
«Te quiero matar, y tú a mí…»
Escrita por Christian Darchéz
Calificación: 7/10, Género: Terror/comedia
Nunca un personaje pensado para el público infantil fue tan exitoso y a la vez odiado como lo fue el tiranosaurio rex morado Barney. Desde su inicio en 1992, la creación de la autora Sheryl Leach en 1987, «Barney y sus amigos», al principio se trataba de una serie de vídeos muy caseros en VHS que habían tenido un éxito moderado en ventas fuera de su Texas natal, pero la cosa explotó cuando la cadena de TV pública PBS estrenó la serie en 1992 con un formato sencillo de educación preescolar básica por medio de canciones, bailes y moralinas de tolerancia, amistad y respeto hacia los demás. O sea, lo más inocente posible, puesto que era un programa para niños. Alrededor de sus 14 temporadas, sus numerosos especiales y una película para cines en 1998, la serie pasó por distintas productoras hasta su final en 2010, logrando un gran éxito fuera de USA, sobre todo en Latinoamérica, con el arribo de la señal de cable Discovery Kids a mediados de los 2000, y la misma popularidad del personaje entre los más chiquitos hizo que en muchos países de habla hispana se emitiera en canales de aire con un muy buen rating. Sin embargo, ese tremendo éxito vino aparejado por un odio bastante desmesurado hacia el dinosaurio morado y por foros de toda la internet se comenzaron a esparcir rumores como que la cola del traje de Barney la usaban para guardar cocaína, que el personaje estaba inspirado en un asesino serial apodado Barney y que secuestraba niños para torturarlos y luego acabar con su vida o que sus canciones inocentes en realidad se trataban de mensajes subliminales para alterar el comportamiento de los niños. Sí, gente con mucho tiempo libre.
Tampoco ayudó que el hijo de la autora Sheryl Leach, Patrick Leach, terminara arrestado durante cinco años por el asesinato de su vecino en 2013, tal cual se contara en el documental «I Love You, You Hate Me» de 2022. En lo personal, si bien puedo entender que el personaje podía llegar a ser irritante y más con el doblaje latino, pero se trataba justamente de un personaje hecho para los niños y, al menos en Argentina, a diferencia del payaso Piñón Fijo y la exvedette (¡!) Panam, que se la pasaban cantando canciones tontas y ni siquiera tenían un segmento en donde pasaban dibujos animados (como en muchos programas infantiles de los 90), el dinosaurio morado al menos a los niños les enseñaba cosas básicas como el aseo personal, geometría, aritmética y hasta cosas de zoología, al mismo tiempo que promovía valores como el respeto, el trabajo en equipo y la tolerancia. Distinto del caso de los mal recordados (y con justa razón) Teletubbies, que hacían hablar mal a los niños como si fueran bebés que recién están empezando a hablar o con retraso mental. Por eso nunca terminé de entender todo el hate que le cayó al dinosaurio Barney y encima por rumores que terminaron siendo falsos y malintencionados.
Con todo este material era cuestión de tiempo para que algún productor se avivara y fue así como JD Lifshitz (productor de «Weapons» del año pasado) le propuso al director Casper Kelly crear una versión macabra del dinosaurio Barney. Kelly aceptó y, con la ayuda del guionista Jamie King, se pusieron manos a la obra. A principios de este año se estrenó en USA y tuvo críticas muy positivas pese a que hubo algunas polémicas sobre padres a los que se les ocurrió llevar a sus hijos a ver la peli creyendo que se trataba de una peli infantil y salieron horrorizados de las salas. Bueno, los tráileres se hicieron para saber qué es con lo que te vas a encontrar en una sala de cine y que no pasen cosas como salir despavorido de una sala, claro está. Por la web ya circula sin problemas y con buena calidad, ya que la productora Saban Films no consiguió distribución internacional y, si bien no se trata de una obra maestra como algunos la pintan, ofrece un buen escapismo cinéfilo.
La trama tiene a la emisión de un extinto programa de televisión para niños protagonizado por Buddy, un unicornio anaranjado y antropomorfo que, junto a un elenco integrado por algunos amigos antropomorfos como él, también hay humanos adultos y, por sobre todo, niños que conviven día a día con el unicornio mágico que con sus canciones y bailes promueve temas de educación, respeto, el trabajo en equipo y la amistad. Pero a medida que los capítulos pasan y que algunos niños desaparecen y son reemplazados por otros, los niños comienzan a sospechar que Buddy en realidad no es tan dulce y amigable como aparenta… Con esta premisa sencilla de «¿Qué hubiera pasado si todo lo que se decía de Barney era verdad?», el director Kelly desarrolla esta sátira divertida y grotesca sobre el mundo de los programas infantiles. Buddy, con esa carita y su actitud inocente, en realidad es un auténtico hijo de puta asesino al que no le gusta que nadie le lleve la contraria, sobre todo los niños. La gran mayoría de sus ataques y asesinatos ocurren fuera de pantalla y más teniendo en cuenta que se trata de niños, y los que ocurren frente a las cámaras Buddy los abraza hasta matarlos y nada más. Igual es menester decir que con «Buddy» te puedes llegar a asustar si tienes 5 años, puesto que la peli va más por el lado de la comedia negra, donde tienes a un personaje que sin ningún tapujo le pasa la lengua por la cara a un personaje femenino al mismo tiempo que le toca el culo jejeje. Dentro del reparto, las figuras más conocidas son Cristin Milioti («El lobo de Wall Street» y la serie spin-off de Batman «El Pingüino») y Topher Grace («Spider-Man 3», «BlacKkKlansman», entre otros), que si bien tienen participaciones limitadas en la peli cumplen bastante bien con sus papeles, puesto que el reparto integrado por los niños tiene mucho más peso en la trama, siendo la niña actriz Delaney Quinn la que más se destaca del reparto juvenil. También hay un cameo del actor Clint Howard («Ice Cream Man») como un vaquero pervertido y otrora presentador de un programa infantil al que Buddy le quitó su lugar. La peli, al ser de muy bajo presupuesto, la mayor parte del tiempo ocurre en el mundo de fantasía del programa, que en realidad es un set de filmación convertido en un mundo límnico y, como novedad y si no recuerdo mal, esta debe ser de las primeras y únicas pelis donde nos presentan a una final girl que no llega a los 12 años en la confrontación final contra el siniestro Buddy. La peli dura lo justo y necesario, con un poco más de una hora y media que no se siente para nada.
La peli dentro de todo cosechó críticas muy positivas al momento de su estreno pese a las polémicas antes citadas y pudo recuperar su acotado presupuesto de apenas 3 millones, recaudando unos 22 millones. Una cifra que seguramente hubiera escalado un poco más si los de Saban conseguían distribución internacional. «Buddy» no es quizás la gran peli de terror que nos quisieron vender porque se trata de una comedia de horror que aprovecha muy bien las controversias estúpidas del dinosaurio Barney y que recomiendo mirar con algunas cervezas en mano o algún que otro cigarrillo sin filtro jejeje.
El tráiler de «Buddy»

