
“Regreso a pura persecución progreta”
Reseña de Christian Dárchez
Casi 26 años pasaron de “Astronomica” (1999) anterior disco de los americanos oriundos de Florida, Crimson Glory y único disco con el cantante Wade Black. Como ya conté en varias ocasiones, “Astronomica” en su momento contó con reseñas muy positivas de los medios especializados, pero a los fans del grupo no les hizo mucha gracia los tonos agudos y más agresivos de Black que lo acercaba más un Rob Halford o Ripper Owens. Una verdadera lástima ya que el disco no solo era muy bueno y se le equiparaba bastante a los hoy ya clásicos y piedras angulares del metal progresivo “Crimson Glory” (1986) y el intocable “Trascendence” (1988) como también borraba de un plumazo la desazón provocada por el ambiguo y hard rockero de “Strange and beautiful” (1991), último disco con el cantante original Midnight (QEPD) y cuya recepción fría por parte de la prensa y sus fans y sumado a los números rojos causado por las bajas ventas del disco y los tickets para sus shows, los llevó separarse por primera vez en 1992. Tras aquel ninguneo generalizado de su fandom hacia “Astronomica”, el grupo decidió separarse por segunda vez, y no fue hasta 2005 que volvieron a la actividad con Midnight nuevamente en la voz para una gira de reunión, pero es algo que no dura mucho ya que en 2007 Midnight fue expulsado de la banda luego de que se supo que fue arrestado por conducir bajo los efectos del alcohol y tener el permiso de conducir cancelado/suspendido. Por lo que la banda reclutó nuevamente a Wade Black para llevar a cabo una serie de conciertos.
En 2009 se supo la noticia del triste fallecimiento de Midnight a los 47 años de edad debido a un total fallo del riñón e insuficiencia hepática, producto de años de excesos con el alcohol. En 2010 se produce el alejamiento de Wade Black, siendo reemplazado por Todd “Licencia para imitar” Latorre, con quien además de brindar una serie shows también lanzan el single “Gates of shadows” en 2012 que hacía suponer un regreso discográfico del grupo, pero apenas un año después Latorre se marcha del grupo al recibir la invitación de Queensryche tras la expulsión del cantante Geoff Tate, siendo este el inicio de un bochorno bastante sonado, y del cual a Tate le costó mucho poder recuperarse. A partir de ahí no volveríamos a saber nada mas de Crimson Glory en por lo menos 10 años, un ostracismo que se cortó a fines de 2023 cuando sorpresivamente lanzaron el single “Trizkadeika” y apenas un año después el guitarrista Ben Jackson, el bajista Jeff Lords y Dana Burnell (únicos miembros de primera hora) anunciaban no solo otra vuelta a la actividad y con un nuevo disco en camino. Finalmente, en este año la banda está de vuelta con el flamante “Chasing the hydra”, cuya fecha de lanzamiento es el próximo 17 de abril y hay que decir que la espera valió realmente la pena!
“Chasing the hydra”, quinto disco de los americanos Crimson Glory tras casi 26 años de ausencia discográfica, muestra una versión actualizada y a los tiempos que corren de ese metal progresivo elegante y virtuoso que ellos patentaron y una premisa que hoy en día ya es una fórmula para no complicarse la vida como si lo han hecho Iron Maiden y Nightwish: “Si Queensryche hoy funciona con un clon de Geoff Tate, entonces probemos nosotros con un clon de Midnight”, y es ahí cuando entra el cantante Travis Willis que en los tonos medios y bajos suena idéntico al malogrado Midnight, aunque no tanto en los agudos que suena más genérico en ese sentido (¡igual ya quisiera yo hacer lo mismo!). Además del ya citado Willis se le suma el guitarrista Mark Borgmeyer en reemplazo del histórico Jon Drennings.
El resultado es una muy buena colección de temas intrincados, virtuosos y gancheros como la entrada con la muy movida y súper potente Redden the sun de riffeo y melodías intrincadas, machaques duros, bases rítmicas cambiantes y la estupenda labor de Willis canalizando muy bien a Midnight aunque diferenciándose de él con muy competentes y cumplidores agudos pasando por el guitarreo neoclásico a lo “Red sharks” (del clásico “Trascendence”) de la rápida y machacosa canción homónima y que cuenta con un buen estribillo y el comienzo de remansos con Willis cantando en tonos bajos en el medio tiempo de riffeo virtuoso Broken together con el cantante regalando sus buenos agudos conforman un muy buen tridente inicial. Angel in my nightmare tiene un comienzo de balada oscura con teclas incluidas y luego se convierte en track muy cambiante que va desde puntuales aceleraciones y andar machacoso y amenazante.
El fraseo y melodía mística que primó en “Astromonica” se hace presente Indelible ashes portadora de un gran estribillo, lo mismo ocurre con la potente y firme Beyond the unknown. El clasicismo de Armor against fate se ve enriquecido por una veta de metal de corte groovero y un interludio algo innecesario que solo es salvado por unas muy buenas líneas de bajo. Para el final llegan el machaque potente y preponderante de Pearls of dust que tiene uno de los mejores pasajes progretas del disco y la marcha melódica e intrincada de la ya conocida Trizkadeika que quizás es la menos destacada del lote, pero tiene coherencia con el resto del disco y lo cierra de buenas maneras.
La producción le dio al sonido un marco de actualidad, lejos ya del más puro revival, y es algo que se entiende: ellos ya vivieron la época y no pretenden repetirla. Si bien las guitarras, las voces y el bajo punzante que se hace sentir en la mezcla están muy bien nivelados, tal vez a la batería a mi gusto le faltó un sonido con más ataque y la misma suena muy cruda y seca. Igual es solo un detalle. Y también cuentan con una muy buena portada, de las mejores que vi en lo que va del año. Crimson Glory regresó con un muy buen quinto disco que le hace honor a su leyenda como uno de los grandes pioneros del metal progresivo y si son fans del grupo y la movida progreta no deben dejarlo pasar por alto.
OTRO A MI LISTA DE FAVORITOS DEL AÑO, GRACIAS VOLVER, CRIMSON GLORY!

Crimson Glory
Travis Willis: voz
Ben Jackson: guitarra
Mark Borgmeyer: guitarra
Jeff Lords: bajo
Dana Burnell: batería
Canciones
01 Redden The Sun
02 Chasing The Hydra
03 Broken Together
04 Angel In My Nightmare
05 Indelible Ashes
06 Beyond The Unknown
07 Armor Against Fate
08 Pearls Of Dust
09 Triskaideka

