
Excelente show de un músico que hace lo que ama.
Crónica de Rockberto.
Ver a una leyenda como Armando de Castro en una pequeña sala a estas alturas de la película es todo un privilegio. Pero, además de eso, dice mucho de un músico que ha visto grandes recintos y salas llenos para verle con su banda de toda la vida, Barón Rojo.
Y todo esto lo hace por amor a la música, a la música que le gusta y que sigue haciendo desde hace muchos años.
Si además, en ese concierto se va a grabar un disco en directo que será su próximo lanzamiento, pues mejor que mejor, tendremos un documento sonoro de tan gran noche.
La sala presentaba una buena entrada y la interacción del público con los artistas fue muy buena.
Hacia las 9:50 aproximadamente salía al escenario nuestro protagonista acompañado de los músicos que le acompañan en este proyecto que no son otros que David Pérez al bajo y las voces y David Gigo como batería, perfectos en sus tareas durante todo el concierto y este último muy inspirado en su postrero solo de batería.
Con “¿Cómo logras funcionar?” de su etapa de Armando Rock comenzó un show tremendamente intenso.
“Una de Zeppelin” de esa misma etapa con esos riffs a lo Jimmy Page dejaron constancia de su amor por la banda del gran guitarrista y de Robert Plant.
Salvo un par de versiones, una de ellas “Crossroads” de sus venerados Cream, todo el show se basó en su carrera en solitario, lo cual vuelve a incidir en que quiere que su carrera en solitario hable por sí misma, sin necesidad de tener que recurrir a ninguna referencia de su archiconocida banda madre.
“Train to nowhere” nos retrotrayó a aquellos maravillosos tiempos en los que las grandes bandas como Iron Maiden, MSG, o los propios Barón Rojo metían un tema instrumental por disco.
Los momentos más emotivos de la velada se produjeron al interpretar “The past, the future”, de su nuevo disco que dedicó a su pareja Lara y con “Nada de ti”, el tema que en su último disco canta Leonor Marchesi, durante el que subió al escenario su hija Libertad que cantó una estrofa de la canción ante la mirada embelesada de sus padres.
Armando demostró su maestría con la slide guitar en temas que suenan atronadores como por ejemplo “There´s something” de su etapa anterior como Armando de Castro Band.
“Armando rock” sonó alucinante, al igual que “Rompiendo” o “Impresiones”.

Hacia el final el guitarrista anunció que iba a tocar la primera canción que compuso en sus años mozos, “El blues del crítico”, que sonó de lujo también.
En total dos horas y cuarto más o menos (¡que pocas bandas se extienden hasta esta duración en la actualidad!) demostrando que esa guitarra desbocada que domina Armando nunca descarrila y que está labrando una más que sólida carrera en solitario que debe darle los réditos que merece.
No voy a meterme a comentar todas las canciones que interpretaron en el show porque se haría bastante pesado y, además, no es mi estilo. Sólo decir que shows así son los que hacen que el rock siga vivo y gente como Armando son más necesarios que nunca.
Ahora a esperar el documento sonoro y videográfico de la velada.
Grande Armando y sus compañeros.

