“Sin cruz ni corona”

Crossover/Sludge/Southern Metal – USA

Escrito por Christian Darchéz

Pasaron exactamente 8 años de la edición de “No Cross, No Crown” (2018), décimo disco de los americanos oriundos de Florida, Corrosion Of Conformity, y que trajo de regreso al gran Pepper Keenan a la voz tras 2 discos bastante olvidables en su ausencia. De más está decir que aquel disco fue uno de mis grandes favoritos de ese año y que tuvo críticas por demás positivas, aunque hubo algún que otro trasnochado que vendía a cualquier bandita stoner como la revelación del estilo, calificó a “No Cross, No Crown” como poco consistente, desganado. El tiempo fue pasando y como repetí varias veces, el stoner fue perdiendo terreno por culpa de la enorme exposición que tuvo en los medios, donde cualquier disco de alguna bandita stoner que al día de hoy debe tocar para 20 borrachos en algún tugurio de mala muerte, era no solo calificado con altos puntajes sino también vendido al público como una experiencia que le iba a cambiar la vida al oyente. Lo mismo terminó pasando con los salieris de los 80’ de la llamada NWOTHM, quedando una vez patente de que la historia funciona en ciclos. ¿Y qué había con COC? Bueno, la banda tras aquel regreso salió a la cancha a presentar el material nuevo en todo el mundo, cuya gira los trajo a mi Argentina natal y borraron de un plumazo el chasco del 2013; pero ya saben lo que vino después: la pandemia, y bandas como la de los americanos que obtienen ingresos más por salir de giras fueron de las más perjudicadas. Tras aquello y la posterior apertura pospandemia no volvimos a saber nada de ellos y recién este año anunciaron sorpresivamente un disco nuevo junto con nueva gira que también incluyó otra vez a Argentina, presentando el material que hoy me ocupa. Aun siendo COC una de mis bandas favoritas, me duele en el alma decirlo, pero Good God/Baad Man me resultó uno de los discos más flojos y desparejos del grupo.

Good God/Baad Man, decimoprimer disco de los americanos Corrosion Of Conformity, pretende condensar su pasado groove/crossover/sludge de “Blind” (1991) con la onda stoner vintage de “Deliverance” (1994) y lo que vino después, algo que ya habían hecho con el anterior “No Cross, No Crown”; pero a diferencia de ese disco, esta vez el resultado no es bueno. “Good God/Baad Man” es el primer disco de COC en no contar plenamente con la histórica dupla rítmica del bajista Mike Dean y el baterista Reed Mullin, acá reemplazados por los ignotos (al menos para mí) Bobby Landgraf y Stanton Moore respectivamente. Antes de hablar de las canciones me gustaría mencionar lo descuidado del material a nivel sonoro, todo suena latoso y crudo a tal punto que parece más una preproducción o una versión demo que da la sensación de no ser un trabajo terminado. Una desprolijidad que en 2015 o 2018 cuando el estilo aún gozaba de buena salud podía haber sido más que bienvenida, pero en pleno 2026 las cosas son muy distintas. De todos modos, si las canciones de este disco doble fueran buenas el mal sonido sería algo más bien anecdótico, pero lo más bravo del asunto es que gran parte del material a nivel creativo se muestra de lo más inconsistente y desabrido que hayan hecho COC. Vaya a saber qué fue lo que habrán fumado además de la maría. Misterio absoluto. Aunque la entrada del CD 1 con la riffera y machacosa Good God? / Final Dawn no está nada mal, su pulso discontinuo con pausas innecesarias le juegan bastante en contra, lo mismo ocurre con la marcha cadenciosa de You Or Me que se ve arruinada por incluir un interludio anticlimático que más que enriquecer alarga la canción; por suerte la rápida, machacosa y riffera Gimme Some Moore no presenta aditivos de ningún tipo y logra zafar. Lamentablemente temas a puro wah wah como el medio tiempo The Handler, el larguísimo y aburrido interludio Bedouin’s Hand le abre camino al cierre del CD con la lenta y el riff serpenteante de Run For Your Life, con Pepper Keenan haciendo esfuerzos denodados por cantar igual a Ozzy, pero cuyos 9 minutos de duración no tienen razón de ser y se hacen muy cansinos y repetitivos.

En el CD 2 nos encontramos con esa especie de funk rock y metal de la extraña Baad Man, un tema que le calzaría más a Red Hot Chili Peppers pero que a COC le queda irrelevante por más que a Keenan lo apoden “Pepper”; mejor suerte corre el riff y los ritmos sincopados de Lose Yourself y Asleep On The Killing Floor que se presenta como la prima lejana de “Vote With a Bullet” del clásico “Blind” (1991). Si la idea era homenajear a los texanos ZZ Top en el rhythm & blues sucio de Handcuff County debo decir que la pifiaron feo, ya que los 3 forajidos aún en “Tres Hombres” (1973) sonaban mejor de lo que suena COC con este disco. Por si no fuera poco tenemos ese desastre en plan glam rock setentoso a lo Mott The Hoople de Swallowing The Anchor en el que la banda demuestra que entienden lo mismo del estilo que yo de matemáticas, ya que Pepper Keenan al querer sonar divertido y jocoso (con el famoso pitido para censurar un insulto) queda como un tío borracho que incomoda más que divertir en una reunión familiar. Para el final llega esa balada country Brickman que no está mal y tiene lo suyo gracias a sus melodías acústicas, pero no sé quién fue el que le dijo a Keenan que desafinando en las partes vocales más melódicas quedaría bien, y el stoner/sludge de la arrastrada Forever Amplified, sin payasadas de ningún tipo, cierra muy bien el CD 2.

Mencionado ya el desastroso trabajo de producción a cargo de Warren Riker, aunque queda la duda si todo fue idea de él o solo cumplió con los designios de la banda, que se nota muchísimo más en temas alejados del estilo del grupo del CD 2 y en los solos de guitarra que suenan crudos, punzantes y molestos. Al menos cuenta con una buena portada, pero hubiera estado bueno que aunque sea le pusieran las mismas ganas a la producción. Por mí la crítica especializada puede escribir lo que se cante el quinto forro del ojete, pero no me vendan a este Good God/Baad Man como un trabajo maduro y consistente de una banda que busca ser fieles a sí mismos y que no necesitan reinventarse, cuando en el mismo disco además de sonar como un culo abierto pretenden imitar a Red Hot Chili Peppers, Mott The Hoople o a ZZ Top. No me voy a cansar de decirlo: por más fan que sea de una banda, para mí nadie tiene coronita y prefiero decir las cosas como me parecen para no estar mintiéndole a la gente. Pero también es menester ir cerrando con que hay público para todo, ese mismo que lo puede llegar a disfrutar más que yo. Claro está.

Corrosion Of Conformity

Pepper Keenan: voz y guitarra
Woody Weatherman: guitarra
Bobby Landgraf: bajo
Stanton Moore: batería

Tracklist

CD 1

  1. Good God? / Final Dawn
  2. You Or Me
  3. Gimme Some Moore
  4. The Handler
  5. Bedouin’s Hand
  6. Run For Your Life

CD 2

  1. Baad Man
  2. Lose Yourself
  3. Mandra Sonos
  4. Asleep On The Killing Floor
  5. Handcuff County
  6. Swallowing The Anchor
  7. Brickman
  8. Forever Amplified

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