“Resplandor revisitado”

Reseña de Christian Dárchez

Uno de los grandes ausentes del partido homenaje a la era del cantante Tony Martin en Black Sabbath lanzada en el box set “Anno Domini” del año pasado fue sin dudas “The eternal idol”, debut de Martin en la bruja negra editado en 1987. ¿La razón? Creo que ya todos la conocen: Tony Iommi no tenía los derechos del disco ya que eran propiedad de Warner y durante mucho tiempo lo mantuvo descatalogado o incluso lanzando una reedición bastante pobre en 2010 con un sonido para nada bueno. Finalmente Iommi pudo hacerse con los derechos del disco (arreglo monetario de por medio, seguramente) tras muchos años, pero primero es preciso arrancar haciendo un poco de historia: tras la salida de “Born again” (1983) único disco de Black Sabbath con Ian Gillan (Deep Purple) en la voz, la idea de Iommi era aparcar a la banda para ponerse a trabajar en su primer disco solista; pero en los malvados cuarteles generales de Warner le dijeron “No, tu próximo disco debe salir bajo el nombre de Black Sabbath. Firmaste un contrato, no lo olvides”, algo que también le recordó Don Arden y así nació el caótico “Black Sabbath featuring Tony Iommi: seventh star” (1986) único disco con LA VOZ Glenn Hughes que contó con la balada llorona por antonomasia “No stranger for love” como hit y a pesar de tener una recepción mixta y unas ventas moderadas , la gira de presentación fue un desastre: con varios shows cancelados por bajas ventas de tickets y encima Hughes (cuya adicción al alcohol por aquellos años iba empeorando) provocó no solo un proceso de grabación por demás complicado sino que también una serie de peleas en bares; por lo que Iommi que no quería volver a lidiar con los mismos problemas del pasado, despidió a Hughes luego de apenas 5 shows y fue reemplazado por Ray Gillen, proveniente de Savage y la Bobby Rondinelli’s Band. Terminada la gira y ya habiendo encontrado un sustituto de calidad como lo era Gillen, Iommi se anima a volver a trabajar en el nuevo material de Black Sabbath y pronto se ponen a componer material con la ayuda del bajista Bob Deasley. Pero las cosas vuelven a ponerse raras: tras grabar las primeras versiones en demos, Ray Gillen queda fuera de Black Sabbath y al día de hoy no se sabe si fue Iommi quien lo despidió o se fue por cuenta propia. Lo cierto es que nuevamente debía buscar a alguien que ocupara la plaza vacante y tras algunas audiciones en las que llegó a presentarse Jon Oliva (por esos días en Savatage) el elegido finalmente fue Tony “The cat” Martin (ex Alliance) que en tiempo record debió grabar las voces para lo que sería el próximo disco de Black Sabbath que significaría la permancencia del grupo en Warner de ser un éxito o el boleo (patada) en ojete si el mismo fracasaba en ventas. ¿Logró dicho exito deseado o se hundió en el fracaso mas ominoso? Mas adelante lo veremos jejeje Para esta oportunidad Tony Iommi nos presenta una reedición remasterizada en 4K del mismo y una tirada en vinilo; pero como somos pobres nos tenemos que contentar con la versión digital. Y como digo siempre: ¡bienvenido sea!

The eternal idol, decimotercer disco de Black Sabbath editado en Noviembre de 1987, se presentaba como un producto superior a “Seventh star” (no había que esforzarse mucho tampoco) en cuanto a la línea metalera ochentosa y casi glam que la bruja negra venía transitando desde mitad de la decada con un álbum correcto y sin muchos sobresaltos. La cosa arrancaba bien dentro de todo con la melódica y marchosa The shining con el riff fraseado y ganchero de Iommi y la muy buena labor vocal de Martin en las voces, pero que me perdone la iglesia fundamentalista del cantante (que hoy en día reivindican la etapa de Martin en la banda) pero tras escuchar las demos de Ray Gillen, este a nivel técnico lo pasaba por encima a Martin. Aunque lo cierto es que Gillen de seguir en la banda no hubiera durado mucho puesto que falleció por complicaciones derivadas por el virus del SIDA en 1990, y Martin dentro de todo cumplió con el lineamiento musical. Tómenlo solo como un comentario personal, no es mas que eso. La intro de sintetizadores le abre paso al riff áspero a la firme Ancient Warrior de bases que se hacen notar pese al ritmo constante y la cosa se pone mas movida con la cambiante Hard life to live. Los tempos machacados de Glory ride se conjuga perfectamente con el guitarreo rockero de la rápida y divertida Born to lose. Las teclas incidentales vuelven a presentarse en la cadencia lenta de Nightmare que según tengo entendido fue compuesta para entrar en el OST de “Pesadilla 3: los guerreros del sueño” de ese mismo año. El breve y suave interludio de guitarras limpias y teclas de Scarlet Pimpernel le abre paso a la veloz y machacosa Lost Forever llena de esos yeites marca del señor negro de la Gibson SG y el final con la sombría y lenta canción homónima le daba un muy buen cierre a la edición original y a modo de Bonus Tracks tenemos al rock vacilón y veloz Some kind of woman y a la muy cadenciada Black moon, ambas canciones ya conocidas y que complementan la reedición y es justo destacar el muy buen trabajo de remasterización en el que ahora se puede apreciar mucho mas los distintos arreglos conviviendo de manera armónica con los potentes riffs de Iommi y las voces de Martin.

“The eternal idol” al momento de su edición si bien tuvo criticas mixtas siendo las positivas que lo destacaban como un disco superior a “Seventh Star”, otros medios lo destrozaron porque según ellos sonaba acartonado hasta para época, lo cierto es que en su Inglaterra natal llegó al puesto 66 del chart inglés y al puesto 168 del Billboard americano, quedándose muy lejos de los primeros puestos en ambas listas. Sin embargo el mayor golpe vendría cuando llegaron las cifras de ventas y estas fueron mucho menores a las de “Sevent star”, por lo que tanto Vértigo como Warner decidieron poner fin al contrato con Black Sabbath tras 17 años y los despidieron de la discográfica. Lo dije en un posteo de facebook tras la muerte de Sinead O’Connor: a las discograficas no les va a importar si en el pasado vendiste 4, 5, 6 o 10 millones de discos; si en la actualidad no vendes el boleo en el ojete es inminente y se van a buscar a otro que venda. Lejos de caer en el desanimo, Iommi terminaría firmando con IRS records de cara a lo que sería el segundo disco de Black Sabbath con Tony Martin, pero esa es otra historia ya contada en la reedición de “Headless cross” del año pasado. La reedición de “The eternal idol” presenta un muy buen audio, muy superior al original y que recomiendo mucho para los fans de esta etapa de Black Sabbath muy poco valorada en su tiempo y que hoy es muy reivindicada.

Black Sabbath 1987

Tony Martin: voz

Tony Iommi: guitarra

Geoff Nichols: teclados y sintetizadores

Bob Deasley: bajo

Eric Singer: batería

Canciones

1. The Shining

2. Ancient Warrior

3. Hard Life to Love

4. Glory Ride

5. Born To Lose

6. Nightmare

7. Scarlet Pimpernel

8. Lost Forever

9. Eternal Idol

10. Some Kind of Woman (bonus track)

11. Black Moon (bonus track)

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