
«Nuestras canciones vienen motivadas por las cosas que nos mueven, el mundo que nos rodea… Traducimos a notas y palabras nuestra verdad.»
Entrevista realizada por Crom
Muy buenas Annacrusa, bienvenidos a Dioses del Metal.
Sabéis por lo poco que charlamos en Murcia, que yo a nivel personal y nuestro medio, están más enfocados a la música Metal, así que perdonad si no abordo esta entrevista de la mejor manera posible, me muevo en terreno desconocido, jaja. ¿Me ayudaréis? Empecemos por eso, por definir la esencia de Annacrusa… Decidles a nuestros lectores qué tipo de estilo define mejor el sonido de la banda.
Annacrusa somos una banda de rock de base, si quieres que ahondemos más podemos añadir con matices metal, pop y progresivos.
Cuando os vi en la Sala Revólver de Murcia hubo un momento en el que dudabais entre definiros como tristes o serios y acabasteis encontrando una palabra que me pareció mucho más acertada: “intensos”. Después de escucharos más detenidamente creo que esa intensidad está, sobre todo, en lo que contáis. ¿ANNACRUSA nace de una necesidad de sacar fuera cosas que de otra manera se quedarían dentro?
Creemos que la música es un medio de comunicación muy poderoso, y como todas las artes, no solo nos sirve como artistas para sacar lo que llevamos dentro sino para que aquellos que nos escuchan puedan poner palabras y melodía a aquello que sienten y no saben cómo explicar.
Vuestras letras hablan de sentimientos y situaciones muy reconocibles, de esas que cualquiera puede haber vivido alguna vez. ¿Hasta qué punto hay experiencias reales detrás de ellas?
Hasta todos los puntos. Nuestras canciones vienen motivadas por las cosas que nos mueven, el mundo que nos rodea, las situaciones en las que nos vemos envueltos día a día. Traducimos a notas y palabras nuestra verdad.
¿Hay ocasiones en las que escribir una canción supone exponerse demasiado o todavía os guardáis una parte para vosotros?
Creo que ese miedo a exponerse demasiado, como artista, es un freno. Pero sí que es cierto que utilizamos el lenguaje de una manera poética. Es lo que hace la literatura. Quizás es más interesante darle un sentido más profundo a las canciones de esta manera que no hablando en un idioma “de calle”, no sé si me explico. Si alguna vez nos hemos guardada algo era porque la canción en sí ya no funcionaba en el local como canción, pero no por aquello que decía su letra.
En el libreto de Perder la fe veo que Sevi firma prácticamente todas las letras, salvo “La ley de la atracción”, que es de Anna. Me llama especialmente la atención porque fue una de las canciones que destacasteis también en Murcia. Anna, ¿qué había detrás de esa letra y por qué necesitabas escribirla tú?
La verdad que me hubiera gustado firmar más letras en este disco, pero fue un año difícil laboralmente y eso me limitó también como música. Lo que hay detrás de la Ley de la atracción es nada más y nada menos que un sentimiento de frustración inmenso. Intuyo, por los tiempos que vivimos que no es solo mío. Me da la sensación de que nos conformamos con vivir la vida que nos ha tocado o hemos elegido por convenciones sociales o sesgos cognitivos. Conozco a tanta gente infeliz por su trabajo, o por estar con una pareja con la que no avanza y muchos otras situaciones… yo me he sentido una de esas personas. Siempre que me he caído en ese pozo he recurrido a la meditación, a buscar respuestas en la espiritualidad. Esta siempre me lleva a un lugar muy bonito en el que la responsabilidad siempre recae sobre uno mismo, el individuo, que atrae una energía idéntica a la que emana, y ahí es donde empiezas a conocer quién eres y cómo quieres habitar este mundo. Atraes lo que eres, o lo que necesitas curar. Es difícil de explicar aquí. En esta canción intentaba ilustrar qué era estar conectado con la energía y no solo con el mundo físico.
El título Perder la fe suena bastante derrotista, pero en realidad habéis explicado que el mensaje del disco va justo en la dirección contraria: intentar conservarla en una sociedad que cambia demasiado deprisa. ¿En qué es más difícil mantener la fe hoy: en las personas, en la sociedad, en la música o en uno mismo?
Detrás de la sociedad y la música están las personas, y dentro de cada una, individuo. El problema es que no hemos sido capaces de gestionar el mal. A la humanidad le ha faltado autocrítica y que prevalezcan los valores éticos sobre contravalores como el poder desmesurado, la insolidaridad, la avaricia.
Hay bastante mirada hacia fuera en el álbum: exceso de información, radicalización, pérdida de valores, precariedad incluso emocional… Pero nunca da la sensación de que estéis dando un sermón. ¿Cómo se escribe sobre todo eso sin caer en decirle al oyente lo que tiene que pensar?
Creo que eso se escribe desde un lugar honesto. Escribimos cómo lo vemos desde quién somos sin pretensión de ser nada que no seamos. No te lo puedo explicar, nos nace así.
“A tus pies” me parece especialmente interesante sabiendo que es prácticamente una declaración de amor a la música, incluso cuando la música no os devuelve económicamente todo lo que le entregáis. Después de tantos kilómetros, ensayos, gastos y años dedicados a esto, ¿qué sigue haciendo que merezca la pena?
Lo que sigue haciendo que merezca la pena es el intercambio final con el público. Eso le da todo el sentido de nuestra música. Que el mensaje llegue y encima que llegue de una manera especial. Además de placentero para emisor y receptor, esa comunión no se puede comparar con nada.
En Perder la fe aparece continuamente el mar como imagen de miedo, viaje, tormenta, calma o incluso curación. Más allá del concepto artístico, ¿tenéis una relación personal especial con el mar o fue el propio disco el que terminó llevándoos hasta él?
Efectivamente fue el propio disco el que nos llevó hacia él, no era algo que teníamos pensado. Todos nosotros nos hemos criado con el mar cerca y puede que eso inconscientemente a utilizar ciertos tipos de metáforas, voces o movimientos musicales.
Y termino volviendo al directo. En la Revólver estabais a dos metros del público, mirándonos a los ojos y explicando algunas canciones antes de tocarlas. Cuando las letras son tan personales, ¿una sala pequeña os hace sentir más cómodos porque existe cercanía o precisamente más desnudos porque no hay ningún sitio donde esconderse?
Cada uno de esos espacios que describes tiene su qué. En los espacios pequeños somos más cercanos porque lo exige el lugar, pero ese discurso de explicar cada canción no podemos utilizarlo en un espacio grande. Ahí necesitamos otros recursos y el show se ha de convertir en algo más visual para llegar más lejos, cada concierto tiene su magia, aprendemos mucho en cada uno de ellos.
Pues nada más por nuestra parte, dejamos abierta la puerta para una charla futura, porque seguro que nuestros caminos vuelven a encontrarse… os dejo este espacio para vosotros, un fuerte abrazo.
Claro que volveremos a cruzarnos. Murcia siempre nos deja con ganas de más. Agradecemos mucho el interés en esta entrevista que es una oportunidad más de llegar a más gente. Otro abrazo para ti, nunca pierdas la fe ☺


