«La consolidación de un metalcore con sello personal»

Reseña de PolMetalhead

Imminence llevan años creciendo dentro de una escena metalcore en la que cada vez resulta más complicado encontrar una identidad realmente reconocible. En su caso, basta con unos segundos. El violín de Eddie Berg es su gran sello. Este, sumado a las guitarras graves y esa constante dualidad entre belleza y violencia, ha terminado convirtiéndose en un sonido completamente propio. Axis Mundi, sexto álbum de los suecos y primero publicado bajo el sello Sumerian Records, llega precisamente en un momento en el que la banda parece dispuesta a confirmar que el enorme salto dado con The Black no fue algo circunstancial.

En mi caso, además, resulta complicado separar completamente este disco de mi experiencia personal con el grupo. Durante 2025 tuve la oportunidad de ver a Imminence en directo dos veces y ambas terminaron dejándome una impresión fantástica. Sobre un escenario, aquello que podría parecer efectista sobre el papel cobra muchísimo sentido. Eddie Berg alterna voces limpias, guturales y violín mientras la banda construye a su alrededor una propuesta muy reconocible dentro del metalcore moderno. Por eso tenía bastantes ganas de comprobar hacia dónde llevarían una identidad tan personal.

Twisting In The Wind es una excelente manera de responder a esa pregunta. Abren el álbum con esa delicadeza que saben controlar tan bien. La canción comienza contenida y melancólica, hasta que cada elemento va entrando poco a poco y la tranquilidad inicial acaba desapareciendo. Eddie Berg toma el papel protagonista desde el primer momento, pasando de unos registros limpios cargados de angustia a su faceta más agresiva. Cuando las guitarras terminan cayendo con todo su peso, queda perfectamente marcado el tono que va a tener este Axis Mundi.

Con The Sword That Never Bends aparece una de las canciones más reconocibles del trabajo. El riff inicial tiene un groove tremendamente efectivo y las guitarras graves contrastan con unas voces mucho más etéreas. Entonces aparece el violín. Y aquí está una de las grandes diferencias entre Imminence y tantas bandas contemporáneas que buscan desesperadamente algún elemento para distinguirse. El instrumento acompaña las melodías, crea tensión, dialoga con las guitarras e incluso acaba tomando el protagonismo.

Seguimos con Devil May Try, que lleva el álbum directamente hacia terrenos bastante más pesados. El riff principal es lento, grave y aplastante, mientras vuelven a jugar con esa contraposición entre unas voces limpias casi frágiles y unos guturales mucho más violentos. Es precisamente en canciones como esta donde mejor funciona la idea central de Axis Mundi, mezclando melancolía e intimidad con la contundencia típica del metalcore.

Esa combinación continúa en Crestfallen, aunque desde una perspectiva algo más accesible. Es una de esas canciones que parecen hechas para el directo. El estribillo entra con facilidad, la atmósfera vuelve a ser enorme y el violín aparece de nuevo sin robar espacio al resto de instrumentos.

Si hasta aquí el disco había equilibrado bastante bien sus dos caras, False Light decide inclinar completamente la balanza. Es uno de los cortes más pesados del álbum y también uno de los momentos donde Eddie Berg muestra su versión más salvaje. Las guitarras avanzan lentamente y los guturales dominan buena parte de la canción. No necesita demasiados adornos para funcionar, porque aquí lo importante es precisamente el peso.

If Not Now, When supone uno de los primeros cambios importantes de dirección. Aquí la banda se mueve hacia terrenos mucho más atmosféricos y alternativos, alejándose parcialmente del metalcore más evidente. Las influencias cercanas al shoegaze y al metal alternativo hacen que la canción tenga una textura diferente al resto del álbum. Quizá no posea el impacto inmediato de las anteriores, pero siempre es agradable encontrarse sorpresas que rompan la monotonía y eviten que todo termine sonando demasiado parecido.

Y entonces llega Didn’t Think About You (Lately), probablemente la decisión más arriesgada del disco. Los suecos prácticamente abandonan aquí todo lo que hemos escuchado hasta el momento para construir una pieza dominada por la electrónica. Dentro de un álbum tan oscuro y pesado, el cambio resulta enorme y entiendo perfectamente que pueda sacar a parte del público de la experiencia. Personalmente, me parece interesante precisamente por eso. No estoy seguro de que encaje completamente dentro del flujo del disco, pero prefiero encontrarme una canción así antes que once intentos de repetir exactamente la misma fórmula.

Leviathan devuelve inmediatamente el álbum hacia terrenos conocidos. Es uno de los cortes más largos, construido lentamente alrededor de una atmósfera tremendamente oscura. El problema es que llegados a este punto empiezan a aparecer algunos de los defectos de Axis Mundi. Muchas canciones comparten tempos, estructuras y recursos similares, y durante esta segunda mitad la sensación de sorpresa disminuye.

Algo parecido sucede con Shed Your Skin. No hay nada especialmente mal ejecutado, pero aparece en un momento del álbum donde el ritmo empieza a resentirse. El ambiente vuelve a ser oscuro, los tempos contenidos y la construcción lenta. Escuchada de manera independiente funciona bastante mejor que dentro del conjunto. Es quizá el principal defecto del trabajo, tiene muy pocas canciones realmente flojas, pero algunas ocupan un espacio demasiado parecido dentro del disco y terminan quitándose fuerza entre ellas.

Por suerte, Power Divine consigue recuperar buena parte de la intensidad. Berg vuelve a llevar su voz hacia terrenos mucho más agresivos y las guitarras recuperan ese peso que parecía haberse perdido ligeramente durante los minutos anteriores. A estas alturas tampoco estamos descubriendo una nueva faceta del grupo, pero funciona bien como preparación para el tramo final.

Y ese final llega con Exodus. Si Twisting In The Wind abría lentamente las puertas de Axis Mundi, aquí Imminence parecen interesados en cerrarlas de la forma más teatral y grandilocuente posible. Guitarras enormes, voces desgarradas y una sensación de conclusión que va creciendo hasta desembocar en un tramo instrumental donde el piano y las cuerdas adquieren cada vez más importancia. El violín vuelve a aparecer por última vez, recordándonos cuál ha sido uno de los grandes protagonistas de todo el viaje.

Axis Mundi probablemente no supone la revolución que representó The Black dentro de la trayectoria de Imminence, pero tampoco necesitaba hacerlo. Aquella obra terminó de definir una personalidad que aquí la banda intenta perfeccionar y, en algunos momentos, expandir. Los mejores pasajes del disco muestran a un grupo que actualmente posee algo tremendamente valioso dentro del metalcore: sabes quién está sonando prácticamente al instante.

El violín de Eddie Berg tiene mucho que ver con ello, pero reducir Imminence a “la banda de metalcore con un violín” sería quedarse únicamente en la superficie. El instrumento funciona porque alrededor existe una propuesta capaz de sostenerlo, con unas guitarras pesadas, una gran capacidad para construir atmósferas y un vocalista capaz de pasar de la fragilidad a la violencia en cuestión de segundos. Después de haberlos visto dos veces durante 2025, además, tengo claro que esa identidad no vive únicamente dentro del estudio. En directo funciona incluso mejor.

El disco tampoco es perfecto. La segunda mitad pierde parte de la pegada de la primera, determinadas composiciones se prolongan más de lo necesario y la reiteración de ciertos tempos y estructuras provoca que algunos momentos resulten menos memorables.

Con todos sus errores, prefiero una banda dispuesta a fallar buscando expandir su sonido que otra dedicada simplemente a repetir la misma fórmula una y otra vez. Axis Mundi mantiene prácticamente intacta la esencia de Imminence, pule buena parte de aquello que los ha convertido en uno de los nombres más interesantes de su escena y deja algunas puertas abiertas hacia el futuro. Quizá no supere claramente a The Black, pero confirma que Imminence han encontrado un sonido propio y que, por suerte, no parecen tener intención de quedarse estancados en él.

Miembros:

Eddie Berg – voz, violín y viola

Harald Barrett – guitarra

Alex Arnoldsson – guitarra

Christian Höijer – bajo

Músicos colaboradores en Axis Mundi:

Joakim Möller – batería

Adam Janzi – percusión

Viktor Johannesson – violonchelo

Jonathan Sjöberg – piano

Tracklist:

Twisting In The Wind

The Sword That Never Bends

Devil May Try

Crestfallen

False Light

If Not Now, When

Didn’t Think About You (Lately)

Leviathan

Shed Your Skin

Power Divine

Exodus

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