Este disco quemará el aire al pasar por tus tímpanos

Crítica escrita por Luishard

Amigos de Dioses del Metal, cuando observo esa sobrecogedora portada, no puedo dejar de imaginar que es así como veo representada la carga del Dios Newhunter o el Dios Rob Jalford contra uno de los Jinetes del Aburrimiento, el Dance, en mis metalmaníacos relatos. Dejando un rastro de fuego, quemando el aire al pasar, un guerrero a caballo, ambos salidos del averno escandinavo, el Helheim, se dispone sin duda a iniciar una masacre en un asalto frontal. Impactante dibujo, que recoge la esencia de la música que brama este The Road To Destruction.

Fundados en 2007, en la ciudad sueca de Sandviken, en su discografía tienen un par de LP,s, The War Of Steel Has Begun (2011) y Metal Strikes Back (2013). Este disco que tratamos, es por tanto el tercer lanzamiento, de la mano de Stormspell Records y lleva en el mercado desde el 31 de Octubre del pasado año. Con cambios recientes en la formación, al salir el vocalista Joe List, sus labores las ha asumido el también guitarrista y compositor Cederick Forsberg.

Dicen que a la tercera va a la vencida y tengo que reconocer que éste es el mejor álbum de los Rocka Rollas. Musicalidad y composiciones trabajadas van de la mano. La producción es de las buenas, aunque creo que, como la base rítmica está tan recargada por las cuerdas y es tan contundente, Joe está un poco por debajo, aun cuando la voz es clara, aguda e inteligible. Los ritmos son muy acelerados, superficiales, se entremezclan las altas velocidades infernales del típico Power anglosajón, con la técnica del Speed más depurado, es decir, puro Metal bruñido por las Valkirias, que destella más cuando se sosiegan en algún corte. Todos los clásicos de ayer y hoy tienen influencias en ellos, Helloween, Running Wild, Primal Fear…, pero la sensación es de ir a galope tendido.

Son ocho temas propios, más una intro y un cover de Magnum, no muy conseguido por cierto. Casi 44 minutos, donde encontrarás un festival de guitarras que trabajan en capas, con unos punteos feroces, así en la pista With Fire And Sword hay un solo del guitarrista de Overdrive, Janne Stark, un bajo ciertamente audible y una batería con mucha fuerza. Los temas suelen ir a piñón fijo, pero también hay cambios, pocos, que rompen la monotonía y lo mejor es que han logrado dar un toque épico a muchos cortes, sobre todo en los coros. Así, en muchos de ellos te dan ganas de enfundarte una coraza, armarte con una maza quebrantahuesos, coger tu mejor semental negro y cabalgar junto al guerrero de la portada.

Como viene siendo habitual últimamente, The Gathering es una intro con inicio y final muy grandilocuente, que nos va abriendo el apetito para Curse Of Blood, comenzando con los últimos sonidos de la anterior, se lanza enseguida hacia una melodía difusa, engalanada en riffs cortantes, que gana mucho con los coros, dando muestras ya del toque épico de los mismos. The Road To Destruction coge el ritmo desde el principio, veloz a golpe de ariete y riffeo de estrella fugaz, es un catamarán del Metal, lo mejor es un estribillo heroico que hará que te animes sí o sí y un punteo que quema como la lava, gran tema.

Firewall rompe la línea seguida hasta ahora, porque gana mucha profundidad, en un ritmo de cabeceo intenso a medio tiempo, con un estribillo a coro impresionante y el vocalista dando un recital de agudos, lástima que no repita esta apuesta más a menudo. Darkheart se adorna con una orgía de riffs, volviendo la técnica galopada envuelta en agudos acordes, solo ralentizada levemente en el estribillo, destacando otra vez los punteos con múltiples filigranas de oro puro.

Sigue el ritmo machacón en A Wave Of Firestorms, que gana ambiente épico con la melodía, a lo que contribuye la entonación de Cederick, que vuelve a poner las cuerdas vocales al rojo pasión en cada subidón de frecuencias. Gran comienzo el de With Fire And Sword, preparando todos los instrumentos la llegada salvaje del Metal, aquí puede que ya te suene la apuesta, pero aconsejo quedarse con el trabajo del vocalista. The War Of Steel Has Begun es casi una copia calcada de la anterior, igual inicio, igual ritmo e igual estructura, ya hace falta otra cosa como Firewall, menos mal que este estribillo es de lejos, mucho más potente, un asalto frontal al tímpano, de lo mejor.

El reposo del guerrero en el inicio de Guardians Of The Oath, repitiéndose la  melodía a todo gas de buen riffeo, coros muy aguerridos, velocidad suprema y  punteo técnico, en definitiva más de lo mismo. Kingdom Of Mandes es un cover de Magnum, pero con energía propia, riffs más pesados, parches añadidos y menos tiempo en el corte, dando como resultado un reto realizado con desigual acierto.

Aunque sinceramente me gustaron porque hay mucha energía en este Metal,  lo hubieran hecho más si hubieran bajado un poco las pulsaciones, solo un poco, con algo más de profundidad y cambios de ritmo, porque enganchan, por lo menos en la primera pasada, luego, con los repasos, va decayendo el interés. Es un disco que gana en el tema a tema pero en conjunto afloja. Recomendable para los amantes del estilo, bien podría puntuarse con 7 puntos sobre diez. Un saludo metálico a todos.

 

Tracklist

1. The Gathering

2. Curse Of Blood

3. The Road To Destruction

4. Firewall

5. Darkheart

6. A Wave Of Firestorms

7. With Fire And Sword

8. The War Of Steel Has Begun

9. Guardians Of The Oath

10. Kingdom Of Madness (Magnum cover)

 

Componentes

Cederick Forsberg. Voz

Emil. Guitarra

Henke. Bajo

Billy. Batería

 

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