“El sádico se vuelve a salir con un álbum fantástico”

Crítica escrita por: Tony Barrios

Este veintisiete álbum de estudio nos expone a un Alice lleno de fuerza y con un regresivo aire a los ’80, con su forma de expresar el Horror Rock Show de una manera peculiar, que sólo él sabe hacerlo desde los ´70. Y es que la buenas expectativas que nos dejó en el pasado Rock Fest de Barcelona, se traducen en uno de los más esperados lanzamientos del año. Y no es para menos, pues el cantante de Detroit nos ofrece un disco lleno de fuerza, con un sonido más cercano y lleno de matices que estamos deseosos de expresaros.

Para este disco, cuenta con una banda llena de talento, como es el bajista Chuck Garric (Dio, LA Guns, Ted Nugent), los guitarras Ryan Roxie (Gilby Clarke, Casablanca), Nita Strauss (Femme Fatale, The Iron Maidens) y Tommy Henriksen (Vampire, Doro) y el batería Glen Sobel (Alcatrazz, Impellitteri, Jeff Scott Soto). Además posee invitados de la talla del bajista de Deep Purple Roger Glover, el guitarra de los ZZ Top Billy Gibbson, el batería de U2 Larry Mullen y sus ex-compañeros, de la primera etapa, Neal Smith, Michael Bruce y Dennis Dunaway a la batería, guitarra y bajo respectivamente. Pero todo esto es sólo un alarde de energía que posee el amigo Vincent Damon Furnier (Alice Cooper) en esta época de su carrera musical. Y es que con 69 años sigue derrochando talento compositivo a raudales, como bien demuestra en esta larga duración. Y por no hablar del gran directo que va dejando noche tras noche por los rincones del planeta. Algo espectacular.

El disco abre con una impresionante Paranormal que nos deja ver de que va el sonido (tan bien llevado por el genio Bob Ezrin) y ofrece un sonido clásico, pero con un sonido de hoy día donde engancha desde el primer segundo, para no dejarlo escapar. Y es que de golpe nos ofrece un tema con la garra brutal de la marca Cooper, como es el espectacular y contundente Dead Files que con un hard rock potente llena cada poro de mis oídos para volver a escuchar este tema una y otra vez. Así llegamos a Fireball que sigue subiendo el ritmo del disco, para ofrecer un sonido casi setentero, pero con la mordida del sonido actual. Y es que este tema podría haberse metido en el álbum Billion Dollar Babies del ’73 y hubiera encajado a la perfección. Sin pausa alguna nos encaminamos hacia Paranoic Personality, un tema que denota al actual Alice con un tema lleno de cambios, con un estribillo potente y un ritmo contagioso que llena por completo Chuck Garric. Y es que el disco es una obra de arte, magia de los años de trabajo y las buenas amistades cosechadas por el paso de los años en una situación privilegiada. Y llega el turno a un Billy Gibbson, con su sonido característico a la guitarra. El tema en cuestión es Fallen In Love que sigue en la dinámica aplastante del disco, que sigue sin perdón hasta el final. Dynamite Road sigue explotando un disco, que lo que menos posee es remansos de paz. Y como bien titula este tema es pura dinamita, como todo lo anterior. Y en Private Public Breakdown vuelve a sacar esos sonidos añejos, con toques modernos, para los que hemos crecido con esos míticos discos del sádico de Detroit, es todo un placer volver a escuchar estos acordes tan característicos de su marca. Y para los más nuevos, saca un tema moderno y festivo. Me refiero a Holy Water que lleva esa magia que posee este mago de la música, con un tema ultra pegadizo, con un estribillo que se pega a la primera, sonido de instrumentos de viento y teclados. Todo un tema de los que marcan. Rats saca ese sonido con el que creció. Hablamos de puro Rock And Roll, con unas guitarras pegadizas, a la par que todo el tema, que no dejará en pie a ningún adicto a la adrenalina musical. Y llega el tiempo a la balada del disco, que tal vez, me parezca el tema más flojo del disco. The Sound Of A es un tema que parece fuera de un álbum con tanta energía, y baja de golpe toda esa energía que transmite en todo el trabajo, dejando un sabor taciturno y depresivo, que no le veo el por qué. No digo que sea un mal tema, en absoluto, pero sí fuera de lugar. Pero para quitar ese mal sabor de boca, nos regala dos temas con sus miembros originales, que son Genuine American Girl y You And All Of Your Friends que ambos rebosan ese sonido genuino de los primeros trabajos, pero con tintes modernos, para cerrar un gran trabajo, a la altura de álbumes como Trash o Hey Stupid! Que para mi fueron iconos del sonido contemporáneo de Alice Cooper.

La visión de este disco, es que el gran Alice ha querido sacar de la chistera toda esa fuerza y enterrar a todos sus detractores en ella, con un gran álbum, que acallará bocas en el mundo musical, volviendo a dejar muy claro, que Alice Cooper sigue dominando el tempo y los escenarios.

       TrackList:

  1. Paranormal
  2. Dead Flies
  3. Fireball
  4. Paranoiac Personality
  5. Fallen In Love
  6. Dynamite Road
  7. Private Public Breakdown
  8. Holy Water
  9. Rats
  10. The Sound of A
  11. Genuine American Girl
  12. You And All Of Your Friends

 

       Line Up:

          Alice Cooper: Voz y armónica
      Chuck Garric: Bajo
     Ryan Roxie: Guitarra
     Nita Strauss: Guitarra
       Tommy Henriksen: Guitarra
      Glen Sobel: Batería
        Billy Gibbons: Guitarrista invitado
       Roger Glover: Bajista invitado
      Larry Mullen: Batería invitado
      Neal Smith: Batería invitado
      Michael Bruce: Guitarrista invitado
       Dennis Dunaway: Bajista invitado

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