«Durante la vida del grupo nunca dejamos de componer, era algo que fluía.»

Entrevista realizada por Crom

Buenas chicos, bienvenidos a Dioses del Metal.

Esta va a ser una entrevista distinta, he hablado con alguno de vosotros, sobre todo con Gaby (batería), y sabéis que mi nick es Crom y lo uso desde antes incluso de fundar Dioses del Metal, hace ahora 15 años, y su origen, claro, es por el universo del Conan de los cómics, y sabéis que además me lo he tatuado en los nudillos. Contadle a nuestros lectores el origen, en vuestro caso, y el porqué del nombre del grupo.

En aquella época estábamos muy influenciados por el cómic y por la literatura épica. Nos pareció un nombre que definía perfectamente lo que nos gustaba. El logotipo que hizo David Gadea, hermano de Luis, define muy bien el espíritu de Crom y creemos que le va muy bien a nuestra música.

Sé que vuestra historia abarca décadas, más de 40 años, pero muchos de nuestros lectores, que no se acercan a los 60 como es mi caso, no conocerán la historia de la banda, así que nos quedamos un poco más en los comienzos, ¿ok? Contadnos cómo cuatro casi chavales, a principios de los 80, con muy pocas bandas de Metal en España y desde Valladolid, dan forma a una banda que ahora es de culto.

Desde que teníamos 16 o 17 años teníamos muchas inquietudes musicales. Un día surgió la idea de formar una banda y nos lanzamos a ello sin tener ni idea de tocar ninguno de nosotros y comprando instrumentos baratos o de segunda mano. Fue todo absolutamente autodidacta, aprendiendo de oído y tratando de imitar a los grupos que nos gustaban. Luis se incorporó un poquito más tarde, pero siempre hemos sido los mismos cuatro.

Lo que más me llama la atención es que eligierais cantar en inglés; fue una apuesta arriesgada en aquellos ochenta de Barón Rojo, Obús, Leño, Zarpa, Barricada

A pesar de que hicimos alguna canción en español, pronto nos dimos cuenta de que nuestro rollo iba por otro lado. Los grupos que nos gustaban cantaban en inglés, y a la música y la temática de nuestras canciones les iba mejor ese idioma. La verdad es que no nos veíamos cantando en español.

¿Qué bandas inspiraron vuestro estilo? Ahora sabéis que hay miles de grupos y cientos de estilos, pero en aquellos primeros años hablabas de Iron Maiden, Judas Priest, Accept, AC/DC… Eran pocas bandas y ellas por sí solas tenían su sonido y sello inconfundibles; no se parecían unas a otras, y se hablaba de Heavy Rock o Hard Rock habitualmente, no había tantos subgéneros como la locura de ahora.

Teníamos la suerte de que viajábamos al extranjero y eso nos permitió, en una época sin internet, descubrir bandas como Angel Witch, Mercyful Fate, Diamond Head, Manowar u otras muchas. También somos fanáticos del rock progresivo: Pink Floyd, Yes, etc. Luego llegaron Queensrÿche y bandas de ese estilo.

Y cómo fue de difícil encontrar un sello que apostara por vosotros, porque ya desde los inicios teníais maquetas y creo que no tardasteis en grabar Steel for an Age, vuestro primer disco.

Casualidades de la vida. Grabamos una maqueta con Julio Castejón, guitarrista de Asfalto, y de ahí nos decidimos a meternos en estudio para grabar el primer vinilo. Para el segundo, con Claxon Records, nos contactó Mariscal Romero para firmar un contrato con la discográfica.

Antes de hablar de este debut, no he podido evitar ver que, si mi información es correcta, en alguna de esas maquetas había algún tema en castellano, como Leyendas de espadas (ésta podría ser Legends of Swords, el epílogo con el que cierra vuestro segundo trabajo), o Clavos rojos, que si este último no está basado en una de las historias más conocidas de Conan, que Crom me maldiga, jaja. ¿No pensasteis incluir alguna canción en nuestro idioma en algún momento?

Como ya te hemos dicho, pronto decidimos que lo nuestro era que el grupo sonase en inglés. Teníamos claro que el idioma en el que nuestras canciones funcionan bien es en inglés y el castellano lo descartamos rápido. Todavía nos hace gracia oír alguna canción nuestra en español y entre nosotros nos las cantamos cuando estamos de juerga.

Y ya centrados en ese primer trabajo, ¿qué balance hacéis?, ¿cómo lo recibió el público, la prensa…?

Con el paso de los años y, sorpresivamente, hemos comprobado que nuestro primer trabajo, a pesar de su mal sonido, tuvo una buena acogida y crítica. Para el año en que fue grabado era muy adelantado a su tiempo y, como dices, cantar en inglés era arriesgado. Pero teníamos claro que nuestra manera de ver la música exigía cantar en inglés, no solo por la temática de los temas, sino por el propio estilo musical que teníamos, alejado de lo que se hacía en el panorama nacional.

¿Os posibilitó Steel for an Age girar con esas canciones por muchos lugares, quizás con bandas importantes?

Bueno, dimos bastantes conciertos para lo que se hacía en esa época y, sí, tocamos con alguna banda de prestigio. Más que con el lanzamiento del primer disco, fue una evolución natural tras ir poco a poco creándonos un pequeño nombre.

Y apenas un año después, Wasteland. ¿Qué fue distinto en este segundo trabajo? ¿Tuvo más reconocimiento?

Todo fue bastante distinto. Primero, la sorpresa de ser convocados por una discográfica sin apenas tiempo para digerirlo; segundo, por ir a grabar al mejor estudio de grabación que había en España, los Estudios Mediterráneo de Ibiza; y tercero, porque teníamos más experiencia y más claras las ideas.

Estamos muy orgullosos de Wasteland, un disco conceptual y difícil, pero que tuvo buenas críticas en la prensa especializada.

Y después de este disco, la banda tardó poco en separarse, ¿no es así? ¿Qué pasó?

Las cosas de la vida. A pesar de que seguíamos dando conciertos e, incluso, se planteó la idea de girar en Inglaterra, lo cierto es que el trabajo tuvo muchos problemas de distribución y era difícil conseguirlo.

A partir de ahí, teníamos que iniciar nuestras vidas profesionales y la disyuntiva nos llevó a la separación.

Porque centrándonos ya en III, vuestro nuevo EP, decís en el libreto que «Todo se remonta a un ensayo en 1989, cuando a alguien se le ocurrió grabar cuatro de los seis temas que estaban destinados a formar parte de un tercer LP…», o sea, que estabais trabajando en el material que compondría un tercer trabajo en tres años, en aquel lejano 1989…

Durante la vida del grupo nunca dejamos de componer, era algo que fluía. Ni siquiera tras grabar el segundo disco nos tomamos un respiro. Ensayábamos todos los días y teníamos una rutina. Solíamos primero tocar casi todas las canciones grabadas y, luego, dedicábamos un tiempo a ir avanzando en nuevas composiciones.

Efectivamente, trabajábamos con la idea de un tercer disco y grabábamos nuestros avances.

¿Y cómo nació la idea de trabajar en estos temas? Porque vosotros mismos decís que algunos apenas habéis vuelto a tocar un instrumento en estos años y que incluso los componentes de la banda estáis geográficamente muy dispersos.

Con mayor o menor frecuencia nos hemos seguido viendo. Luis siempre insistía en quitarnos la espina de no haber grabado un tercer LP y hace tres años nos lanzamos a la aventura. No era fácil porque cada uno, efectivamente, vive a bastante distancia. Luis incluso en USA. Nos pusimos las pilas, retomamos los instrumentos, le metimos buenas horas y, al final, ensayamos unos días y nos pusimos a grabar en Valladolid de la mano de nuestro productor, Suko Sánchez. Lo hemos hecho, por cuestiones de calendario, en varias etapas y con muchísimo trabajo.

Entiendo que ha sido un minucioso y largo trabajo, porque no era darle un «lavado de cara» a unos viejos temas; faltaban muchas cosas, letras incluidas, ¿no es así?

Como ya hemos comentado en varias ocasiones, teníamos el esqueleto de cuatro canciones. A partir de ahí, se les ha dado forma, hemos añadido melodías, armonías, arreglos y letras. Lo hemos disfrutado muchísimo.

Además, habéis querido hacer como en Wasteland y que los temas de este nuevo EP tengan un mismo hilo conceptual, en este caso la I Guerra Mundial, y como vosotros mismos decís: «…y con la absurda tragedia de los conflictos armados, una reflexión que sentimos especialmente vigente en los tiempos que vivimos. No encontrarás aquí dragones ni a Tolkien, pero ese espíritu de inspiración permanece intacto.»

Y todo esto, conservando el sonido característico de Crom, explicadles a nuestros lectores, que quizás no os conocieran del pasado y quieran acercarse a la banda con este nuevo EP, qué pueden esperar del estilo musical que caracteriza a Crom.

Siempre nos han gustado grupos complejos, progresivos, con cambios de ritmo y con historias que desarrollar. Teníamos clara esta idea y añadimos dos puentes instrumentales entre canciones para darle a todo un sentido de obra conceptual.

Nuestro sonido sí creemos que es el mismo. Nos gustan muchos estilos de música y eso se nota en nuestra obra, que creemos que no se puede etiquetar.

Y ya puestos, ¿dónde les decimos a nuestros lectores que pueden comprar este nuevo trabajo, que salió al mercado en distintos formatos?

Se ha publicado en formato CD y vinilo para coleccionistas. Se puede adquirir online en Demon Shop / Demon Records. También puede escucharse en todas las plataformas de música activas.

Ya estamos terminando, pero hay una pregunta sobrevolando toda la entrevista. Con la unión de estos cuatro «viejos músicos» después de más de 30 años, el haber trabajado juntos casi dos años para poner en la calle este III… La pregunta es: ¿hay continuidad para la banda en un futuro próximo? ¿Habrá un resurgir de Crom, nuevo material, posibilidad de tocar juntos en vivo…?

Por ahora tocar en directo nos resulta complicado, por las distancias. Pero no lo descartamos en un futuro. Lo que sí es posible es que se reediten los anteriores trabajos con un mejor sonido y que, en un futuro no muy lejano, grabemos material nuevo.

Pues nada más. Despido esta entrevista con lo que decís al final del libreto; en mi caso, en la carpeta del vinilo, mucho más atractiva. Después ya podéis añadir o despedir esta charla a vuestra manera:

«A quienes descubráis ahora a Crom por primera vez, bienvenidos a un círculo de fieles seguidores. Y a todos los que, a lo largo de los años, habéis seguido escuchándonos, animándonos y manteniendo vivo el nombre de Crom, os ofrecemos esta obra como una muestra de gratitud por vuestra lealtad.

Al final, todo ha merecido la pena.»

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