«Siéntate, tomate tiempo para apretarte el cinturón, reza para que llegue el final cuanto antes y pruébalo, los Overkill te van a reventar por dentro como si llevaras un alíen.»

Crítica escrita por Luishard

Estimados hermanos del Metal, con ésta hago mi segunda reseña y la apuesta ha subido muchos ceros, nada más y nada menos que el último trabajo de Overkill, su 17 álbum de estudio, toda una leyenda viva del THRASH más allá del charco.

Además, a lo anterior se une que este género del Metal me es muy inexplorado, que no desconocido, por eso no leeréis que comparo este trabajo con otros memorables anteriores, como pudieran ser “Ironbound”, ni me empantano en la técnica, por lo que os pido un poco de comprensión, sobre todo a aquellos que son expertos  y puristas en este género del Metal.

Al escuchar el TRASH en otros grupos y épocas siempre me he sentido como caminando por el filo de Tyrfing,  espadamaldita de la mitología vikinga, portadora de la desgracia, debiendo matar a algún hombre cada vez que es desenvainada.

Sinceramente y una vez recorridas todas las canciones varias veces, recomendaría este disco, si pudiera vencer al tiempo, al Jefe Sioux Caballo Loco. Me lo imagino en las nubes, viendo como sus guerreros destrozan a los “rostros pálidos” del temerario Custer, cuyas últimas palabras fueron sin duda “ ¡¡¡Maldito,…. maldito sea tu nombre!!!”, en Little Big Horn hace 138 años. Venganza por tantas afrentas sufridas, por tantos poblados desechos, casi 25 cabelleras por cada canción, y es que puede que estos Overkill aún lleven en sus venas sangre india.

Ya sabéis lo que significa el nombre del grupo,  la capacidad de destruir a un enemigo o a la especie humana entera repetidas veces en el contexto de una guerra nuclear, por lo que volviendo al tema principal, voy a recomendar sin falta al sello discográfico Nuclear Blast Records que incluya una advertencia de seguridad en las carátulas de vinilos y cd,s: “No pases el MP3 a la abuela, se le caerán los empastes”, y es que estos son los comentarios que pueden resumir este magnífico, siempre desde mi humilde punto de vista, trabajo de TRASH METAL: arrasa, arrolla, asesina y machaca tus tímpanos. 

Aquí solo encontrarás THRASH con un par, personal, con base melódica, nada de un solo ritmo hasta el final de cada canción, nada de guitarras fulgurantes que no sabes a donde van ni voces estridentes, que se diluyen entre las notas de los instrumentos. En este trabajo, los sonidos, fruto de una excelente producción, permiten que puedas separarlos en cada momento a tu antojo y combinarlos entre ellos.

Voy a intentar desmenuzarlo y transmitiros lo que he sentido estos días. La portada correcta, sin estridencias ni escalofríos, típica figura del mundo del Metal, pero los colores dicen mucho, el gris anodino se deja abrir por el verde, el de la esperanza metálica eterna y eso anima mucho.

En cuanto a los componentes del grupo, Dave y Derek parecen los dos hermanos mayores de los Jinetes del Apocalipsis, el Hambre y la Guerra, golpeándose con sus guitarras sin parar en plena estampida. D.D. Verni, al bajo, cabalga sin descanso en un mustang bayo por una pradera de Arizona, siguiendo el rastro a Ron, que a la batería parece la reencarnación del Dios hindú Shiva, representado con cuatro brazos, ¿seguro que no los tiene?. Y que decir de nuestro Bobby, correcto en los agudos, potente en los graves, nunca plano, como se ha comentado de otras leyendas. Cierro lo ojos y me recuerda al golpeteo del Mjolnir, el martillo de Thor, aquel que nunca falla un blanco al ser lanzado.

Enciendo mi segundo aparato de música, porque el primero ya lo reventé en mi primera reseña, me pego a la silla y… Xdm, entrada de guitarras rasgando el aire, el Cuerno de la Abundancia lanzando sus notas, me recuerda a la Guerra de los Mundos, todo un presagio de lo que viene a continuación.

Armorist, magnífica entrada de todo el conjunto a la vez, Bobby a saco, sin prisioneros, los cambios parciales de ritmo se suceden sin piedad, estribillo contagioso, ¡¡qué directo!!, y ese cambio demoledor, esperad al minuto 2´20” y temblad. Continuamos con Down To The Bone, más profunda, sintiéndose más los acordes, nos sirve para “descansar” un poco y prepararnos para lo que viene.

Pig, para mi una de las favoritas, engancha desde el principio, los riffs se suceden sin compasión, te envuelve el THRASH y casi te cuesta trabajo respirar. Con Bitter Pill, casi a mitad del disco, un acústico nos prepara para lo mejor, una entrada que parece abrir las puertas del mismo infierno, descendemos con ellos, y es que ese ritmo, a mi me traslada, me rebosa la adrenalina y enlaza perfectamente con la siguiente, Where There’s Smoke, más fulgurante, aceleramos y si intentamos seguir a Bobby, éste nos sacará el dedo corazón, ¡¡pero que pedazo de estribillo estoy escuchando!!, esto va a reventar un directo. 

Freedom Rings empieza como a mi me gusta, ya sé que soy un clásico,  platillos y guitarras contestándose al más puro ¿cómo decirlo…? “estilo Judas”, ¡pero no!, ellos nos recuerdan que esto es destilado THRASH METAL, estribillo corto y pegadizo nos arrastra hasta el final.

Another Day To Die comienza como la anterior, la voz de Bobby parece esconderse algo al principio, pero  explota en cuanto entramos en faena. Me vais a perdonar que haga tantas referencias al vocalista, pero es que conociendo sus luchas contra la enfermedad, su edad y sus achaques es toda una proeza homérica la que estoy escuchando, ¿acaso ha sido bendecido por los Dioses del Metal?.  

King Of The Rat Bastards tiene un estribillo pegadizo que hará rugir a las masas y te doblarás como el acero bajo el yunque. El punteo y ese acompañamiento muy teutón en los coros nos lleva hasta la siguiente, It´s All Yours. La base de esta canción es interesante, rebosa personalidad, no parece que sea la número diez, golpea tu cabeza y te preguntas ¿no quedará mucho?, qué bueno esa voz que se va apagando en el minuto 2´05”, casi noto como Bon Scoot se removía en su tumba, para continuar con un solo que te hará sonreir de placer. Y llegamos al final, porque todo termina aunque en este caso desearíamos que no fuera así, con In The Name. Aquí no hay baladas fin de disco que valgan, ni las queremos, contundencia hasta el último segundo, otro pedazo de estribillo para el directo, ¡se nos van a salir los brazos!, las guitarras siguen su lucha particular sin cuartel y el batería saca sus “cuatro brazos” para inmiscuirse en el combate. Atentos a ese cambio de ritmo en el 4´30”, con el resto del grupo contestando a Bobby, te saldrá la sangre a borbotones por  los poros. 

En resumen y sabiendo que habrá muchos en desacuerdo, para mi le doy un 7,5 de nota y es que estoy deseando sacar al perro para volverlo a escuchar. Un saludo metálico a todos. 

Tracklist:

01 – Xdm – (00:50)

02 – Armorist – (03:53)

03 – Down To The Bone – (04:04)

04 – Pig – (05:22)

05 – Bitter Pill – (05:49)

06 – Where There’s Smoke… – (04:20)

07 – Freedom Rings – (06:53)

08 – Another Day To Die – (04:57)

09 – King Of The Rat Bastards – (04:10)

10 – It’s All Yours – (04:27)

11 – In The Name – (06:04)

Componentes

  • Bobby Ellsworth. Voz
  • D.D. Verni. Bajo
  • Ron Lipnicki. Batería
  • Dave Linsk. Guitarra
  • Derek Tailer. Guitarra

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