
“Los Lobos Reinaron en Villena”
Crónica escrita por PolMetalhead, Fotos Crom y XhuzzLive
Evil Invaders
El domingo comenzó con una descarga de adrenalina de la mano de Evil Invaders. Los belgas ya habían deslumbrado el año anterior y este año, esta vez en el escenario grande, demostraron porqué son una de las formaciones con más potencial del speed/thrash actual.
Desde el inicio con Feed Me Violence, pudimos notar el estallido de fuerza que caracteriza a este conjunto. La intensidad fue creciendo con As Life Slowly Fades y Hissing in Crescendo, donde los riffs afilados y la batería desbocada marcaron el ritmo frenético del show. La banda sonaba compacta y afilada y el público devolvía toda esa fuerza con un gran circle pit .
El bloque central, con temas como Broken Dreams in Isolation, Eternal Darkness e In Deepest Black, demostró que Evil Invaders no son solo potencia sin control sino que musicalmente tienen mucho que aportar.
Con Raising Hell y Mental Penitentiary, el foso terminó de explotar: pogos, locura y un público que parecía encendido como si fuera de noche, pese a ser media tarde. La energía que transmitían desde el escenario era contagiosa y no había un rincón del recinto donde no se viera a alguien moviendo la cabeza al ritmo de los riffs.
El final fue un auténtico cañonazo. Die for Me preparó el terreno y con Sledgehammer Justice cerraron el concierto con toda la rabia y la velocidad que los caracteriza. Fue un final arrollador, con la sensación de que la banda se vació sobre el escenario y dejó al público con la adrenalina disparada para afrontar el resto de la jornada.
Evil Invaders demostraron una vez más que son sinónimo de intensidad y entrega. Demostraron lo que son: fuerza, contundencia y Speed en estado puro. Estoy muy contento de ver el crecimiento de esta banda que pude ver por primera vez hace más de 10 años y como siguen en un camino ascendente para consolidarse, bravo.
Tungsten
Siempre es difícil abrir un escenario cómo el New Rock, porque nunca sabes lo que te vas a encontrar, sobre todo en cuanto a público. Faltaban unos 10 minutos escasos para empezar la descarga de la banda sueca liderada por Anders Johansson y habíamos unas 30 personas, más o menos y cuando empezó la intro, no sé cómo ni de dónde salió tanta gente pero el recinto se llenó. Bajo mi modesta opinión, esta banda no tenía que haber sido los primeros en tocar en el New Rock, otra hora más a su acorde hubiera sido lo justo, estamos hablando de una leyenda en la batería como el señor Johansson ( ex Y. J Malmsteen, ex Manowar, ex Hammerfall…) .
Y puntualmente salió la banda con Anger, muy metida en el show y atacando con fuerza su primer tema. El sonido al comienzo (sobre todo las dos primeras canciones) no fue el mejor, incluso la voces guturales del bajista Nick no se escuchaban, tanto en la mencionada anteriormente y la siguiente Tundra.
Pero a partir del tercer tema Lullaby la cosa cambió radicalmente, siendo uno de los mejores conciertos que se celebraron en el escenario New Rock en esta edición. Todo el mundo saltando y cantando el estribillo, impresionante. A continuación cayó Kings of Shadow, con los coros de Nick y Karl (por cierto, hijos de Anders) sonando espectacularmente.
Mención aparte es lo de Mike Anderson como gran maestro de ceremonias, el vocalista llevaba a los asistentes donde él quería y salió victorioso de un show que tenían marcado con fuego en el calendario, Tungsten era la primera vez que tocaban en España.
Con Blood of the Kings se desató la locura, vi entre el público mucha gente joven que cantaban la canción como un himno esperado durante mucho tiempo, un momento muy especial. Con Vantablack la guitarra de Karl, el bajo de Nick y la batería de Anders sonaron atronadores, y con Mike animando a los asistentes a cantar, fue un momento sublime y una hermandad banda-público difícil de igualar.
Siguieron con un Heart of Rust que sonó de lujo y con Mike pidiendo la colaboración de los allí presentes y evidentemente fue correspondido. En temas como este te dabas cuenta la cantidad de fans que había ganado la banda con el transcurso de los años, casi todo el mundo se sabía las canciones.
Pero si hay una canción que se quedará grabada para los presentes allí fue la que llegaba a continuación On the Sea. Todo el mundo cantando como si les fuera la vida en ello, tenías que estar allí para vivirlo, ¡El estribillo se te queda y no te suelta jamás! TEMAZO.
Desgraciadamente estaba llegando al final, pero quedaban dos grandes canciones, la primera The Fairies Dance, con Mike moviéndose como un robot al comienzo del tema, y todos cantando su pegadizo estribillo. Acabamos a lo grande con We Will Rise, puro Power/Heavy Metal en vena, ya os podéis imaginar el resto, puños en alto, cuellos a punto de quebrarse y todos cantando a la vez que Mike, mejor final imposible.
Concierto inolvidable de una banda que auguro grandes momentos en los escenarios, uno ya lo ha conquistado, el español en el Leyendas del Rock.
Fotos XhuzzLive
Adept.
Si hay un concierto que nadie esperaba que se convirtiera en uno de los mejores del domingo, ese fue el de Adept. Entraron como sustitutos de Thrown, y lo que ofrecieron fue un espectáculo arrollador, lleno de energía, con mucho fuego, cortinas de fuegos artificiales, confeti y una entrega que hizo que pareciera que llevaban meses preparándose para ese momento. Fue, sin duda, la gran sorpresa de la edición.
Abrieron con Heaven y Carry the Weight, dejando claro desde el principio que iban a aprovechar al máximo esta oportunidad, desde el principio sacaron el fuego a la palestra, nunca había visto a un grupo hacerlo a una hora tan temprana del día.
Secrets y Black Veins consolidaron el arranque, con riffs demoledores y su vocalista, Robert Ljung, que no paraba de animar al foso.
El momento más caótico llegó con Shark! Shark! Shark!, donde la gente se volvió completamente loca, saltando y coreando mientras las llamas y el humo envolvían el escenario. Luego llegaron The Ivory Tower y Dark Clouds,
momento que aprovecharon para contarnos que estaban un poco nerviosos porque estaban haciendo su vuelta a escena años después.
El tramo final fue una auténtica fiesta: You sonó impresionante siendo la antesala perfecta del cierre. Finalmente acabaron con At Least Give Me My Dreams Back, You Negligent Whore! mientras caía una cortina de fuegos artificiales desde la parte superior del escenario.
Ver cómo Adept pasaron de ser un “plan B” a convertirse en uno de los conciertos más recordados del día fue impresionante. Con fuego, confeti, actitud y un setlist impecable, demostraron que todavía tienen mucho que decir y que saben cómo conquistar a un público incluso cuando llegan en circunstancias inesperadas. Muy grata sorpresa.
Crystal Lake
Tenía ganas de ver cómo se desenvolvían los nipones en directo ya que no les había podido ver nunca. Un tema curioso es que toda la banda es japonesa excepto el cantante, John Robert Centorrino, que es estadounidense y lleva poco tiempo en ella pero nadie lo diría.
Y la respuesta fue clara: Crystal Lake son una apisonadora en directo. Desde el arranque con Mephisto y Disobey, quedó evidente que la banda disfruta de su música y eso se contagiaba a un público completamente loco. Siguieron con Hail to the Fire y Crossing Nails fueron auténticos cañonazos, con un foso que no paraba de moverse.
Uno de los grandes momentos llegó con Six Feet Under y Helix, ya clásicos del conjunto y que parte del respetable cantó con todas sus fuerzas. La banda sonaba ajustadísima, con esa mezcla tan característica de melodía y brutalidad que los ha llevado a ser una referencia del género.
En el tramo central, con temas como Aeon, Denial/Rebirth y Watch Me Burn, se notó la compenetración de la nueva formación. Especialmente me gustaría destacar a Yudai Miyamoto, único miembro original y líder indiscutible de la banda, menudo pedazo de guitarrista, lo deja todo en cada tema.
La recta final fue un auténtico clímax: Lost in Forever sonó implacable y el cierre con Apollo puso a todo el público a correr y saltar convirtiendo Villena en un hervidero.
Crystal Lake demostraron todo lo que son, un Metalcore potentísimo. Habiendo muchas bandas de este estilo en el festival tengo que destacar a los de Tokio porque me dejó sin palabras ver cómo lo dejaron todo en el escenario, sin palabras.
Dark Angel
Tengo que decir que aunque soy muy fan del Thrash americano de los 80’, Dark Angel nunca fue de mi devoción, pero en este directo en Villena fue otra cosa y se coronaron como un auténtico grupazo.
Uno de los mejores frontman de este Leyendas fue sin duda el vocalista de la banda Ron Rinehart, que bajó varias veces a interactuar con sus fans allí congregados. Comenzaron el show con todo un clásico como Times Do Not Arrived, y ya aquí los fans deseando hacer Circle- Pits a mansalva con Dark Angel lo tuvieron en grandes raciones.
Continuaron con No One Answers, con las guitarras que sonaban como ametralladores y el batería Gene Hoglan atacando el tema como un poseso. Era el momento de un corte nuevo Extiction-Level Event, muy bien recibida por el respetable, puro Thrash Old School.
Volvimos a su época dorada con Dark Descends, y aquí la banda se sentía en su salsa, y sus fans más acérrimos la celebraron con locura máxima. Aquí ya el vocalista se bajaba con sus fans pidiendo colaboración y claro está lo consiguió.
Con The Burning of Sodom se armó un gran Circle Pit. Continuaban con Hunger of the Dead mucho más técnica pero igualmente celebrada por el público.
Seguía el bueno de Ron abajo con sus fans, y tengo que remarcar una cosa que me gustó mucho, el vocalista vio a un chico en silla de ruedas y estuvo con él durante bastante parte de este tema y el siguiente, Merciless Death. Antes de irse le regaló una pulsera que llevaba y estuvo cantando junto a él bastante parte de la canción, CHAPÓ.
Esto estaba llegando al final Death Is Certain, fue la primera de las últimas, desapareció el vocalista con Black Prophecies para aparecer entre el público y acabaron con el clásico de la Bay Area, Perish In Flames.
Gratísima sorpresa me lleve con esta banda, que por cierto era la primera vez que pisaba suelo español y por lo visto se fueron contentísimos, seguro que no será la última vez que los veamos, yo por lo menos con muchas ganas de repetir.
Gran concierto de los norteamericanos.
Beast in Black
Llegaba el momento de ver a una banda que empieza a ser un clásico del festival, los fineses Beast in Black. Ya era la cuarta o quinta vez que los veía y debo de decir que esta vez fue de las mejores que les he visto.
Desde el arranque con Cry Out for a Hero y Hardcore, quedó claro que la banda venía dispuesta a darlo todo. El sonido era perfecto, con un Yannis Papadopoulos en estado de gracia, alcanzando notas imposibles con una facilidad que dejaba boquiabiertos a los presentes. Su rango vocal es sencillamente espectacular, y verlo en directo es una experiencia que nunca deja indiferente.
Con Born Again el concierto alcanzaba su primer alto con uno de los mejores temas que tiene la banda y además le siguió otro temón como Power of the Beast. No bajamos la intensidad para seguir con dos himnos más de la banda Sweet True Lies y Moonlight Rendezvous, dos temas coreados de principio a fin por el público, que ya se había entregado por completo a la fiesta.
El tramo central fue una auténtica demostración de poder: To the Last Drop of Blood, Blind and Frozen y Beast in Black desataron un vendaval de energía.
Especialmente Blind and Frozen, posiblemente el tema más icónico de la banda, convirtió el recinto en un karaoke colectivo, con miles de gargantas acompañando a Yannis.
El final fue apoteósico. Enter the Behelit y Die by the Blade sonaron con toda la fuerza de la banda, mientras que One Night in Tokyo puso ese toque más electrónico que les empieza a caracterizar cada vez más, pese a que siguen sin llevar teclista, en fin. El cierre con End of the World fue la guinda perfecta, otro tema en el que el público se dejó la garganta para despedir a una banda que cada vez va creciendo poco a poco.
El concierto fue justo lo que pido de una banda que ya empieza a tener cierta trayectoria, hicieron un set que va por sus tres discos de forma exquisita. Cada vez llevan menos cosas pregrabadas, lo que se agradece y se les nota cada vez mejores en directo. Muy buen show.
Powerwolf
El domingo, ya con las fuerzas algo justas tras varios días de festival, llegó el momento que más esperaba, ver a los cabezas de cártel: Powerwolf. Lo suyo no es un simple concierto, es un espectáculo total en el que se mezcla música, teatralidad, fuego, humo, y sobre todo, un repertorio de himnos que parecen diseñados para ser coreados por miles de personas a la vez.
Desde el primer segundo se notó a lo que venían. Abrieron con Bless ’em With the Blade, y el rugido del público fue ensordecedor. Attila Dorn apareció con esa presencia imponente, subido en una plataforma, elevado en el aire, dirigiendo la misa como un auténtico sacerdote del metal, mientras las llamaradas iluminaban el escenario. Apenas había comenzado y ya era una fiesta.
Con Incense & Iron, el ambiente se volvió aún más épico.Era imposible no dejarse llevar y alzar los puños siguiendo el ritmo marcial de la canción. En ese momento, Villena se convirtió en una auténtica catedral del metal.
El tercer tema fue una de los más celebrados, Army of the Night, y ahí sí que explotó todo. El público entero coreaba el estribillo de principio a fin, convirtiéndolo en uno de los puntos más altos del concierto a pesar de estar aún al inicio. Cada vez que Attila extendía el micrófono hacia la gente, la respuesta era atronadora.
Amen & Attack mantuvo la intensidad con un ritmo arrollador. Otro de los grandes himnos de la banda que había empezado, de forma acertada con los clásicos para calentar al público. Tras esto seguían con Dancing With the Dead. Para este Falk Maria Schlegel, teclista, estaba saltando por el escenario y animando sin parar al público. Este hombre es un espectáculo en sí mismo: se sube a los teclados, dirige palmas, corretea de un lado a otro… pura energía.
El bloque central siguió con Armata Strigoi, otro de sus grandes himnos, con el público levantando los brazos. Después llegó Sainted by the Storm, uno de sus temas más recientes, que fue recibido con el mismo entusiasmo que los clásicos, señal de lo bien que ha calado su último trabajo.
El siguiente momento memorable fue Demons Are a Girl’s Best Friend, uno de sus temas más populares. El público lo cantó de principio a fin, saltando y dejándose llevar por el ritmo y la épica que definen a Powerwolf. Fue uno de esos instantes en los que te olvidas del cansancio y solo disfrutas. Mención especial a Attila que se pasó todo el concierto hablando en un español más que correcto.
La misa continuó con Stossgebet y Fire and Forgive, iban mezclando temas de su nuevo trabajo con los que todos conocemos ya y con eso hacían que la energía estuviera siempre al máximo. Heretic Hunters, otro de estos temas más recientes, encajó perfectamente en el setlist y fue otro ejemplo de cómo cada tema de Powerwolf está pensado para sonar enorme en directo.
La recta final fue una auténtica apoteosis. Con Blood for Blood (Faoladh) el público ya estaba desatado, saltando y coreando cada palabra como si fuera la última. Volvíamos a la senda de los clásicos con Sanctified With Dynamite fue un estallido de pura locura, con la gente reventando a gritos, mientras el escenario ardía en llamaradas.
Y llegó el turno de los dos últimos cañonazos: We Drink Your Blood convirtió el recinto en una taberna medieval coreando el “We drink, We drink, We drink your blood”, con todo el mundo cantando y levantando los vasos como si estuviéramos brindando con la propia banda. Finalmente, con Werewolves of Armenia, nos hacían aún más partícipes, si cabe con su famoso momento en el que hacen que el público grite uh, ah.
Powerwolf demostraron una vez más por qué son uno de los nombres imprescindibles de la escena europea actual. Cada canción fue un himno, cada momento estuvo calculado para desatar al público, y la sensación al terminar era la de haber asistido a un espectáculo único. Pueden gustar más o menos, a mí me encantan, pero nadie puede negar que siempre dan un espectáculo digno de ser cabezas de cártel de un festival. Bravo.
Angelus Apatrida
Una vez acabado el impresionante e inolvidable show de los germanos Powerwolf, llegaba el turno de los manchegos Angelus Apatrida. Solo puedo decir una cosa, orgullo nacional. Sin duda se marcaron, uno de los mejores conciertos de una banda de Thrash Metal que he visto en mi vida. Estaba anunciado como el mejor espectáculo de la historia de la banda, con fuego, humo y un show nunca visto antes y cumplieron con creces.
Comenzaron con una obra maestra de su último disco hasta la fecha Aftermath, el tema To Whom It May Concern. Una canción que comienza lenta pero explota en un estallido de puro Heavy Metal, y esta vez con el fuego acompañando y sin respiro. Indoctrinate, una de las mejores canciones de Thrash que han salido en los últimos años para mí,
locura máxima y cuellos a punto de romperse en cualquier momento, esos cambios de ritmo te volvían loco.
Fuego sin parar con Of Men and Tyrant y con Cold, si alguien creía que después de Los Lobos no íbamos a disfrutar como cosacos estaba realmente equivocado, y Angelus se marcaron uno de los mejores conciertos de la edición 2025 del Leyendas del Rock.
Heavy Metal clásico es lo venía a continuación con We Stand Alone. Seguíamos con para mí toda una sorpresa End Man que hacía mucho tiempo que no la disfrutaba en directo.
Es muy difícil de narrar lo vivido esta noche del 9 de Agosto en Villena, simplemente que lo que se vivió fue histórico y el alzamiento de la mejor banda nacional de la actualidad,
y aunque algunos me digan lo que sea, en mi top-3 de la historia del Heavy Metal español.
One of Us, Violent Dawn, Versus the World… Muchas sorpresas en este concierto tan especial, y luego estaban los ya grandes clásicos de la banda Give ‘Em War, Sharpen the Guillotine, Thrash Attack. En una palabra, apoteósico. Y aún faltaba el impresionante final con, claro está You Are Next ,pirotecnia, humo a raudales y sobre todo Thrash/ Heavy Metal.
Algún día podré decir, yo estuve allí, en el momento en que Angelus Apatrida se consagró como una de las mejores bandas de Thrash de todos los tiempos, hoy en día se comerían a cualquiera, seguro.
Los he visto muchas veces, pero esta fue muy especial y con toda seguridad la mejor de largo. No sé si algún día editarán esto en DVD si es así a correr a comprarlo, por el recuerdo y verlo cien mil veces, aunque lo bueno realmente es haberlo vivido junto a ellos.
Fotos XhuzzLive

