“Op I pretende ser una conjunción entre la música clásica y el metal… Nos gustaría imaginar qué harían genios de la música de otros tiempos si hoy les dieran la oportunidad de tocar en una banda de metal, es hacer de la composición un juego donde no hay límites.”

Queremos comenzar nuestra Sección de Entrevistas del 2014 con uno de las bandas que más nos han impresionado en el pasado año, Divino Disturbo 

En primer lugar, daros la bienvenida a Dioses del Metal y es un placer compartir con nuestros lectores detalles de este gran trabajo.  Para comenzar, ¿por qué el nombre de Divino Disturbo?  

Divino Disturbo: Hola Nuri, el placer es nuestro por dejarnos compartir los entresijos de la banda con los lectores de Dioses del Metal.

Divino Disturbo es como llamaba Miguel Ángel a los querubines de la Capilla Sixtina, los llamaba así por mezclar los adjetivos que refieren a lo sacro así como a la «molestia» y al ruido que son característicos en todo niño. Este concepto fue adaptado por Matías, fundador de la banda, cuando encontró una pequeña gorriona caída del nido, que lo despertaba recién salido el sol con picotazos en el labio para pedir comida, así como con sus gorjeos. Esta explosión de vida de la que era testigo dio lugar al concepto «Divino Disturbo» como algo que podía abarcar más, algo que podía ser perfectamente asimilable por la música, pues si en algo se manifiesta un aspecto en el que el hombre eleva su alma es en la música, ya sea como compositor, intérprete u oyente. El disturbio en la música no viene en absoluto determinado por la elección del metal como subgénero, sino más bien como algo relacionado con la capacidad de la música para alterar estados de ánimo y nuestra música está llena de energía, velocidad y fuerza que queremos transmitir a todos los que oigan cualquiera de nuestras canciones.

Sin duda Op I no es el típico disco de Metal sinfónico con voz femenina, es algo más grande ¿cómo lo presentaríais a nuestros lectores? 

D.D.: Op I pretende ser una conjunción entre la música clásica y el metal. Somos grandes seguidores de bandas de metal femenino, pero creemos que el género está sobreexplotado, por lo que queremos ir un paso más allá. Nuestra meta última es la música en sí misma independientemente de la forma que tome. Para entendernos, nos gustaría imaginar qué harían genios de la música de otros tiempos si hoy les dieran la oportunidad de tocar en una banda de metal, es hacer de la composición un juego donde no hay límites.

Siempre se ha dicho que la genialidad de la música clásica y el Heavy Metal muchas veces han ido de la mano. ¿Cuáles son vuestros referentes en cada uno de los estilos mencionados anteriormente?

D.D.: Para nosotros ambos mundos son uno sólo y el metal es tan sólo una continuación de la música clásica, eso sí, tomando a veces unos derroteros un tanto peculiares, pero nuestras influencias en el mundo del metal están a su vez muy influidas por la música clásica. Por ejemplo, hay tres grupos que influyen como ningún otro en nuestra música y son Dimmu Borgir, Symphony-X y Rhapsody, los tres de corte sinfónico y en el caso de los dos últimos, especialmente influenciados por músicos del período barroco.

En cuanto a música clásica, J.S. Bach es una fuente ilimitada de la que se puede aprender eternamente, si oís el principio de «Lux Aeterna» o «Layla» veréis que este compositor está muy presente en nuestra música, así como otros del Barroco, como Vivaldi.

Los clavicordios en «Nirmia» son un claro ejemplo de influencia de W.A. Mozart, más enérgicos y con un punto de locura.

«Wolf Song» tiene una mezcla de influencias, pero destacamos el interludio, en el que hay una clara influencia de Sergei Prokofiev y tan sólo con notas, tratamos de describir lo más exahustivamente posible la vida de un lobo, desde que sus más tiernos primeros días hasta una infame muerte a manos de un cazador.

En el apartado más clásico las influencias son mucho más notorias y el segundo disco (que ya está casi escrito) tal vez tenga más influencia de Beethoven, Dvorak o Holst, pero fuera de los denominados clásicos, nos vemos obligados a citar como grandes influencias a compositores de bandas sonoras como J.Williams y J.Horner.

Vosotros decís en vuestro perfil de Facebook que fue Matías quien encontró a Raquel en el 2012, cuando ya estaba formada la banda, ¿ese encuentro se produjo por casualidad o fue fruto de una selección de candidatas? 

D.D.: Fue una mezcla de ambas, ya que Matías se encontraba en una situación de búsqueda de cantante y había varias candidatas que no terminaban de convencerle, pero gracias a internet dio con Raquel, ya que ella tenía un perfil de músico en una web y la casualidad quiso que la búsqueda acabase en el instante en que Matías oyó su voz, si oís el disco lo tendréis igual de claro que lo tuvo él.

En este disco encontramos una variedad de instrumentos musicales, algunos de ellos clásicos, lo cual hace que nos transportemos a otras épocas, el tema Layla es un buen ejemplo de ello. ¿Podéis especificar qué instrumentos podemos escuchar en el disco aparte de los consabidos bajo, batería y guitarra? 

D.D.: Este tema es un arma de doble filo ya que Layla es una denominación hebrea de la archiconocida Lilith, denostada por muchas religiones y a la que se trata de dar dignidad en esta canción. Para hablar de una mujer en términos de poder, vimos más que oportuno ambientar musicalmente Layla en la Venecia cortesana, donde la mujer tenía un peso más que notorio. Es aquí donde entra en juego la instrumentación y, cómo no, el clavicordio debía estar presente. Para otros temas con clavicordio elegimos uno francés, pero para Layla hemos usado un sampler de un clavicordio conocido como Blanchett, que es italiano del S.XVIII, el instrumento perfecto.

A mitad de la canción decidimos elegir el órgano de iglesia porque precisamente la canción en sí misma es una crítica al machismo de las tres religiones monoteístas nacidas en Oriente Medio, así que vimos bien hacer dicha crítica usando sus propias armas.

Genial el tema Callista, cuyo principio me ha recordado a Blackmore’s Night  ¿Podría ser una de vuestras influencias?

D.D.: Sí señora. El principio de esta canción fue escrito a finales de los ’90, curiosamente recién salido el disco «Shadow of the Moon», una obra maestra de la que Matías se empapó hace más de 15 años y de la que se sigue empapando, pues es sublime.  

Está claro que vuestra apuesta es más internacional que nacional, ¿os han llegado críticas internacionales de vuestro disco?

D.D.: Sí que nos han llegado críticas de medios especializados extranjeros y la verdad es que aunque nuestra meta sea llegar lo más alto posible, uno se siente muy pequeño a la hora de leer una crítica que no está en tu idioma, pero a la vez llena de satisfacción ver que el trabajo duro da sus frutos.

La masterización corre a cargo de Mika Jussila, eso es aportar muy fuerte en un primer disco, ¿qué aportó al sonido del álbum y cuál es vuestro grado de satisfacción con el resultado final y su toque personal? 

D.D.: No nos quedaba otra que apostar fuerte. El mercado musical está lleno de grandísimas bandas y para hacerse ver uno tiene que apostarlo todo desde el principio.

El sonido del álbum estaba ya casi visto para sentencia con la mezcla de Javier Palomeque, que ha sido el verdadero artífice del sonido del disco, con muchísimas horas de dedicación y un esfuerzo colosal, pues esta música a la hora de la mezcla se vuelve un puzle gigantesco y cada pieza debe estar en su sitio. Mika puso la guinda del pastel por así decirlo y el sonido definitivo ha superado con mucho nuestras expectativas.

Todo en vuestro disco es exquisito, hasta el diseño de vuestra portada, con tanta riqueza de colores y originalidad ¿qué nos podéis comentar sobre ella?

D.D.: La portada se basa en nuestro segundo tema «Lux Aeterna». Cada canción en el disco cuenta una historia y «Lux Aeterna» narra una batalla entre las fuerzas puras de La Tierra, representadas por animales y niños, contra todo lo que la corrompe, representado por el hombre que destruye su entorno por motivos meramente económicos. Se puede observar claramente cómo desde la izquierda viene un aluvión de aves comandadas por una niña dispuestas a aniquilar a lo que viene siendo un baluarte de la destrucción del ecosistema por fines monetarios.

Escogéis para vuestro primer video-clip la canción Wolf Song y contáis con un colaborador de lujo: Carlos Sanz, probablemente la persona que mejor conoce al Lobo Ibérico en nuestro país y con una vida entregada a este maravilloso mamífero. ¿Cómo surgió vuestra amistad con él? 

D.D.: Matías es un amante de las causas perdidas, amante del lobo desde que de pequeño tuvo contacto con «El hombre y la Tierra». Para él, el lobo es mucho más que la representación que desde el Metal y los ambientes rurales más decadentes se hace de este animal, así que Wolf Song no sólo fue el primer tema escrito para Divino Disturbo, sino que se convirtió en nuestro estandarte.

Tras acabar la demo en 2.012, Matías escribió a Carlos para solicitarle permiso con el fin de usar unas fotografías para hacer un pequeño montaje para Youtube.

Carlos se ofreció de inmediato para cederle todas sus fotografías, pues es también amante de la misma causa perdida y no dudó un instante en poner su grano de arena para esta causa. A partir de ahí los acuerdos de colaboración se fueron sucediendo hasta llegar a la grabación del videoclip del single de nuestro disco, en el que Dani (batería) y Matías se metieron entre lobos para dejar patente que este animal no es en absoluto el de los cuentos.

A día de hoy, Carlos es la persona externa a Divino Disturbo que más se ha involucrado en este proyecto, razón por la que nuestro agradecimiento es enorme.

Cuesta imaginar vuestra música sobre un escenario, ¿para cuándo una presentación oficial de vuestro disco? ¿buscaréis un teclista al menos para los directos?

D.D.: Estamos cerrando fechas para girar en España y Europa en la primavera de este 2.014 y así poder presentar el disco. Está siendo un trabajo complicado ya que girar solos sería un suicidio económico y lamentablemente los grupos con los que tenemos un estilo afín no abundan en nuestro país, por lo que está siendo un trabajo arduo, pero antes de dos meses estaremos presentando nuestro disco.

Actualmente tenemos teclista, pero es difícil llevar al directo fielmente todo lo que suena en el disco, pues temas con el anteriormente mencionado «Wolf Song» llevan incorporados más de 60 instrumentos, por lo que aun teniendo teclista nos veremos obligados a lanzar secuencias para no empobrecer el sonido.

Alan Cueto, vuestro guitarrista, ha sido para mí todo un descubrimiento, rapidez y técnica son dos de sus características, ¿cuándo entró a formar parte de Divino Disturbo? 

D.D.: Alan entró en noviembre de 2.012 recomendado por el que entonces era guitarrista de Divino Disturbo, Kike Arnáiz. Alan no sólo ha desempeñado su labor de guitarrista en Divino Disturbo a la perfección, como queda patente en el disco, sino que además ha incidido decisivamente en el resultado final de Op I, pues tiene una visión de la música totalmente distinta a Matías, pero perfectamente complementaria.

En Op I al comprender tanta instrumentación las guitarras no han podido desarrollar un papel tan principal como tal vez desarrollen en el próximo Op II, pero si queréis escuchar a Alan desplegando el 100% de él mismo, os invitamos a escuchar su trabajo en solitario «Claustrophobia», disponible en descarga directa gratuita y en streaming en Youtube.

¿Dónde podemos hacernos con un formato físico de vuestro disco? Y pensando en nuestros lectores latinos, ¿se distribuirá en el continente americano? 

D.D.: El formato físico de Op I está disponible en la tienda online de Art Gates, así como en Tiendas Tipo. También llevaremos copias físicas a nuestros conciertos por si alguien quiere hacerse con alguna.

Aunque hemos mandado copias a Chile, México o Argentina, todavía no hemos llegado a ningún acuerdo con una distribuidora de este continente para vender oficialmente el disco allí. Ni que decir tiene que nos encantaría, ya que más del 75% de nuestros seguidores vienen de esta parte del globo.

Esta entrevista ha llegado a su fin y como siempre dejamos este espacio por si queréis dedicar unas palabras a nuestros lectores y os recordamos que para nosotros ha sido uno de los Mejores discos del pasado 2013, ahora que opine el público.   

D.D.: Darte las gracias sobre todo, Nuri, por la oportunidad de darnos a conocer en Dioses del Metal y por tu interés por la banda.

A todos deciros que en breve estaremos girando y que aunque no seáis seguidores del metal femenino, Divino Disturbo esperamos haceros cambiar de parecer.

Un abrazo a todos!!!

 

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