“Te perderás en un laberinto de matices y ambientes y no querrás salir.”

Crítica escrita por Luishard

Amigos de Dioses del Metal, antes de entrar en faena y para aquellos que consideran su tiempo más valioso que el Metal, he de deciros que si os consideráis Dioses del Heavy o guerreros del Thrash, no hace falta que sigáis leyendo, a no ser que seáis masoquistas y os agrade como escribo, cosa que dudo. Claro, que los del otro lado bien podrían decir aquello de que no está hecho Ana para los tímpanos del Metal. Ahora bien, si te gusta la música de calidad en general, eres un apasionado de los buenos discos o un amante del Rock Pop melódico, entonces no dudes en darle una oída a este trabajo, te garantizo que pasarás un buen rato hipnotizado, dejándote mecer en un remanso de decibelios y ahora explicaré porqué.

Ana y el Artista temerario, que ya tiene un curioso video promocional con el tema Lo que fuimos, digo curioso por la cantidad de ojazos que en él aparecen, es el nuevo trabajo de los vizcaínos Shinova, editado el pasado 28 de Octubre en las principales plataformas digitales y el 4 de Noviembre en formato físico, a través de Maldito Records. 

Este disco encierra un sonido de primera categoría en los doce temas, a cada cual más exquisito, que se han grabado en los estudios Neo Music Box con José Caballero, que los mezcló y además es el co-productor, masterizado por el ingeniero Alex Cappa y envuelto en una atractiva portada obra de Luz Tato. La fecha de presentación oficial será el 26 de Diciembre en Iruña (Navarra), junto a Doctor Deseo, en la Sala Zentral Kafe teatro, cita que será el inicio de la correspondiente gira.

La gran personalidad de este grupo, con sede en Berriz (Vizcaya) desde el año que vieron la luz, 2009, se traslada a ésta, su tercera obra, como un torrente, alejándose del estereotipo común de bandas urbanas y callejeras del norte de España. Con un estilo dulcificado de Rock alternativo y bebiendo con ansiedad de las raíces del Rock Pop, nos proporcionan un viaje por un trigal de matices escondidos en cada frase, en cada giro y entonación del vocalista.

En segundos, cada canción es capaz de desplegar un mundo de sensaciones a lo largo de sus casi 48 minutos de duración, muy expresivos y armónicos, ayudados por la voz de Gabriel, clara y limpia, que modula cada frase acompañando una melodía penetrante y siguiendo un ritmo pausado, pero con tajantes bases rítmicas, asentándose todo sobre un fondo magníficamente orquestado. Tan solo un pero, y es que a muchos les parecerá una intimista apuesta comercial, muy cercana al Pop, pero eso queda a criterio del respetable y en mi caso, no lo comparto.

Lo que más destaca es la letra, muy conseguida y trabajada, hay ahí muchas horas de inspiración, con frases que favorecen la recreación de un ambiente elegante, de encanto y buen hacer. Sus seguidores notarán claramente el cambio de tendencia, en un giro de noventa grados con respecto a su último trabajo, Ceremonia de la confusión en 2011. Han pasado de los sonidos agresivos y enlodados de antaño a otros limpios y armoniosos, quizás buscando la clave del éxito en la difícil escena musical hoy en día.

Está claro que no hay pegada rockera ni estribillos revienta directos, pero eso no es lo que importa ahora, sino la calidad y la creatividad y de ambos aspectos, Ana y el Artista temerario, rezuma por los cuatro costados, como bien pudiera pasarle en su levitación, sobre un campo de trigo, a la escritora de la portada del disco, donde las hojas salen a ritmo de siega de una antigua máquina de escribir, impulsadas por su imaginación.

Temas como el que da nombre al disco, Lo que fuimos o Shakespeare in shock no hacen más que subrayar todo lo expresado anteriormente, con recuerdos del mejor pasado en Mensaje de emergencia o Media noche en París, en definitiva, distinción, finura e imaginación en todos los temas, sin que sobre ninguno.

Los que hayáis ojeado la entrevista que me hizo la Parca en esta web, sabréis que además del Metal que corre por mis venas, he recorrido otros infiernos, por lo que estos sonidos no me son desconocidos y he de decir que me llegaron recuerdos de Granada (Miguel Ríos) y de París (La Unión, Hombre Lobo en París), bonitas ciudades para recorrer los rincones del Albaicín y Montmartre llevando en el reproductor a Ana y el Artista temerario, un gran disco sin duda, por lo que en conjunto y en el género escuchado, le voy a dar 8 puntos sobre diez. Un saludo metálico a todos.


Canciones

  1. Artista temerario 
  2. Lo que fuimos
  3. La ventana del Voyeur
  4. Ana
  5. Paisajes
  6. Mensaje de emergencia
  7. Shakespeare in Shock
  8. Las marcas del tiempo
  9. Atlántico
  10. Los que tanto hablan
  11. Medianoche en París
  12. Gravedad Cero

Componentes

Gabriel: Voz

Ander: Bajo

Erlantz: Guitarra

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