«Valor seguro del Prog Rock.»

Por Rockberto.

Pues ya tenemos disco nuevo de ASHA, el proyecto de Kike G. Caamaño. Siempre es un placer recibir música de Kike porque te aseguras la calidad.

Este “The world belongs to the brave” no es la excepción, díría yo, incluso que se ha superado en relación a anteriores trabajos que también eran muy, muy buenos.

Lo primero que hay que destacar es que Kike se hace cargo de todo, no sólo de la guitarra, que desde luego es su principal activo y en el que, para mí, es de los 5 mejores en este país sin ninguna duda. Pero es que el resto de instrumentos que suenan en el álbum también son creación suya, además, por supuesto, de la producción. Pero, ¿y la voz? Kike siempre recurrió a otros para ese cometido, pero ahora se ha animado con ello también y el resultado es altamente satisfactorio, no habiendo bajado en absoluto la calidad de las voces respecto a anteriores trabajos.

Todo esto no tendría repercusión si no hubiese detrás una colección de grandes temas, pero como nos acostumbra Kike, los hay.

Para el que no le conozca (supongo que pocos de los que leéis esto), decirte que Kike es un Maestro del progresivo, como demuestra en temas como el tercer corte de este disco, la instrumental “Aesthetics of fear” que para sí quisieran algunos totems sagrados del estilo.

Pero, vayamos con un orden. El disco comienza con el primer single que ha escogido el guitarrista para presentar el álbum, “Here there & everywhere”, todo un acierto ya que, posiblemente sea el tema más asequible para paladares no acostumbrados a esto del prog rock. Con un punteo inicial que se repite a lo largo de casi toda la canción, es uno de mis temas favoritos de ASHA desde ya.

Le sigue la buenísima también “The other side” con una concepción instrumental complicada, pero resuelta con una línea de voz más sencilla pero muy lograda que se complementan a la perfección. Otra gema del disco.

A la instrumental comentada anteriormente, le sigue “My wild romance”, con un inicio de guitarras increíble y con un estribillo con una cadencia verdaderamente deliciosa. Increíble trabajo de guitarra en el solo, uno de los mejores que le oído a Kike.

“Wandering Soul”, en el ecuador del álbum, es el tema más propiamente heavy del disco, otra muestra de la variedad creativa que rezuma el disco. Apabullantes desarrollos instumentales que en manos de este maestro adquieren una dimensión especial.

“Dreamland” es otro instrumental en el que lo que podría ser la voz lo lleva, como suele ser habitual, la guitarra, máxima protagonista durante toda la duración del trabajo.

El disco finaliza con “Harvester of elegies”, otro cañonazo en toda regla, la más pausada “Ties of friendship” (con unas guitarras preciosas hacia la mitad del tema) y con la canción que da título al álbum, con unos teclados iniciales que dan paso a unos tambores tribales y posteriormente a las seis cuerdas, con un toque cercano al rock de los 70 que, a mí (igual me equivoco) me ha recordado a Jimi Hendrix, pero llegad hasta el final del tema porque la variedad de sonoridades que se producen durante los 17 minutos del mismo hace de él una canción muy interesante y habla muy bien de la libertad creativa que tiene su creador.

¡¡¡Ah!!! No quiero olvidar el art work, que me parece precioso.

En resumen, un nuevo acierto de Kike y sus Asha que siguen desarrollando una carrera inmaculada desde hace ya… Buuuf, dejémoslo en muchos años. Si sois de los que disfrutáis de desarrollos instrumentales intrincados os lo recomiendo encarecidamente y si no, también, porque tiene momentos menos progresivos que merecen mucho una escucha, hacedme caso.

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