parte de Poe. Obviamente no te diré quién es, pero después de pasar por el estudio y grabar, el resultado no me satisfacía, con lo que hablé con él y decidimos no incluirlo. Pero es la excepción que confirma la regla. Lo que sí me ha pasado es que tenido que descartar por ejemplo introducciones instrumentales porque superaban el minutaje de un CD, hacían demasiado larga la obra.

¿Quién se ha encargado de la portada del disco?

J.P.: Gustavo Sazes, con quien ya había trabajado en el disco de los Templarios y en «Britania«. Es un artista muy especial, le gusta mucho trabajar sobre el simbolismo, sus portadas nunca son evidentes. Y siempre esconden muchos secretos. Hablamos de muchas cosas antes de empezar a elaborarla, le pasé todas las letras para que supiera cada detalle del disco, incluso las maquetas para que tuviera una foto en su cabeza, de cómo iba a sonar el disco, cual iba a ser su espíritu.

Estamos llegando al final de la entrevista y antes quería preguntarte, ¿cuál es tu personaje favorito de esta entrega?¿Y con qué canción te quedarías?

J.P.: No puedo quedarme con un personaje. Todos tienen algo. Estoy muy orgulloso de todo lo que han hecho los chicos, han realizado un trabajo impresionante. Para un autor es un privilegio poder contar con tanto talento junto en una obra. Todas aportan un pedacito de su magia. Es como un equipo de fútbol, la gente se suele fijar en los delanteros, pero si no tienes un portero que pare los goles del contrario, o un centrocampista que le haga el pase al delantero no vas a conseguir nada. Aquí es igual, la fuerza está en el equipo. 

En cuanto a las canciones, mis favoritas son «Rapsodia del Caos» y «Hasta Encontrar la Luz«. Esta última creo que es la mejor balada que he escrito nunca.

¿Cómo estás llevando las críticas recibidas?

J.P.: Fantásticamente, todas son muy positivas. Aunque si te soy sincero intento que no me influya. Yo los discos los hago para mí. Y te puedo asegurar que estoy muy orgulloso de «Aquelarre de Sombras«. Si luego además los fans dicen las maravillas que están diciendo mejor que mejor.

Reconozco que quizás sea demasiado pronto hablar de ello, ¿pero tienes alguna idea ya en mente que pueda dar lugar a otro próximo álbum de Legado de Una Tragedia?

J.P.: Claro. Como te comentaba antes, yo siempre tengo ideas en la cabeza porque soy un eterno aprendiz. Hay miles de libros en mi casa, no paro de investigar, de leer, de buscar historias, y siempre hay un buen puñado metidas en el cajón. Aún no he decidido cuál será la próxima, pero te aseguro que seguirá los cánones de esta última entrega.

Finalmente, quería darte la enhorabuena por este nuevo trabajo, lo cierto es que me ha encantado desde la primera hasta la última canción. Por mi parte, la entrevista ha concluido, pero te dejo este espacio para que añadas lo que quieras.

J.P.: Muchas gracias por tus palabras y por el apoyo. Legado de una Tragedia es el claro ejemplo de que los sueños se pueden hacer realidad. Que no lo olviden todos esos chicos que están empezando ahora mismo.

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