¨Ryan Murphy y productores de Broadway, ¿qué esperan?¨

Crítica escrita por christian darchez

Una vez le presté a un amigo ¨Speed metal symphony¨ de Cacophony en cassette ya que estaba deseoso de conocer cosas nuevas al tratarse de un recién iniciado en esto del metal. A los pocos días se presentó a mi casa y entre charlas banales típicas de adolescentes le pregunté que le había parecido el disco, a lo que me respondió ¨es una porno de guitarras¨ aludiendo al excesivo uso y protagonismo de dicho instrumento. Lo mismo se puede decir de los alemanes Van Canto y su bizarro invento de ¨metal¨ a capella. Resulta increíble que a este grupo aún se lo siga catalogando de metal cuando lo que hacen está muy lejos del estilo y semejante animalada es cometida por sujetos que parecieran ya no amar lo que hacen y se ponen a recomendar estas cosas (tal cual ocurrió en su tiempo con Apocalyptica) que ellos creen que son innovadoras y buenas para el público. Después están repartiendo palos a un disco de una banda de formación convencional como si se tratasen de Budas bajados a la tierra para educar al metalero sobre lo que es el buen metal.

Bueno, esos mismos sujetos son los que ahora están con los nervios crispados por la aparición de las japonesitas bizarras Babymetal. Eso en mi barrio se llama hipocresía.

¿Acaso no se avivaron con semejante intro de que va el sexto disco de los alemanes? Básicamente no solo es lo mismo que vienen haciendo hace ya 10 años sino que el grupo sigue confundiendo el arte con la ridiculez!!! Además… ¿alguien espera que evolucionaran con lo que hacen?, perdón si primero me les río en la cara y luego los termino internando en un manicomio pero el grupo amerita tales reacciones. Una de las grandes fallas del grupo es que se siguen tomando extremadamente en serio a sí mismos en una propuesta musical que no resiste mucha seriedad de digamos, si al menos le pusieran humor al asunto tal vez sería otra cosa, aunque sabemos que el humor alemán es bastante malo. Otra es que sus discos parecen trabajos sin terminar y mientras sigan invitando guitarras cuando se les ¨cante¨ el culo esa sensación se prolongará durante toda su carrera. La particularidad (la única) es que esta vez se trata de una obra conceptual, pero… si a una banda convencional ya no le funciona para buscar una salida creativa menos les vas a funcionar a ellos! Así tenemos los mismos bodrios infumables de siempre pero con narraciones en off a cargo del gran John Rhys Davies (Gimli en la saga de ¨El señor de los anillos¨, no lo juzgo, hay que pagar las cuentas) donde la batería es lo único que se puede destacar pero con los machaques y riffs están hechos voces y mezcladas con más voces virtuosas tanto masculinas como femeninas como Clashings On Armour Plates, la insoportable Time and Time Again que hasta el mismísimo Rambo correría despavorido de solo escucharla. Firevows (Join the Journey) que me dieron ganas de cualquier cosa menos de disfrutar el viaje. The Betrayal cuyo machaque vocal reemplazando a la guitarra y bajo parece mas una rutina cómica fallida de los Monty Phyton. El final de la tortura (al menos para mi) llega con To Catharsis que si bien es la menos ridícula del disco me la imagino que hubiese sido si le agregaban riffs y guitarras de verdad, al igual que con todo el disco.

Lo vuelvo a repetir, me parece una injusticia y una autentica falta de respeto que a esta banda se la catalogue de metal y que encima se la trate con mas privilegios que a centenares de bandas que se parten el culo componiendo y financiando todo con su propio dinero para tratar de llegar, mas allá de los gustos de cada uno, a los oídos de los metaleros de todo el mundo. Como siempre digo, hay público para todo, no por nada gente como Limp Bizkit o Nickelback ahora son millonarios. Acúsenme de obtuso y purista pero de seguir así en un futuro no muy lejano vamos a tener a una banda grabando covers con pedos, y crítica vende humo mediante, vamos a tener a los nuevos salvadores del metal. Esto es demasiado para mí, tal vez ustedes lo disfruten más.

Permiso pero voy a darme una sobredosis de Metal Church para reponerme.

Van Canto

Dennis Schunke: voz

Inga Scharf: voz

Ross Thompson: voz

Stephan Schmidt: voz

Jan Moritz: voz

Bastian Emig: batería

John Rhys Davies: narración

Track List

1. Prologue

2. Clashings On Armour Plates

3. Dragonwake

4. Time and Time Again

5. All My Life

6. Battleday’s Dawn

7. Firevows (Join the Journey)

8. The Oracle

9. The Betrayal

10. We Are One

11. The Bardcall

12. To Catharsis

13. Epilogue

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