Si algo funciona, ¿para qué cambiarlo?

Escrito por: Rob Jalford

Con el alemán Axel RudiPell pasa algo parecido como con AC/DC o Motörhead, fieles a su estilo y sonido, mantienen los mismos patrones durante toda su carrera y es lo que sus fans le piden, ni más ni menos. Si algo funciona, ¿para qué cambiarlo? pensará el rubio germano y en parte tiene razón.

Este “Game of sins” es el disco decimoséptimo en su larga discografía que arrancó en 1989 con su “Wild Obsession” donde ya mostraba sus maneras y su buen hacer, guitarreo potente, punteos elaborados y agresivos, un sonido muy deudor de otras formaciones como Steeler o Accept. Esta carta de presentación mejoraría con la llegada de Rob Rock al micro en su “Nasty Reputation” de 1991 y con Soto en el magnífico “Eternal Prisoner” un año después.

Posteriormente llegarían discos de patrones similares, manteniendo el estilo, en tres trabajos mas con Jeff hasta la entrada en 1998 de Johnny Gioeli el cual se ha mantenido fijo en el puesto desde ese “Oceans of Time” hasta la actualidad.

Axel siempre nos trae un lote con temas rápidos, otros mashard rock medio tiempos y extensas lentas donde da rienda suelta a su imaginación en punteos más largos mostrando su influencia y devoción por Ritchie Blackmore.

Este “Game of sins” no iba a ser distinto y es que el hacha teutón se mantiene fiel a ese estilo y a estas alturas no va a sorprender a nadie. Esto es lo bueno y lo malo de su sonido, es inconfundible pero a la vez repetitivo. En muchos tracks tienes la sensación de deja-vu, como ya escuchado anteriormente, tanto en las guitarras como en las líneas vocales o estribillos. En mi caso lo escucho con agrado pero si reconozco que confundo muchas canciones y no sé donde ubicarlas,  puesto que podrían estar en Kings and Queens, Circle of the Oath o Into the storm. Hay que ser muy fan para tener aprendida la discografía al dedillo de este guitarrista, yo sinceramente os lo digo, me pierdo en ella.

A mí personalmente me gustaría un poquito más de agresividad y mala leche en algunas canciones, ha perdido velocidad con los años y el que sea Johnny el cantante (un gran voceras por otra parte) le da cierto estancamiento a la propuesta. Los solos mantienen su esencia, pero también son previsibles.

De todos modos gustará el disco entre los acérrimos seguidores del músico, sobre todo las pistas más directas como son Fire, Sons in the Night, The King of fools o Falling star, mas en plan hard rock melódico se disfruta bien Breaking the rules, el tema título es largo y denso, con sabor Black Sabbath etapa Tony Martin y la balada intensa se titula Lost in love, con todos los ingredientes que podemos esperar, lucimiento de Gioeli y mucha pasión.

Dos temas de larga duración además del que titula la obra, son Forever Free y Till the word says Goodbye, la primera es una bonita balada con teclado protagonista que llega a ocho minutos y medio con una parte central hecha para lucimiento de Axel  (esta fórmula ya la vimos con Land of the giants con Rob Rock hace mucho tiempo), la segunda  llega a mas de 7.40 y  es un medio tiempo con guitarreo mas pausado donde Johnny se luce especialmente, subiendo en intensidad hasta llegar al atractivo estribillo, por supuesto incluye un punteo muy largo y algún guitarrazo importante bien acompañado por la batería. Ambas ganarían bajo mi punto de vista reduciendo el metraje.

Encontramos en la edición especial un cover de Bob Dylan con All along the watch tower, que la llevan a su terreno y da la talla.

En definitiva un digno disco, que sin innovar ni aportar nada nuevo a su carrera se escucha con agrado y cuenta en la batería con Bobby Rondinelli, una garantía tras los parches aunque yo prefiero la pegada y poderío de Mike Terrana.

NOTA. 6.25 Jalfords

LISTA DE TEMAS:

Lenta Fortuna

Fire

Sons In The Night

Game Of Sins

Falling Star

Lost In Love

The King Of Fools

Til The World Says Goodbye

Breaking The Rules

Forever Free

All Along The Watch tower (versión de Bob Dylan; tema extra digipack)

MIEMBROS:

Johnny Gioeli -Voz

Axel Rudi Pell – Guitarras

Ferdy Doernberg – Teclados

Volker Krawczak – Bajo

Bobby Rondinelli –Batería

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