Babymetal - Metal Resistance

christian darchez – “El crepúsculo del sol naciente”

Moralabad – “La falta de gancho que esperaba…”

LOS EWOKS DEL METAL ESTÁN DE VUELTA!!!! El bizarro trío de japonesitas que tanto revuelo armó en estos últimos tiempos ganándose el odio y admiración de miles de metaleros de todo el mundo presentan segunda locura! de ser tildadas como lo peor del metal como las salvadoras, me parecen ambas exageraciones obscenas y sin sentido. Es obvio que el trío no le teme al ridículo para nada y no se toman en serio a ellas mismas, basta con ver sus videos y presentaciones en vivo donde las 3 se matan de risa con sus bailes desopilantes y cambios de atuendos que hasta Cher sentiría envidia. No por nada, aunque sea su primer disco ¨Babymetal¨ (2014) y el disco en vivo ¨Red Night: Live At Budokan¨ del año pasado, para bien o para mal, recibieron atención de la prensa, de la cual fueron victimas de la hipocresía de la misma; y de los metaleros que se les crispan los nervios y hasta disfrutan de ellas.

En lo personal me encantaron esos trabajos y me divirtieron bastante, y a diferencia de Apocalyptica y Van Canto, no me tiembla el pulso de catalogarlas de metal porque es lo que hacen. De ahí a que a los demás les guste es harina de otro costal.

¨Metal Resistance¨, segundo disco de MoaMetal, YuiMetal y SuMetal si bien se muestra como un producto bien ejecutado y cantado, lamento decir que esta vez se les fue bastante la mano en la ¨niponeada¨. En su debut el factor bizarro estuvo presente pero de manera controlada y dio como resultado un disco bastante original pese a que en su país existen miles de agrupaciones del denominado ¨Kawaii metal¨, equilibraron muy bien los elementos de dicha corriente para adaptarlos al power metal, Black, death y heavy metal tradicional dando como resultado una bizarra pero original mezcla de J-pop y metal con orientación occidental junto con las 3 voces puestas estratégicamente para marcar diferencias con el resto de exponentes coterráneos. Bueno, esta vez el trío presenta un producto típicamente japonés con el que cuesta bastante conectar ya que el gran desacierto de esta vez fue el relegamiento del gancho inmediato propio de la cultura occidental para abrazar tendencias dirigidas al público nipón otaku, dejando al resto del mundo en un segundo plano. Hay buenas canciones, eso sí, como la ya conocida Road of resistance co compuesta con Dragonforce que ya saben como suena: pura velocidad pero con las japonesitas como principal contrapunto. El groove metal rompe cuellos de Karate, el power metal prototipito de Helloween de Amore y el folk Viking metal de corte nórdico de Meta Taro que pese a sonar bastante boba en la parte vocal, en lo instrumental no defrauda para nada, si la escuchara Quorthon primero se cagaría de risa y luego diría, ¨bien chicas¨. Los problemas empiezan cuando incursionan en el J-pop propiamente dicho y el metal queda en un muy segundo plano perdiendo de vista el gancho para aunque sea hacerlas más tolerables, como sucede en Awada fever y sus bases poperas y distorsión errática, la vergonzosa Yava! que salvo que seas un nipón/a afín al manga o hentai (comic y anime de alto contenido sexual) te puede llegar a parecer interesante. GJ! y Sis anger que ni sus ritmos repiqueteantes y riffs a mil por hora las salvan. Es inconcebible que momentos como estos abunden en el disco cuando en el anterior lo fusionaron mejor y el metal esta vez quedó como un elemento decorativo. Y que encima haya que esperar hasta el final para que la cosa se ponga más interesante, dichos cierres vienen de la mano de Tales of the destinies con el metal progresivo propiamente dicho, perdónenme por lo que voy a decir pero extrañé una canción así en el aguachento ¨The astonishing¨ de Dream Theater! acá si me pongo del lado de las chicas, y para el final llega The one un medio tiempo cantado puramente en ingles y mas allá de que la pronunciación de Su Metal deje bastante que desear, algo entendible, es compensado con creces ya que Sumetal es una muy buena cantante y no se olvidó de ponerle emotividad a dicha interpretación. Algo que me hubiese gustado más además de un mejor enfoque en la composición.

El disco está bien producido y es lo que se espera de ellos teniendo semejante tecnología, pero lo que falló esta vez fue el enfoque y eso les restó gancho. Si bien no es para nada un disco malo, queda apenas como una buena continuación pero escasa de impacto. Para ir cerrando, me gustaría hacerlo con una analogía propia de la historia del Japón: si las japonesitas quieren de nuevo abrirse hacia occidente al mejor estilo era Meiji no es buena idea incidir en el shogunato musical.

Crítica escrita por christian darchez

Babymetal (logo)

Nuevo disco de estudio de Babymetal tras dos años de intenso trabajo en los escenarios, grabando hasta tres DVDs, uno de ellos doble con actuación de dos días consecutivos. Otra cosa no, pero explotación sí le están haciendo al proyecto.

Como digo en mi frase inicial, yo personalmente esperaba una falta de gancho en esta segunda parte, más que nada porque es lo habitual en este tipo de grupos en los que hay tantos compositores de tan variados estilos musicales. Comenzó en 2012 siendo un proyecto de músicos reconocidos del mundo del metal en Japón, entro los que estaban, Syu y Leda (de Galneryus), Takayoshi Ohmura, Marty Friedman y la productora propiedad de este último. Con las famosas críticas por todo el mundo y la repercusión que ha tenido por uno y otro lado, grandes firmas tanto de Japón como del resto del mundo compraron sus derechos y lo han convertido en lo que es hoy día: un proyecto japonés más.

Esa diversidad los ha llevado a que las canciones las compongan entre ¡seis personas!, entre los cuales sigue estando Leda, el único metalero en condiciones, que gracias a él escuchamos la power “Amore”, el final de estilo progresivo europeo “Tales Of The Destinies”, la veloz aunque algo rara por la voz de Yui en “Sis. Anger” e incluso el baladón “No Rain, No Rainbow”, para mí la mejor del disco, que ya interpretaron en el DVD “Black Night: Live At Budokan” con Suzuka cantando realmente bien.

Ese es otro aspecto positivo, la gran voz de la mayor de las tres, Sumetal, por otro lado, la incorporación de las otras dos en solitario no ha supuesto algo nada bueno, a pesar de que las canciones musicalmente no son malas.

Pero lo que veo mal es que gente que no pertenece al mundo del metal se meta a componer metal, es como si Ricky Martin hiciera heavy… este es realmente el poder de esas productoras sacacuartos. Por eso canciones insulsas e insultantes como “Awadama Fever” y “Meta Taro” se podrían fácilmente descartar del setlist. Y “Yava!” se podría perdonar por poco al tener un ambiente de opening de anime, que por mí estaría eliminada.

Otros temas como “Road Of Resistance”, compuesta por Dragonforce, es decir, ya se sabe cómo puede sonar, y “Karate” con su Groove industrial que necesita más de una escucha para llegar, consiguen alcanzar el nivel de su debut, un disco que venía siendo más equilibrado y orientado a escucharse fuera de las fronteras japonesas. En este caso no, hay temas muy occidentales y otros muy japoneses, que llegan incluso a ser puro J-Pop sin nada de metal.

Bueno, ya me he desahogado suficiente, llega momento de calificarlo, con un 6,1/10.

Crítica escrita por Moralabad

Babymetal

Su-metal (Suzuka Nakamoto): voz principal y baile

Yuimetal (Yui Mizuno): voz y baile

Moametal (Moa Kikuchi): voz y baile

Kami Band

Takayoshi Ohmura: guitarra

Leda: guitarra

Mikio Fujioka: guitarra

Boh: bajo

Hideki Aoyama: batería

Yuya Maeta: batería

Babymetal

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