«Destrucción descontrolada»
Reseña por PolMetalhead
Crown Magnetar regresan con The Hollowing of Godflesh, su tercer álbum de estudio, publicado el pasado 25 de septiembre a través de Unique Leader Records. La formación estadounidense continúa consolidando su propuesta dentro del deathcore más extremo, apostando por una combinación de brutalidad, precisión técnica y contundencia instrumental que deja poco espacio para el descanso.
Después de Everything Bleeds (2023) y el EP Punishment (2025), la banda presenta diez composiciones que no llegan a superar la media hora de duración. Este nuevo trabajo también supone la incorporación de Rob Maramonte a las guitarras, músico con experiencia en formaciones como Fallujah y The Zenith Passage, cuya presencia refuerza el componente técnico de la propuesta. Lejos de las tendencias más sinfónicas y melódicas que han ganado protagonismo dentro del deathcore moderno, Crown Magnetar se apoyan principalmente en el death metal más brutal, los riffs de gran densidad y una sección rítmica marcada por los continuos cambios de velocidad. Todo ello acompañado por la voz de Dan Tucker, que constituye uno de los elementos más reconocibles de la formación.
El disco arranca con Gun Eater, una composición de menos de dos minutos que funciona como introducción a la propuesta del grupo. Los riffs pesados y los ritmos más pausados construyen una atmósfera amenazante, mientras la batería y las voces anticipan la agresividad que marcará el resto del trabajo. Un arranque perfecto para dar paso a Desecrate Infinite, con la que llega una importante aceleración del ritmo. Las guitarras adquieren un protagonismo mayor y la batería combina pasajes de extrema velocidad con secciones más contundentes. Se trata de un tema muy grandilocuente en su composición, pero con poco espacio para respirar. Las voces guturales de Dan Tucker se integran en una composición que marca la tónica de todo el trabajo.
Seguimos con Domination, donde continúan explorando ese contraste entre velocidad y pesadez, apoyándose en los blast beats y los cambios de tempo para mantener la intensidad. Los breakdowns empiezan a ocupar un lugar destacado, reforzando el carácter más agresivo de su música. Un tema bastante pensado para reventar en directo, sin duda. En Impaled Genesis, la banda introduce un componente técnico más evidente, con un trabajo de guitarras que alterna riffs especialmente densos con pasajes de mayor complejidad. La sección rítmica mantiene una notable precisión y los cambios vocales contribuyen a generar una sensación de caos controlado, recordando por momentos a bandas con un sonido algo más limpio como Shadow of Intent o Employed to Serve.
Llegamos entonces a The Hollowing of Godflesh, el tema que da nombre al disco. La composición recupera los ritmos vertiginosos, con guitarras afiladas y una batería que alterna blast beats con secciones de mayor contundencia. Los cambios de tempo vuelven a ser fundamentales en una canción que concentra buena parte de los elementos característicos del grupo. Cuenta, además, con algunos de los mejores growls de todo el disco. Una buena decisión escogerla como tema título, ya que encapsula la fórmula de la banda en tres minutos de pura intensidad.
Tras ella es el turno de Godkiller, uno de los temas que cuentan con videoclip, que introduce algunos de los riffs más próximos al death metal técnico tradicional. La velocidad inicial contrasta con un breakdown especialmente pesado en su tramo final, construyendo una composición que combina la complejidad instrumental con el impacto directo que caracteriza al género. Una de las canciones más diferentes y destacadas del disco, en mi opinión.
Con Shut Up and Bleed encontramos una de las piezas más largas del trabajo. La voz adquiere un protagonismo particular, mientras ciertos elementos atmosféricos aportan una dimensión adicional a la habitual agresividad instrumental. La canción mantiene el carácter brutal del conjunto, aunque incorpora pequeños matices que ayudan a diferenciarla dentro de un sonido bastante uniforme que reina en el trabajo. Cuenta con algunas partes más cercanas al groove metal que dan un respiro para recibir con más fuerza la potencia final. Torture Engine recupera una estructura especialmente directa, con una batería muy acelerada y riffs que alternan pasajes técnicos con breakdowns de gran contundencia. La composición mantiene la intensidad del álbum sin desarrollar grandes introducciones ni secciones de transición. Dejándonos un buen tema, pero que destaca poco dentro del conjunto.
En Sculptures of Suffering encontramos la colaboración de Heath Thompson, vocalista de Flesh Carving, que aporta una segunda voz extrema al conjunto. La canción concede un protagonismo especial a los ritmos más pesados y al groove, combinando la agresividad de ambas voces con una instrumentación especialmente contundente. La mejor descripción para este tema es una pelea a muerte entre dos bestias incontrolables. Finalmente, Dead Crown se encarga de cerrar el álbum. La banda opta por mantener la intensidad hasta el último momento. Sin recurrir a un cierre melódico o excesivamente elaborado, siguiendo la tónica de todo el disco, más contundente que melódico o comedido.
En general, hablamos de un disco mucho más resultadista que brillante. No inventa la rueda, pero tampoco lo intenta. Se trata de una descarga de potencia y agresividad. Me gustaría destacar, sobre todo, la combinación entre los aullidos guturales de Dan Tucker, las guitarras de Rob Maramonte y el contundente trabajo al bajo de Michael Sahm. Un disco muy sólido que creo que se beneficiaría de algunos pasajes que le permitiesen respirar, como sí sucede en Shut Up and Bleed. Ese mayor contraste podría hacer dar un salto de calidad a una banda con un futuro muy prometedor dentro del deathcore. Muchas ganas de verles en Barcelona este noviembre.

Formación:
Dan Tucker: Voz
Rob Maramonte: Guitarra
Michael Sahm: Bajo
Byron London: Batería
Tracklist:
Gun Eater
Desecrate Infinite
Domination
Impaled Genesis
The Hollowing of Godflesh
Godkiller
Shut Up and Bleed
Torture Engine
Sculptures of Suffering (feat. Heath Thompson)
Dead Crown


