“Un nerd de métodos simples”

Reseña de Christian Dárchez

Lo tenía bastante olvidado al loquito canadiense Devin Townsend, ese mismo que cuando está muy sobrecargado de inspiración no duda un segundo en enchufar la guitarra y agarrar el micro para componer una serie de canciones super locas y llenas de intrincadez progresiva para luego colocarlas en algún proyecto de esos fue armando todos estos años: desde sus discos solistas, Devin Townsend Project, la Devin Townsend Band y hasta ese bizarro experimento Country/Blues que fue “Casualties of cool”. De hecho ese fue mi ultimo acercamiento a la obra de Devin allá por el 2014 y en esa reseña aclaré que si bien Devin es un gran guitarrista, cantante y compositor prodigio la asiduidad y el ahínco con el que encara sus propuestas a veces le juegan bastante en contra; y aunque el bueno de Devin siempre va a tener el favor de la prensa, su publico es mas bien de nicho puesto que hasta los mas afines al Metal Progresivo tienen serias dificultades a la hora de conectar con su obra: no terminan de engancharse con un disco y al año siguiente ya tienen otro que al ser muy similar termina generando confusión. A mas de 10 años de mi ultimo acercamiento a su obra (eso también porque mis gustos y atención también apuntaron a otro lado) me dispuse a escuchar su ultimo disco y casualidades de la vida tampoco tuvo la difusión que contó por ejemplo “Empath” (2019) y una cosa queda mas que clara: a nivel composición y locura el bueno de Devin Townsend tiene muy pocos rivales a su altura.

“PowerNerd”, decimo segundo disco de Devin Townsend y vigésimo segundo disco si contamos sus 4 proyectos editado a fines del año pasado, se trata quizás de su disco mas accesible y cancionero de los que la mente enrevesada de Devin haya craneado. Un dato no menor y que avala mi afirmación es que si bien no es algo raro que Devin haga termas cortos lo raro es que su canción mas larga dure menos de 6 minutos, por consiguiente tenemos un disco mas redondo aunque no exento de las locuras de siempre. Tenemos la apertura “a todo gas” con la veloz y casi prog power canción homónima abre el disco de manera sorpresiva hasta pasar al remanzo gélido de la muy acústica y tranquila Falling apart que cuenta con la distorsión justa en los momentos mas pesados y las programaciones del medio tiempo amurallado de la muy ganchera Knuckledragger que cuenta con un muy estribillo muy ganchero. El interludio sensible y vital de la acústica Dreams of light le da pie a la semi balada Ubelia de aires a Pink Floyd y hasta a los mismos Porcupine Tree mientras que la muy riffera y potente Jainism devuelve al disco a los terrenos mas pesados a la vez que ofrece muy buenos pasajes melódicos. Para el final tenemos a la muy cambiante Goodbye que va desde el riffero casi hard rockero y pasajes relajados es la canción mas larga del disco y no llega a los 6 minutos jejeje y Ruby quaker que recuerda a su loca aventura country de 2014 aunque luego toma mas matices de rockabilly con partes eléctricas no tan heavies le dan un un buen cierre al disco.

La producción como seguramente la imaginarán respira prolijidad y cristalinidad por los 4 costados, tanto en las voces y guitarras de Devin como los distintos arreglos y las bases rítmicas. En eso el tipo nunca descuida nada, aunque no siempre se esmera con las portadas jejeje. “PowerNerd” pese a mostrarse como un trabajo accesible y directo tampoco creo para todos los gustos y tampoco creo que sea de lo mejor de su carrera pero queda mas que en evidencia que Devin a pesar de su locura tiene el talento suficiente como para regalarnos y que también compartamos esa insanidad.

 

Canciones

Powernerd

Falling Apart

Knuckledragger

Gratitude

Dreams of Light

Ubelia

Jainism

Younger Lover

Glacier

Goodbye

Ruby Quaker

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