
“Una tostada pasada de sueño”
Reseña de Christian Dárchez
No se si recordarán pero en la reseña de “The gang’s all here” (2022) de Skid Row conté que en una desaparecida revista argentina, un cronista en cuestión escribió “Skid Row es el ejemplo mas cabal de lo contraproducente que puede ser para una banda el mega éxito de un disco debut”; un análisis por demás erróneo puesto que su siguiente disco “Slave to the grind” (1991) aunque no repitió las cifras de ventas de su debut de 1989 fue bastante exitoso en ese campo (teniendo en cuenta que el reinado del grunge recién empezaba) siendo el primer disco de Rock duro en alcanzar el puesto numero 1 del Billboard americano; por lo que dicho exitoso debut no fue la causa de la hecatombe sino las inmanejables turbulencias internas sumado al desconcierto que pasaban muchas bandas a mediados de los 90’ sobre qué rumbo tomar a la hora de continuar, y Skid Row no fue ajeno a esto.
¿A que voy con esto? Es que lo de “lo contraproducente que puede ser para una banda el mega éxito de un disco debut” realmente se aplica a los ingleses The Darkness: su ultra mega vendedor y exitoso debut “Permission to land” (2003) fue prácticamente la condena de la banda, puesto que sus siguientes esfuerzos discográficos estuvieron muy alejados de lo que significo aquel éxito repentino en todo sentido, tanto a nivel ventas como en resultados creativos que oscilaron entre lo regular y lo aceptable, tal como había sucedido con su anterior disco “Motorheart” (2021) que afortunadamente figura en lo segundo. ¿En qué lugar entonces se ubica este “Dreams Of Toast” editado a principios de este año? Lo único que puedo adelantar es que el disco pasó casi sin pena y sin gloria, por lo que a la banda no le quedó otra opción que reeditar su no tan exitoso segundo “One Way Ticket to Hell …And Back” (2005) como para no terminar el año con números rojos y después de haberlo escuchado puedo llegar a entender porque fue prácticamente ninguneado, puesto que estamos ante uno de los discos mas flojos que nos dejó este pobre 2025 que ya se nos va.
“Dreams Of Toast”, octavo disco de los ingleses The Darkness, es un monumento a la displicencia compositiva. A ver: los temas no es que son malos (el gusto es subjetivo) pero gran parte del material es insulso en lo que respecta a su particular forma de rockear y cuando intentan sonar serios e introspectivos. A nivel letrístico no voy a pegarles ya que nunca fueron poetas galardonados, eso lo dejo para los críticos que piensan que todos entendemos inglés o bien porque necesitan llenar espacios en sus reseñas, pero si a nivel compositivo que es lo que realmente importa. Y ahí la cosa se pone brava: el disco tiene un comienzo prometedor con la riffera y firme Rock and roll party cowboy con Justin Hawkins exponiendo todos sus artilugios vocales que a estas alturas son mas predecibles que una peli de terror asiática, un buen tema que augura una placa enérgica, pero todo se desvanece cuando llega la rápida y rockabilly I hate miself que no empieza mal pero lo terminan arruinado con un estribillo felizón y payasesco donde el saxo mas que transmitir diversión lo que genera es cringe absoluto. Y si hablamos de cringe no puedo dejar pasar la onda country de salón del far west de Hot on my tail que es igual de divertida que ese tío borracho que en una reunión familiar se pone a contar chistes verdes o a bailar pero que de tantas copas encima se cae a cada rato.
La cosa levanta con la rockera a lo AC/DC Mortal dread que sin ser una maravilla se perfila como lo mejorcito del disco. Don’t need a sunshine es de esas baladas a piano con aires a Queen de esas que nadie extraña si no están pero que tampoco molesta, al igual que ese homenaje a Supertramp en la marchosa The longest kiss. Hay lugar para experimentos como en la casi punk rockera The battle for gadget land que no está mal, pero que queda como una simple curiosidad con pocas chances de volverse memorable, lo mismo se aplica en la ranchera Cold hearted woman con banjos y violines incluidos…Ya está muchachos! Dejen de insistir que en USA ya no les van a volver a dar bola. Para el final llega la rockera a medio tiempo Walking through fire que con poco logra zafar y la aburrida balada introspectiva Weekend in rome que incluye un monólogo del actor Steffen Dorff (“The gate”,“Blade”, “The iceman” y la serie “True detective”) en calidad de invitado, que tiene la misma emotividad que discurso de político cierra un disco flojo, y con poco para destacar.
La producción a cargo de Dan Hawkins dentro de todo logró un sonido cristalino y prolijo donde ningún instrumento y las voces se superponen en ningún momento, todo se escucha en su lugar. Y por lo que veo tampoco le pusieron pilas a la portada, de las peores que vi este año. Igual es lo de menos porque en lo que termina fallando este “dreams of toast” es en su contenido, a cargo de una banda que pese a sus esfuerzos encomiables posteriores nunca pudo defender con argumentos musicales el éxito repentino de su debut. Con Dreams of toast” al menos a mi me queda claro que solo se trató de un golpe de suerte. Fíjense ustedes a ver si no se quedan dormidos con este “sueños de tostada”.

The Darkness
Justin Hawkins: voz y guitarra
Dan Hawkins: guitarra
Frankie Poullain: bajo
Rufus Tiger Taylor: batería
Canciones
1.Rock and roll party cowboy
2.I hate myself
3.Hot on my tail
4.Mortal dread
5.Don’t need sunshine
6.The longest kiss
7.The battle for gadget land
8.Cold hearted woman
9.Walking through fire
10.Weekend in Rome

