«Atreyu firma un disco impecable… pero difícil de recordar»

Escrita por Mike Young

Atreyu vuelve a la palestra con su nuevo disco: The End Is Not The End. Es innegable el peso que tiene Atreyu en el metalcore, pero se hace patente que se han ido desinflando con el paso del tiempo. Temas como “Right Side of the Bed”, “The Crimson” o “Bleeding Mascara” no solo funcionaban por sus riffs o sus estribillos, sino porque tenían algo mucho más difícil de conseguir: personalidad.

Como músico, es imposible no reconocer el enorme trabajo que hay detrás del álbum. La producción es muy buena, tiene un sonido pulido y todo está cuidadosamente diseñado para funcionar. Y ahí aparece el principal problema: cuesta encontrar una identidad clara. Más allá de algunos momentos concretos, el álbum termina transmitiendo la sensación de ser “otro disco más” dentro del metalcore moderno, sin canciones que realmente pidan escucharlas en bucle. Y tratándose de una banda con la personalidad que siempre tuvo Atreyu, eso pesa más de lo que debería.

Entre tanta producción pulida y estructuras previsibles, “Ego Death” aparece como uno de los pocos momentos donde el disco parece mirar tímidamente hacia los orígenes de Atreyu. Hay más tensión, más identidad y una sensación de querer recuperar parte de esa oscuridad emocional que definía a la banda años atrás. El problema es que el tema nunca termina de despegar del todo, dejando una sensación constante de oportunidad desaprovechada.

The End Is Not The End nunca llega a ser un mal disco… pero tampoco consigue convertirse en uno memorable. El problema es que viene de una banda que ya demostró poder emocionar mucho más.

Escuchando el disco, resulta inevitable hacerse una pregunta incómoda: ¿El metalcore moderno está evolucionando… o simplemente empezando a sonar demasiado igual? Porque no es la falta de calidad técnica (el disco suena muy bien), sino la sensación de que cada vez cuesta más encontrar canciones con verdadera identidad propia.

También queda una duda inevitable de cara al directo: ¿cómo encajarán estos temas junto a clásicos como “Right Side of the Bed” o “The Crimson”? Porque una cosa es sonar enorme en estudio y otra muy distinta sobrevivir al escenario, especialmente cuando compartes setlist con canciones que definieron una era del metalcore.

Quizá ese sea el gran problema de parte del metalcore moderno: discos impecables en producción, enormes en sonido… pero cada vez menos capaces de dejar cicatriz.

Atreyu:

Brandon Saller – lead vocals, backing vocals

Dan Jacobs – guitar, backing vocals

Travis Miguel – guitar, backing vocals

Porter McKnight – bass, unclean vocals

Kyle Rosa – drums

Tracklist:

1. «The End Is Not the End» 0:55
2. «Dead» 4:04
3. «Break Me» 3:10
4. «All for You» 3:54
5. «Ghost in Me» 2:56
6. «Glass Eater» 3:50
7. «Wait My Love, I’ll Be Home Soon» 4:09
8. «Ego Death» 2:12
9. «Death Rattle» 3:29
10. «Children of Light» (featuring Max Cavalera) 4:12
11. «In the Dark» 3:52
12. «Afterglow» 3:32
13. «Break the Glass»

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