
“Maestros del Metal”
Reseña de Christian Dárchez
Me costó bastante poder asimilarlo, hasta finalmente pude hacerlo. Hace casi 3 meses que el madman Ozzy Osboune partió de este mundo a los 76 años de edad, dejando un legado enorme en esto que tanto nos gusta y que fue uno de los pioneros, tanto con Black Sabbath como en su tambien exitosa carrera solista. No pienso extenderme mucho mas porque les estaría diciendo cosas ya sabidas de sobra y los recién llegados en esto tienen un sinfín de información tanto en las redes como YouTube para nutrirse.
Ahora me voy a avocar en lo que prometí y reseñaré mi disco disco favorito de Black Sabbath, pero primero es preciso empezar haciendo un poco de historia: “Paranoid”, segundo disco de los fabuloso 4 de Birmingham Black Sabbath editado 7 meses después de su debut homónimo en 1970, resultó siendo un éxito inesperado para la banda, alcanzando el puesto numero 1 del chart inglés y el número 12 del billboard americano y vendiendo 300.000 copias en su Inglaterra natal y 4 millones en USA, logrando certificaciones de platino; a lo que le siguió una gira bastante alocada tanto en su país natal como en USA en los que el público deliraba con la canción homónima del disco y hubo varias fechas en las que el público terminaba haciendo destrozos en los recintos.
Claro que con el éxito vendría la vida del rockstar y todo lo que eso conlleva: desde alcohol, drogas y muchas groupies y según se cuenta el bueno de Ozzy una noche terminó en la cama con 5 hermosas mujeres, pero esto no le salió gratis ya que se le pegaron un par de enfermedades venéreas que requirieron de tratamientos médicos y un par de cancelaciones de fechas pactadas, como también las primeras puteadas del guitarrista Tony Iommi jejeje lamentablemente una de las primeras malas decisiones que tomó el grupo fue la de despedir a su primer manager Jim Simpson ya que según ellos su manager se estaba quedando con dinero de los conciertos cuando en realidad el tema radicaba en una serie de shows que estaban arreglados con meses de adelanto a una cuota menor, y que Simpson estimó necesario realizar y terminaron contratando a los sátrapas de Patrick Meehan y su socio Wilf Pine que, viendo el éxito que la la banda estaba teniendo, se aprovecharon de la juventud y las ansias de gloria que tenia la banda, usando todo tipo de tácticas de lo mas rastreras como ofrecerles algunos lujos y cenas suculentas al mismo tiempo que les llenaban la cabeza de odio contra Simpson, a quien terminaron despidiendo. Una decisión que Black Sabbath lamentaría 4 años después. Para principios de 1971 la banda tenía ya un buen puñado de canciones con la cual comenzar las grabaciones de lo que sería su tercer disco y se trasladan al famoso estudio Island (Mas tarde renombrado como Sarm) de Londres para registrar lo que sería otro hito en la historia de Black Sabbath y del metal en general.
“Master of reality”, tercer disco de Black Sabbath editado el 6 de agosto de 1971, si bien mantenía cierta cercanía con sus predecesores en cuanto a la pesadez del sonido, en este disco se trabajó en un cariz mas gordo y mucho mas cercano a lo que se conoce como el sonido del pedal fuzz. No por nada para muchos este disco es tanto la biblia del Stoner como tambien del Sludge por su sonido áspero, gordo y sucio. Yendo a las canciones tenemos el comienzo del riff fraseado y gordo de Sweet leaf a cargo de Tony Iommi y el bajo de Geezer Butler y los ritmos siempre competentes y amurallados del baterista Bill Ward que dejaba a Ozzy Osbourne con particular timbre alto y nasal cantar una oda a la maría que se fuma pasando por la onda cadenciada y el riffazo entrecortado de la genial After forever con una letra muy especial que habla de manera muy positiva de la creencia de Dios y que en su momento no fue muy bien tomada por los religiosos mas radicales que no estimaban a la banda y consideraban una blasfemia, algo que cambió con el tiempo y muchos aseguran que es la primer canción de White Metal de la historia.
El breve intro instrumental Embryo le abría paso a otro clásico indiscutible de Black Sabbath: el paso apisonador y pesadísimo de la enorme Children of the grave cuyo riff y machaque oscuro y denso influenciaría a estilos como el Thrash y hasta al groove metal muchos años después y sin temor a equivocarme. Luego vendría otro interludio a pura guitarra acústica como lo es Orchid y le allanaba el terreno a la marcha entrecortada de la oscurita y densa Lord of this world y coronado por otro gran solo del señor negro de los riffs Tony Iommi. Para el final llegarían la calma acústica y épica de la melancólica Solitude donde hasta se puede escuchar un sutil arreglo de flauta y a Ozzy cantando en tonos muy bajos casi susurrando y el riff monolítico de la guitarra y el bajo en la gigantesca Into the void con Ozzy partiéndola en 50 pedazos con una gran interpretación sobre bases mucho mas machacadas tanto de guitarras y bajo hasta que de golpe los tempos se aceleran y vuelven a su forma original donde Ward es cómplice de los impredecibles cambios, dándole un gran final a los casi 35 minutos que dura esta obra maestra.
“Master of reality” al momento de su edición, recibió criticas muy positivas de los medios especializados como de los fans que alabaron tanto el nivel de las canciones como su sonido mas rotundo y áspero, aunque no faltaron los trasnochados como la Christgau’s Record Guide que calificaron al disco con un “C−”…Pobre gente! Y aunque no logró repetir las cifras de ventas de “Paranoid” no anduvo para nada mal en ese campo: vendiendo unas 100.000 copias en Inglaterra y 2 millones en USA, y el chart inglés se situó en el puesto número 5 y en el número 8 del Billboard americano. Luego de eso comenzaría una de las giras mas exitosas y salvajes del grupo en lo que pasaría prácticamente de todo: desde Ozzy totalmente borracho y pasado de drogas agarraría por costumbre de orinar por las ventanas de los hoteles y el resto del grupo (al igual que Ozzy) seguiría por la misma tónica de fiestas con demás sustancias y mujeres, destrozos en hoteles, aquelarres de brujas (¡!) haciendo vigilias afuera del hotel a las que, según se dice, el propio Geezer Butler espantó con hechizos inventados jejeje.
Hasta una supuesta amenaza de que unos de los miembros de la banda sería disparado en un show, y encima en uno de ellos se cortó la luz y Ozzy quedó en la penumbra paralizado del miedo, cosa que por suerte quedó solo en un rumor. Pasada un poco la locura un año después la banda entraría a grabar otro disco fundamental en discografía, pero esa es otra historia y contada en la reedición de “Volume 4” jejeje. “Master of reality” de los primeros 6 discos de Black Sabbath es quizás mi favorito (si bien con los otros tambien me gustan) no solo por su sonido sino por el nivel de las canciones que no decae en ningún momento. Y como mencioné arriba, para muchos es la biblia del Stoner como también del Sludge, por algo será jejeje
HASTA SIEMPRE, QUERIDO MADMAN OZZY OSBOURNE! LARGA VIDA A BLACK SABBATH!

Black Sabbath 1971
Ozzy Osbourne: voz
Tony Iommi: guitarra
Geezer Butler: bajo
Bill Ward: batería
Canciones
1 Sweet leaf
2 After forever
3 Embryo
4 Children of the grave
5 Orchid
6 Lord of this world
7 Solitude
8 Into The void

