“Un ultimo golpe a pura emotividad”

Calificación: 7,50/10 género: acción/deportes

Reseña de Christian Dárchez

Extraño ejercicio hicieron los de Netflix con la sexta y última temporada de la famosa serie “Cobra kai” y que sirvió como secuela directa de la original “Karate kid” (1984) para contar que había sido de la vida de Johnny Lawrence, el antiguo rival del infumable Daniel Larusso. Si vienen siguiendo las reseñas como también la serie se habrán dado cuenta que la serie tuvo sus altos (como su gran quinta temporada) como bajos (segunda temporada) y la jugada de Netflix de dividir la serie en 3 partes de 5 capítulos cada una respondía a una necesidad de la plataforma de no quemar tan pronto a su gallina de los huevos de oro y solo lanzó sus primeras 2 partes el año pasado. Este año por fin vimos el final de la tan famosa y querida serie y se puede decir que tuvo un muy cierre pese a sus altibajos.

En la primera parte toda la trama del entrenamiento de los dojos aliados de Larusso y Lawrence para competir en el campeonato de Barcelona no había empezado mal pero se vino abajo con la revelación de que Tory se unía al dojo del perverso John Kreese (Martin Kobe). Lo que marcó un retroceso bastante importante. La cosa mejoró un poco mas con el desarrollo del torneo en la segunda parte con muy buenas coreografías de lucha como las adiciones del pasado oscuro del señor Miyagi que al principio queda descolgada porque poco tenía que ver con el personaje aunque mas adelante a eso lo desarrollaron mucho mejor hasta llegar al final impactante con la muerte de uno de los participantes. Lo que dio fin al torneo de manera abrupta y planeó una interrogante de que iban a inventar para la parte final. Por suerte en su tercera arreglaron bastante las cagadas con muy buenos momentos como la charla entre Johnny y Kreese donde ambos se perdonaron con un abrazo muy emotivo y que luego culminó en la redención de Kreese en su pelea final contra su ex amigo Terry Silver (Thomas Ian Griffith) como tambien la segunda oportunidad de Johhny en la pelea final contra el sensei Wolf (Lewis Tan) para reparar sus heridas del pasado. Eso sin mencionar la inclusión de “Silent lucidity” de Queensryche a la hora de darle la cuota de emotividad que tuvo esta ultima parte donde tanto los productores como los guionistas fueron arreglando las fallas casi a metodo de prueba y error.

Y así terminó el arco de Johnny Lawrence que pese a todo tuvo un muy buen cierre y habrá que esperar al estreno de “Karate kid legends” este año que traerá otra vez a Jackie Chan y a Ralph Macchio. Habrá que ver con que nos salen.

Hasta siempre, Johnny Lawrence!

Deja una respuesta