“Oscuridad y melancolía etérea”

Reseña de Christian Dárchez

En este especial del día de la mujer trabajadora, que hemos publicado distintos homenajes y tuvo lugar el pasado 8 de marzo, voy a jugarla de distinto y escribir sobre uno de mis placeres culposos dentro de la música, justamente de esos que los que siempre refunfuñan con el consabido “Esto no es metal” van a tener toda la razón. De mas está decir que la idea de la pagina también es la de enriquecer nuestro contenido mas allá de los riffs y los machaques pesados para los que los que quieran abrir un poco mas la mente sean mas que bienvenidos. Quienes no estén dispuestos a dicha tarea no hay ningún problema, nadie está obligado y puede esperar la siguiente reseña de lo que siempre solemos comentar. Igual no se asusten que tampoco voy a reseñar un disco de Dua Lipa o de Sade (artista que me encanta) sino de una banda que a mi al menos me gusta mucho: “Head Over heels”, segundo disco de la ya extinta banda escocesa Cocteau Twins.

Primero es menester hacer un poco de historia: Cocteau Twins se formó en 1979 en la localidad escocesa de Grangemouth bajo la iniciativa del guitarrista Robin Guthrie y su novia de aquel entonces, la cantante  Elizabeth Fraser y luego se les unió el bajista Will Heggie. No tardaron en ponerse a componer canciones para lo que sería su primer disco durante fines de 1981 y principios de 1982. El 10 de Julio de 1982 editan su debut “Garlands”, un muy buen muestrario de Rock Gótico y Post Punk bien de la época que fue muy bien recibido por los fans de la movida gótica  londinense, pero que la crítica aniquiló con comentarios muy despectivos como que se trataba de “Una copia mas de Siouxsie And The Banshees” como si eso fuera algo malo.

El mismo trato cizañero recibió el EP “Lullabies” editado en octubre de ese mismo año. A principios de 1983 lanzan el EP “Peppermint pig”, un material con el cual el mismo Guthrie terminaría despotricando calificándolo de “Una mierda” ya que la banda no se quedó a gusto con el trabajo de producción del guitarrista Alan Rankine (de la banda escocesa Associates) ya que no se trató de una decisión de ellos sino mas bien de su discográfica. Ese descontento llevo al bajista Heggie a abandonar Cocteau Twins y dejarlo como dúo. Inasequibles al desaliento, la pareja entra al Palladium Studios de Edimburgo con un puñado de canciones con el objetivo de comenzar las grabaciones del disco que hoy me ocupa y a casi 43 años de aquel hito les traigo la reseña especial día de la mujer trabajadora jejeje

“Head Over Heels”, segundo disco de los escoceses Cocteau Twins editado el 24 de octubre de 1983, se apartaba por completo de la onda rockera gótica y Post Punk de su debut y mutó en algo…extraño y muy bonito. De las guitarras estridentes con muchas cámaras de eco para lograr ese sonido oscuro y seco del Rock Gótico no quedaban rastros y fueron reemplazadas por reverb, delay y una distorsión muy ligera logrando un sonido etéreo, flotante y que emanaban un aura celestial y misterioso. Y es acá donde la cantante Elizabeth Fraser entra en la historia de la música por la puerta grande: en este disco le escapa por completo a la (muy buena) imitación oscura de Siouxsie Sioux por la cual había sido tan criticada y nos muestra su verdadera voz soprano potente y altisonante, capaz de llenar cualquier rincón; sonando etérea, sensible, imponente y evocativa según la ocasión lo amerite.

Ya desde el track inicial con la reposada When Mama Was Moth de guitarras ligeramente distorsionadas y la suaves vocalizaciones de Fraser se complementan muy bien se prevé el cambio, en el cual introducen un elemento que luego sería otro sello distintivo del grupo: el lenguaje propio construido por palabras ininteligibles en las vocalizaciones, no por nada el grupo no incluía las letras en sus discos jejeje pasando por la lenta y soñadora Five Ten Fiftyfold con Fraser usando tonos altos y bajos con total naturalidad sobre una base guitarras ligeras y un saxo que amenizan el ambiente y la delicada Sugar Hiccup de triadas guitarreras y Fraser alzándose como la MVP del disco.

La cosa se pone mas movida con el ligero pero firme rock gótico de In Our Angelhood pero dado el lineamiento suena mas vital que oscuro o melancólico con Fraser usando efectos de dueto, algo no muy común en el Rock gótico. Casi en la misma tónica llega la muy evocativa Glass Candle Grenades aunque esta presenta un poco mas de guitarras punteadas. Las guitarras acústicas mezclándose con la electricidad etéreas le dan vida a la onírica y medio tiempera In the Gold Dust Rush con Fraser desplegando su gama de colores vocales.

The Tinderbox (Of a Heart) es tal vez la mas oscurita y tristona del disco con Fraser usando tonos muy bajos, hasta llegar al track mas curioso: el blues etéreo de la gran Multifoiled en el que las teclas acompañan las guitarras en slide y la excelsa labor vocal de Fraser a quien no es muy difícil imaginarla cantar con un vaso de Whisky en la mano jejeje para el final llegan la mas popera pero enigmática My Love Paramour y el final con mi tema favorito del disco: el guitarreo etéreo y melancólico de la enorme Musette and Drums con Fraser dejando el cuerpo, alma y corazón con sus tonos medios y altos logrando transmitir intensidad, sensibilidad y nostalgia a partes iguales coronan así un gran disco.

“Head Over Heels” al momento de su edición logró una muy buena aceptación dentro de la movida gótica pese al cambio radical en la propuesta (los góticos suelen ser muy puristas, pero esta vez ni ellos se pudieron resistir) y la critica lo recibió muy bien, con reseñas muy positivas que destacaban el sonido innovador logrado por el grupo al mismo tiempo que les dio sus buenos dolores de cabeza ya que no sabían como catalogar al disco. A nivel ventas no anduvo para mal y se situó en el puesto 51 del chart inglés. Para apuntalar el lanzamiento se realizaron una serie de 8 shows tanto tocando en recintos como en la TV, pero esto no dejó conformes a la pareja ya que debían tocar con pistas regrabadas y no conseguían replicar lo hecho en los discos, por lo que luego terminaron sumando al multiinstrumentista Simon Raymonde como miembro estable  para reprogramar la gira, y cuando por fin se pudo llevar a cabo tocaron varios lugares de Europa y cruzando el Atlántico, logrando una buena base de fans.

“Head Over Heels” no solo es un disco bisagra para el grupo y con el cual delinearon su propuesta que profundizarían de ahora en adelante hasta su ruptura en 1997 sino que muchos especialistas coinciden en que se trata de la piedra angular del Dream Pop por su innovador y particular sonido sino que tambien sería una gran influencia en la escena de rock alternativa londinense de los 80’ y el Shoegaze que explotaría a principios los 90’. Un disco que no es para todo el mundo, sino para quien esté dispuesto a dejarse llevar por el sonido etéreo, soñador y flotante de las guitarras de Guthrie y la mágica voz de Fraser. ¡Así como lo hago yo cada vez que revisito esta gran obra!

Cocteau Twins

Elizabeth Fraser: voz

Robin Guthrie: guitarra, bajo, teclados y caja de ritmos

Ally Gibb: saxofonista de sesión

 

Canciones

1 When Mama Was Moth

2 Five Ten Fiftyfold

3 Sugar Hiccup

4 In Our Angelhood

5 Glass Candle Grenades

6 In the Gold Dust Rush

7 Tinderbox (Of a Heart)

8 Multifoiled

9 My Love Paramour

10 Musette and Drums

Deja una respuesta