
Canciones 10 – Quincuagésimo octava entrega – Especial Ozzy Osbourne
Equipo Dioses del Metal
Escribir estas líneas se hace difícil, porque lo que traemos en esta ocasión, no es una recopilación sin más, si no el homenaje al gran Ozzy Osbourne y a su legado musical. Pero hemos juntado nueve temas que significaron mucho en su carrera y que nos han parecido una bonita manera de recordarle a él. Y quiero añadir que no nos hemos vuelto diabólicos ni satánicos por escuchar a Ozzy. No somos peores personas por escuchar a Black Sabbath… no vino el diablo a vernos tampoco… lo que quedará de él es un gran legado musical, una manera especial de afrontar la vida. Una persona que se despidió de todos nosotros en una jornada memorable y que se fue sin más.
Y no sé si ha cogido una escalera hacia el cielo o una autopista hacia el infierno… Pero espero que haya donde esté se haya reencontrado con sus familiares y amigos y se esté montando una gran fiesta. Dicen que no morimos se permanecemos en el recuerdo de alguien… Así que Ozzy vivirá para siempre
Ozzy Osbourne – Mr. Crowley (1980) By Crom
Hoy rendimos tributo al Príncipe de las Tinieblas, que nos dejó el 22 de julio de 2025 a los 76 años, rodeado de su familia y del cariño de millones de fans en todo el mundo. Para abrir esta sección de 9 “Canciones 10” que vamos a dedicar este mítico vocalista he elegido “Mr. Crowley”, mi canción favorita del artista y que está en mi top10 de canciones de la banda sonora de mi vida, del debut en solitario de Ozzy, Blizzard of Ozz, publicado el 20 de septiembre de 1980.
Si algo distingue a la pieza es ese preludio de órgano de Don Airey: apenas treinta segundos que invocan un aire litúrgico y macabro antes de que entren las guitarras. Airey contó que desalojó el estudio y, en media hora, “se enchufó a la cabeza de Ozzy” para clavar la atmósfera que el tema pedía. Acto seguido, Randy Rhoads, el mítico guitarrista tan importante en la carrera de Ozzy en solitario y que nos dejó demasiado pronto, convierte la canción en un auténtico ritual neoclásico con dos solos (brutales) que siguen encabezando listas de las mejores guitarras del metal.
La letra, firmada por Ozzy, Rhoads y el bajista Bob Daisley, interpela al ocultista británico Aleister Crowley con un tono más inquisitivo que celebratorio: “¿Qué pensabas, viejo?”. Esa mezcla de mística, órgano funerario y la voz temblorosa (pero hipnótica) de Ozzy define la huella imperecedera del corte, un himno que siempre me va a acompañar y que adoran millones de seguidores del carismático vocalista.
Con esta canción recordamos no solo al padre del heavy metal moderno sino también la alquimia perfecta de su primera banda en solitario: talento, riesgo… la mano de Sharon, su mujer, y una pizca de magia negra. Sube el volumen, apaga las luces y deja que Mr. Crowley te seduzca e invoque sus propios demonios en tu salón.
Artista: Ozzy Osbourne
Álbum: Blizzard of Ozz
Año: 1980
Estilo: Heavy metal / Hard rock
Black Sabbath – Iron Man (1970) By Sikanda
Hay canciones que te hacen ver con su sonido una imagen mental muy clara de lo que están hablando. Y esta que nos ocupa, en el homenaje al gran Ozzy Osbourne que le estamos dedicando con esta selección de temas, es una de ellas. Según arranca la batería te imaginas a ese monstruo de hierro, a ese Iron Man caminando e incluso chirriando al moverse cuando entra la guitarra en uno de esos riffs super reconocibles. Ese ritmo lento, marcado en la mayor parte del corte y que se acelera en el solo. La voz inimitable de Ozzy… todos los ingredientes para ser un hit.
Pertenece a su segundo disco, ese Paranoid que tan buenos sencillos nos dejó, y se grabó en 1970… alucinante porque sigue sonando actual, y descubriendo el buen metal a las nuevas generaciones. Y no, no está inspirada en el súper héroe de Marvel. En la letra se narra la historia de un tipo que viaja al futuro, ve el apocalipsis y en su regreso, se topa con un campo magnético que lo convierte en un hombre de hierro. Eso sí… este temazo no podía faltar en la banda sonora de la película y apareció en los créditos finales de Iron Man (2008), así como en su adaptación al videojuego y en el tráiler de la secuela de 2010, Iron Man 2 . También tuvo su presencia en Los Simpsons en Futurama. Y como otro ejemplo más de su relevancia, la cantidad de versiones que se han hecho de ella, por parte de bandas como Metallica o Megadeth. Dale volumen y disfruta.
Artista: Black Sabbath
Álbum: Paranoid
Año: 1970
Género: Heavy metal
Ozzy Osbourne – Shot in the Dark (1986) By Crom
Seguimos celebrando la vida y legado de Ozzy Osbourne, a quien aún cuesta imaginar fuera de este mundo. Su reciente fallecimiento ha sacudido al mundo del metal, y como homenaje eterno repasamos otra de sus canciones esenciales: “Shot in the Dark”, lanzada como sencillo principal de su álbum The Ultimate Sin en 1986.
Este tema marcó un punto de inflexión en la carrera de Ozzy. Venía de arrasar con Bark at the Moon, pero con “Shot in the Dark” dio un salto hacia un sonido más melódico y accesible, sin abandonar la oscuridad que siempre lo caracterizó. La guitarra del entonces recién incorporado Jake E. Lee brilla con fuerza, ofreciendo riffs potentes y un solo elegante, lejos del caos y más cerca del control calculado. La base rítmica es compacta, y el estribillo… simplemente se clava: pegadizo, casi pop en su estructura, pero con la tensión dramática que solo Ozzy sabía imprimir.
La canción trata —como tantas del género— de una relación tóxica, de un amor que no acaba de funcionar pero al que se regresa una y otra vez, como disparar en la oscuridad esperando acertar. En el videoclip, lleno de estética ochentera y simbología esotérica, vemos a Ozzy desplegar su icónico personaje: entre lo teatral y lo espectral, entre lo humano y lo sobrenatural.
Muchos fans lo recuerdan por sus comienzos con Black Sabbath, pero Shot in the Dark consolidó su carrera en solitario en pleno auge del hard rock. Fue también la última canción de estudio con Jake E. Lee, y una de las que más ha resistido el paso del tiempo en su repertorio en directo.
Ozzy se ha ido, pero su sombra sigue danzando en cada escenario del mundo. Y en canciones como esta, sigue disparando en la oscuridad… y acertando directo al corazón.
Artista: Ozzy Osbourne
Álbum: The Ultimate Sin
Año: 1986
Estilo: Heavy metal, hard rock
Ozzy Osbourne – Perry Mason (1995) By Crom
Pocos artistas han sabido reinventarse como lo hizo Ozzy Osbourne durante décadas. Ya fuera como pionero del doom con Black Sabbath, como astro del heavy ochentero o como icono noventero, el Príncipe de las Tinieblas supo mantenerse vigente sin perder identidad. Con motivo de su fallecimiento hace apenas unos días, recuperamos hoy “Perry Mason”, uno de los temas más potentes de su etapa más madura.
Publicado en 1995 como sencillo de su álbum Ozzmosis, “Perry Mason” fue un regreso con fuerza tras un breve parón discográfico. Y lo hizo acompañado de una formación estelar: Zakk Wylde a la guitarra, Geezer Butler (sí, su antiguo compañero de Sabbath) al bajo, y Rick Wakeman (Yes) aportando teclados en el disco. Un dream team que dota al tema de cuerpo, músculo y mística.
El riff de entrada es seco y poderoso, marca de la casa Zakk Wylde, y Ozzy entra con su inconfundible voz nasal, esa mezcla de desquicio y ternura que nadie más supo imitar. El tema pregunta insistentemente “¿Quién puede salvarnos?” y recurre a Perry Mason —el mítico abogado televisivo de los años 50— como símbolo de justicia idealizada, aunque todo suena más a grito desesperado que a verdadera esperanza.
Es un tema oscuro, sí, pero no desesperanzado. Una metáfora social que critica el sistema, el caos urbano y la podredumbre moral con una energía casi industrial, pero sin dejar de ser puro heavy noventero. El videoclip, con Ozzy dentro de un televisor rodeado de multitudes furiosas, refuerza esa sensación de locura mediática y necesidad de redención.
“Perry Mason” fue un éxito rotundo en su momento y demostró que Ozzy no solo seguía en forma, sino que tenía aún mucho que decir. Hoy, en 2025, la canción resuena más actual que nunca, y nos recuerda que, si alguien podía hablar del juicio final, con humor negro y una sonrisa torcida… ese era Ozzy.
Artista: Ozzy Osbourne
Álbum: Ozzmosis
Año: 1995
Estilo: Heavy metal
Black Sabbath – War Pigs (1970) By Crom
Hoy seguimos rindiendo homenaje a uno de los grandes mitos del rock que nos dejó hace apenas unos días: Ozzy Osbourne, el alma desquiciada y visionaria del heavy metal. Y lo hacemos con una de las canciones más emblemáticas que grabó al frente de Black Sabbath: War Pigs. Porque si hay un tema que resume la crudeza, la denuncia y la oscuridad que trajo el metal al mundo, es este.
Incluido en el disco Paranoid de 1970 —una obra fundacional—, War Pigs es mucho más que una canción: es una acusación directa contra los líderes políticos y militares que envían a los jóvenes a morir en guerras ajenas. En plena Guerra de Vietnam, Black Sabbath se atrevió a cantar verdades incómodas, y lo hizo con una mezcla de riffs densos, letra incendiaria y una interpretación vocal de Ozzy que hiela la sangre.
La guitarra de Tony Iommi es aquí un martillo que cae lento pero implacable, y la base rítmica de Geezer Butler y Bill Ward marca el paso de un ejército de zombis. Y en medio, Ozzy: su voz, lejos de los agudos teatrales de otros cantantes de la época, es más bien un sermón apocalíptico, una advertencia. Su tono entre predicador y loco encaja a la perfección en ese clímax final en el que el juicio llega, y los «cerdos de la guerra» son arrastrados al infierno por sus propios pecados.
El tema iba a llamarse originalmente Walpurgis, y su carga satánica era incluso más explícita, pero finalmente optaron por un enfoque más político sin perder ni un gramo de contundencia. El resultado es una pieza inmortal que sigue sonando igual de relevante hoy que hace más de 50 años.
Ozzy siempre dijo que no era político, pero con War Pigs dejó claro que no hacía falta serlo para saber lo que estaba mal. Su legado arranca aquí, con una de las mejores aperturas de disco de la historia del metal. Dale al play y escucha cómo empezó todo.
Artista: Black Sabbath
Álbum: Paranoid
Año: 1970
Estilo: Heavy metal, doom metal
Black Sabbath – Paranoid (1970) by Sikanda
Paranoid… o cómo marcar una época, a no sé cuántas generaciones, inspirar a cientos de bandas y todo eso con un tema que no llega a los 3 minutos. Obviamente es la canción que dio título a su segundo disco de estudio, allá por 1970 y dicen que no iba a formar parte del mismo, que la compusieron por completar el redondo y acabó dándole nombre porque el original, War Pigs, no convencía del todo a la discográfica.
Encontramos un riff muy marcado, a la par que reconocible y que como he dicho antes, ha marcado a un sinfín de generaciones. La voz de Ozzy en un tono bastante agudo refleja muy bien lo que quiere expresar la letra. Cuenta con una base rítmica muy pesada, un tanto machacona, aunque con velocidad casi de punk en algunos momentos. Como autores de la misma aparecen Geezer Butler, Tony Iommi, Bill Ward y Ozzy Osbourne aunque éste último nunca compuso nada y tampoco tocó ningún instrumento que no fuera su propia voz. Tampoco le hacía falta más, pues su carisma, su aura y su presencia lo llenaban todo, como demuestran a día de hoy, los miles de homenajes que se le están cumplimentando por todas partes.
La letra explora la ansiedad, la paranoia, pero no como un viaje psicodélico como se podría pensar, sino como una enfermedad y el sufrimiento que supone sufrirla. Hay frases demoledoras como “Las cosas en la vida que no puedo encontrar” o el verso que dice: “No puedo ver las cosas que me hacen verdaderamente feliz”, “Debo estar ciego” Y que quereis que os diga… que me parece una letra muy de actualidad y eso que tiene 55 años. Refleja muy bien lo que es la ansiedad y la desesperación, cuando se supone que debes estar bien pero no lo estás. Y es que siempre hay un tema que resume nuestra forma de pensar o de sentir.
Y añado una curiosidad… como homenaje al Príncipe de las Tinieblas…hasta la banda de música de los guardias del palacio de Buckingham han interpretado en estos días, este tema. Buscad el vídeo porque es impresionante.
Artista: Black Sabbath
Álbum: Paranoid
Año: 1970
Estilo: Heavy metal
Osbourne – No more tears (1991) By Sikanda
Ozzy Osbourne era para muchos de nosotros como ese tío un tanto especial y particular pero al que le tenemos un cariño inmenso. Como un familiar cercano que pensábamos que siempre iba a estar ahí. Nacido como John Michael Osbourne su nombre artístico proviene de un apodo que le pusieron en el colegio, donde incluso sufrió de bullying por parte del propio Tony Iommy. Y las vueltas que dio la vida… acabaron formando parte, juntos, de una de las grandes bandas de metal de toda la historia.
Pero hoy traigo una canción de la carrera de Ozzy en solitario. Y es que, después de infinidad de problemas con las drogas y el alcohol, además de numerosos enfrentamientos personales con Iommi, fue expulsado de la banda. Así arrancó una más que prolífica aventura. La canción que he elegido se titula igual que el sexto disco de estudio del británico, No more tears y es del año 1991. Ozzy explica que la letra hablaba sobre un asesino en serie y está claro que es una composición llena de angustia, oscuridad e intensidad.
Arranca con un riff de bajo para después ir incorporando el resto de instrumentos y por supuesto, la voz de Ozzy, como siempre, con ese matiz que lo hace único e irrepetible. Tiene una cadencia lenta y diversos cambios de ritmo muy potentes a lo largo de los más de 7 minutos de duración que presenta, en lo que es el tema más largo que grabó Ozzy en solitario. El riff de Zakk Wylde es mítico, con un sonido particular y unos armónicos que favorecen la fuerza de la canción. Sorprende además la atmósfera inquietante que se crea con la incorporación de una sección de cuerdas y que da la sensación de una canción dentro de la propia canción antes de dar paso al solo.
Está claro que si alguien sabía darle oscuridad y dramatismo a las letras, ese era Ozzy. Y la curiosidad, este corte sonaba de fondo en la aparición estelar del propio Príncipe de las Tinieblas en la película Litle Nicky.
Álbum: No more tears
Artista: Ozzy Osbourne
Fecha de publicación: 17 de septiembre de 1991
Géneros: Heavy metal, Hard rock
Black Sabbath – Children of the grave (1971) By Sikanda
Termino mi selección de temas de la carrera de Ozzy Osbourne con un corte del tercer álbum de Black Sabbath, Master of reality, grabado en 1971. Y me sigue sorprendiendo lo bien que siguen sonando, lo bien que “han envejecido” los temas de la banda a pesar de los más de 50 años que han pasado desde sus grabaciones. Y es que, en una época marcada por el movimiento hippie, por el flower power, cuatro chavales de Birmingham se juntaron para crear algo que no se había hecho hasta el momento: darle una vuelta a esa música que llamamos heavy metal y que prácticamente estaba en pañales con formaciones como Led Zeppelin o Deep Purple.
Pero no solo eso, basaron sus letras en temas demoníacos, terroríficos, diabólicos… y además, su sonido también lleva esa misma línea, con el uso de algo tan curioso como es el tritono o acorde del diablo, una manera de tocar en la que, de la primera a la quinta cuerda, ( de si a fa) hay 3 tonos, en vez de dos de los de los acordes mayores o el 1,5 de los acordes menores, y esto provoca que todo suene muy disonante y es lo que le aporta ese matiz de oscuridad que los hizo tan diferentes. Ese Intervalo del Diablo fue hasta prohibido por la Iglesia en la Edad Media en las composiciones musicales.
Osbourne describió Children Of The Grave como «la canción más increíble que jamás hayamos grabado». Arranca lenta, como suele ser habitual, y luego incrementa el ritmo en un riff marcadísimo y muy reconocible, potente y distorsionado. El bajo tiene un gran protagonismo y sustenta el peso de la canción. y pesado. La batería contundente contribuye a dotar al tema de su atmósfera densa y opresiva, llena de intensidad y tensión marcada sobre todo por ese tritono. La voz de Ozzy Osbourne complementa el aire sombrío de la canción.
Álbum: Master of Reality
Fecha de lanzamiento: 1971
Artista: Black Sabbath
Géneros: heavy Metal
Ozzy Osbourne – Mama, I’m Coming Home (1991)
“El adiós musical del Príncipe de las Tinieblas”
Mama, I’m Coming Home no es solo una balada en la discografía de Ozzy Osbourne; hoy, tras su fallecimiento, resuena como uno de sus legados más humanos y emotivos. Con esta reseña cerramos nuestra serie de diez canciones en homenaje a este mítico vocalista y compositor, quien nos dejó hace muy poco. Hemos elegido este tema como broche final porque sus versos y melodía ofrecen una despedida cargada de sentimiento, un último abrazo musical de Ozzy hacia sus seres queridos y fans.
En 1991, Ozzy Osbourne sorprendió a todos con “Mama, I’m Coming Home”, una balada incluida en su álbum No More Tears que mostró una faceta más melódica y vulnerable del llamado “Príncipe de las Tinieblas”. Lejos del heavy metal estridente por el que era conocido, esta canción abrazó un estilo más suave, con guitarras acústicas y la voz de Ozzy desplegando una emotividad sincera. No fue casualidad que la letra contara con la colaboración de Lemmy Kilmister (legendario líder de Motörhead) y la música con la del guitarrista Zakk Wylde, ya que entre todos crearon un himno íntimo sobre redención y regreso al hogar. El resultado fue un tema que conmovió profundamente al público y que, además, se convirtió en uno de los mayores éxitos comerciales de Ozzy – alcanzó el puesto número 28 en la lista Billboard Hot 100, consolidándose como una de sus baladas más emblemáticas.
Parte del poder de “Mama, I’m Coming Home” proviene de su letra, que Ozzy interpreta como si fuese una carta de amor, arrepentimiento y redención dirigida a su esposa. De hecho, la canción fue dedicada a Sharon Osbourne, quien además de su pareja era su mánager, y surgió en un momento en que Ozzy reflexionaba sobre su vida y las consecuencias de sus excesos. En versos como “Los tiempos han cambiado y son extraños… Mamá, vuelvo a casa” se percibe a un Ozzy arrepentido por los años de locura, prometiendo “volver a casa” con aquella persona que siempre estuvo para él. El título nace del apodo cariñoso “Mama” con el que Ozzy llamaba a Sharon, y no es casual: según contó el propio Ozzy, “Mamá, voy a casa” era la frase que solía decirle por teléfono a su esposa al final de cada gira, anticipándole su regreso. Estas palabras, cargadas de honestidad, toman un significado especial sabiendo que Ozzy logró sobreponerse a sus adicciones; la canción se siente como su promesa de enmendarse y valorar el calor del hogar que casi pierde.
A lo largo de más de tres décadas, Mama, I’m Coming Home ha tocado el corazón de millones. Incluso en sus años finales, Ozzy no pudo contener la emoción al interpretarla en vivo: en uno de sus últimos conciertos, su voz se quebró y sus ojos se llenaron de lágrimas al cantar este tema, conmoviendo a miles de fans. Esa interpretación, que se hizo viral, mostró cuánto significaba esta canción para él – “Me sentí tan acogido, tan feliz de verlos”, confesó al público entre aplausos y lágrimas. Quedó claro que, más que una power ballad, era el testimonio de un hombre agradecido por el amor que le rodeaba y consciente del inminente adiós.
La emotividad de “Mama, I’m Coming Home” alcanzó su máxima expresión en el propio funeral de Ozzy Osbourne. La mañana del 26 de julio de 2025, bajo un cielo gris y la niebla de Londres, cientos de personas se reunieron en el cementerio de Highgate para dar el último adiós al legendario cantante. En medio de un silencio sepulcral, apareció de pronto Brian May —el legendario guitarrista de Queen y gran amigo de Ozzy— apenas unos minutos antes de que el ataúd fuera llevado a su lugar de descanso. Vestido de riguroso negro, con su melena plateada sobre los hombros y una antigua guitarra de madera en sus manos, May se acercó sin mediar palabra. Entonces, con infinita delicadeza, comenzó a rasguear los acordes de “Mama, I’m Coming Home”. Las primeras notas flotaron en el aire frío de la mañana y “el aire parecía congelarse”, mientras los presentes contenían el aliento.
En ese momento, la multitud, toda vestida de negro y con flores blancas entre las manos, quedó sobrecogida por la emoción. Algunos asistentes se arrodillaron, poniendo sus manos sobre el corazón mientras pasaba el féretro, y otros simplemente extendieron sus brazos hacia él, como intentando tocar el espíritu de Ozzy por última vez. Junto al ataúd caminaba Kelly Osbourne, la hija de Ozzy, con su característico cabello púrpura ahora empapado en lágrimas; apoyaba una mano temblorosa sobre la madera, sin separarse de su padre en todo el trayecto final. No hubo discursos oficiales ni flashes de prensa invadiendo la escena. Solo música, silencio y amor rodeando a Ozzy. Aquella despedida íntima, entre la guitarra solitaria de Brian May y el llanto contenido de familiares y fans, fue un momento de dolor y a la vez de inmenso cariño compartido – un último regalo de Ozzy a su gente, a través de la canción que mejor podía expresar lo que todos sentían.
“Mama, I’m Coming Home” sonó así como una elegía perfecta en el adiós a Ozzy Osbourne. La elección de esta canción para despedirlo no podría haber sido más acertada: habla de volver al hogar y de decir “hasta pronto”, encapsulando en sus acordes el cierre de una vida extraordinaria. La propia prensa destacó que, aunque Ozzy “dejó un legado musical imposible de borrar, entre riffs, gritos y oscuridad nos regaló una balada que sigue resonando como un testamento de amor y humanidad. Hoy nos queda el consuelo de esa melodía y su mensaje: Ozzy vuelve a casa en cada escucha, y su voz perdura, emotiva y eterna, en el corazón de todos nosotros. Hasta siempre, Ozzy.
Álbum: No more tears (1991)
Artista: Ozzy Osbourne
Fecha de publicación: 17 de septiembre de 1991
Géneros: Heavy metal, Hard rock

