«Recorre el Paraíso del Metal con Sunless Sky y muerde este Firebreather»

Crítica escrita por Luishard 

Amigos de Dioses del Metal,  me ha llegado para comentar desde Cleveland (Ohio) el primer trabajo de Sunless Sky, bajo el título Firebreather. Seguramente no sepáis quienes son todavía como grupo, pues tan solo tiene un par de años largos de vida, pero puede que os suenen algunos de sus miembros. El vocalista Juan Ricardo estuvo activo allá en los 80 y 90 en bandas de culto como Attaxe y Ritual y el guitarrista Harry Hillock hizo lo propio hace más de 15 años en Erecto Héctor. El sello alemán Pure Steel Records, con fino olfato teutón, firmó un contrato con ellos después de una corta negociación, lanzando este álbum  debut en todo el mundo a través de Soulfood Music Distribution GmbH  el 8 de agosto de 2014. 

El disco es sumamente variado, son catorce  temas distribuidos en un tiempo total de sesenta minutos. Para mi gusto es una extensa composición y podrían perfectamente haberse reservado tres canciones para el siguiente trabajo. En la práctica,  la banda se mueve en un Heavy /Power Metal entremezclado con tonalidades made in USA, influenciado siempre por los eternos ’80. 

Ha sido grabado en los estudios Brainchild Recording, en Lakewwod (Ohio).Tiene un excelente equilibrio entre firmeza y velocidad. La conducción de las canciones es muy potente, con melodías fuertes, voces enérgicas y canciones pegadizas. La producción destaca por un sonido en general muy directo, largos punteos, abrasadores riffs sin sobrepeso y guitarras rítmicas limpias, todo en su justa medida. Comentar la personalidad vocal de Juan, que me recuerda unas veces a James R. de Helstar y otras a Bruce D. de Iron Maidem. Llena sin problemas todos los huecos con un estilo robusto y con nervio, una limpia voz metálica con justa medida de agudos.

La carátula del álbum ya es harina de otro costal, como diríamos por aquí. Un entrañable bebé con sangre alrededor de la boca, lanzando una bola de fuego como si se hubiera tragado un biberón lanzallamas no encaja con esta música. Quizá el diseñador, en su febril mente, lo relacione con un “respiradero de fuego”. Sin duda, entre todos nosotros podríamos crear en pocos minutos varias composiciones fotográficas que sean más acordes con lo que vamos a escuchar, mezclando por ejemplo tres imágenes: lava incandescente, caudillo vikingo y doncella desvalida. Menos mal que lo que de verdad importa se encuentra dentro, aunque una buena envoltura predispone positivamente al oído.

Abre Subzero, con una entrada desde la nada de batería y poderosas guitarras.  Nada más entrar Juan R. me recuerda al de la “Doncella de Hierro”, aunque pienso que el británico tiene matices vocales más amplios. La verdad es que esos punteos y rítmicas de seis cuerdas me trasladan al otro lado del charco. Con Deathmachine siguen los patrones anteriores, incluyendo un magnífico estribillo cortante.

Entra Firebreather con guitarras solitarias, ¡qué bien suenan así!. La batería marca un ritmo más Power, los riffs son más homogéneos y la melodía es de cabeceo. Llega Immortality, más profunda, con un tempo mayor y con un bajo muy protagonista. 

Para no aletargarnos sale Pandemonium, las notas me ha recordado al Sin Alter Sin de Judas Priest, pero con otro tipo de voz. Comienza The Whaler, lenta, pesada y con un estribillo trabajado hasta lo indecible. Con Fear alcanzamos el ecuador, solo guitarras y platillos en un inicio ya clásico. Continúa ese ritmo cadencioso que nos fricciona los tímpanos y que se eleva y cambia al infinito en el 2´05”, buenísimo.

En Grind you Down,  veintitrés portentosos segundos de guitarra y batería cortante dan paso a una melodía ligera, con un vocalista pletórico arropado en riffs y punteos. Sigue Human Time Bomb invitándonos a movernos, frases secas en la letra acentúan este aspecto y que buen estribillo para que contesten las masas. 

Otra entrada típica en Air Raid, para que cambiar lo bueno me pregunto, porque esto no cansa. Las notas rítmicas abrigan la melodía y nos hace sentirla, con el vocalista mostrando su poderío. Esta nos deja un buen punteo tirando de palanca de vibrato y pedal. Pegada y contundencia en el principio de Planet – X, con muchos riffs y un largo protagonismo de guitarra solitaria. En el final Juan pone a prueba sus agudos  La verdad es que hasta ahora cualquier tema  es interesante para los directos. Solitude cambia el ritmo, media velocidad al fondo de tus sentidos, con un estribillo que parece sacado de las Islas Britanas.

Sinceramente Warlords es de las que menos me han gustado, la he visto desordenada sobre todo en la melodía y en el punteo, demasiado escondido. Con Candys gone bad estamos en el final de este trabajo. Menos mal que no ha sido la anterior la elegida para esta posición, esa rítmica con plomizas notas ochenteras y atractivos coros nos dejan un agradable sabor de boca al terminar.  

Sin dudarlo, le auguro a esta formación un gran potencial, tienen mucho Heavy que mostrarnos y a eso creo que contribuirán los directos con temas tan arrojadizos. Me han gustado, un par de temas menos como mínimo no se hubieran notado en el conjunto, por lo que creo que un 7,75/10 es lo que bajo mi opinión les corresponde. Un saludo metálico a todos.

Tracklist:

  1. Subzero
  2. Deathmachine
  3. Firebreather
  4. Immortality
  5. Pandemonium
  6. The Whaler
  7. Fear
  8. Grind you Down
  9. Human Time Bomb
  10. Air Raid
  11. Planet – X
  12. Solitude
  13. Warlords
  14. Candys gone bad

Componentes:

  • Juan Ricardo. Voz
  • Harry Hillock. Guitarra
  • Dave Kirk. Guitarra
  • Jocko Jermann. Bajo
  • Rob Brandt. Batería

Deja un comentario