¨La llave a la resurrección está cerca¨

Crítica escrita por Christian Darchez

Hace poco, mi amigo y mentor periodístico Hugo Zapata, en su blog personal comentó algo acerca del culto a la exageración que se está dando en los medios de prensa con respecto al cine. Lo mismo se puede decir en la música, donde la ponderación o el ensañamiento exagerado a la hora de encarar una crítica, están a la orden el día, como ocurrió con el debut de esta nueva aventura de Geoff Tate, ¨The key¨, del año pasado, cuyos detractores lo calificaron de ¨adefesio¨ o ¨abominable¨; si bien no es una joya (claro está), tampoco es un disco extremadamente malo como el ¨M¨ de Myrkur (que la prensa especializada catalogó de obra maestra), de hecho tiene cosas positivas que lo hacen más defendible que el horrendo ¨Frequency unknown¨ (2013) y lo hacían un disco decente que al menos estaba un poco más enfocado musicalmente. Entiendo que a la prensa les haya gustado más ¨Condition human¨ de sus ex compañeros de Queensryche pero se fueron un poquitito al carajo con el ensañamiento.

¿Qué palabras le merecen entonces a este pretenciosamente titulado ¨Resurrection¨, segunda aventura de sus Operation: Mindcrime? Bueno, desde mi opinión (atajándome, claro, ustedes tendrán la suya), debo decir que ¨Resurrection¨, sin miedo a que me lluevan las puteadas de los fans de Queensryche, es lo mejor que hizo Geoff Tate desde ¨Promised land¨ (1994). Ojo, con esto no quiero decir que alcance el nivel de aquella gran obra (injustamente incomprendido en esos tiempos), pero el disco tiene bastante reminiscencia de él y presenta el primer trabajo de Geoff Tate como adicto recuperado de las posturas musicales pajeras con las que venía adornando sus composiciones, por eso acá no hay canciones pelotudas y huecas como ¨Burn¨ o ¨The stranger¨ del disco anterior. Acá cobraron más protagonismo los climas y pasajes dentro de la línea progresiva/experimental, con un Geoff Tate en estupendas condiciones vocales (como se puede ver en las últimas presentaciones, que recuperó mucho de su caudal), con buenas intervenciones de teclados y puntuales saxos (a cargo de Tate), con las guitarras también tejiendo melodías y climas (y metiendo buenos solos) aunque no están exentas de fuerza en los momentos donde hay que meter potencia. Aunque al disco al principio le cuesta arrancar (4 instrumentales en plan progresivo que dentro de todo suenan convincentes), para la llegada de Left for dead, Miles away y Healing my wounds que pese a ser canciones prototípicas de su propuesta son bastante más tolerables que otrora mención a sus respectivos climas. Curiosamente a partir de The fight una balada bastante bonita (¡al fin una buena balada, Geoff!) con aires a Pink Floyd, la cosa se pone mucho más interesante merced a sus guitarras acústicas, teclados en forma de colchón y buenos armónicos.

Pasando por la enérgica y potente Taking on the World con Blaze Bayley (ex Iron Maiden) y Tim ¨Ripper¨ Owens como invitados aportándole algunas partes y coros a un muy buen estribillo. Hasta llegar a la insólita pero muy interesante Invincible de aires space/psicodélicos, un experimento inédito hasta ahora de Geoff pero que no le sienta para nada mal al espíritu del disco. El comienzo de metal progresivo a todo riff de la extensa y climática A smear campaign de muy buen interludio con el saxo de Tate y los teclados brindando contrapuntos y con un muy buen solo de guitarra entrelazados con intrincamiento progresivo. Tal vez renguea un poco en into the hands of the world que, si bien no es una mala canción (merced a su gran sección rítmica), tal vez no sea tan destacada, hasta llegar a la final Live from my world, un medio tiempo que recuerda bastante al Pink Floyd de ¨The division bell¨ (1994), le da un muy buen cierre al disco.

El plástico esta vez está mucho mejor producido donde cada arreglo fluye con naturalidad, junto con la magnífica voz de Geoff. La única objeción y debilidad del disco es que la carencia de variedades rítmicas le resta algunos puntos, pero es innegable que dentro de esta faceta es lo más logrado de su carrera. El fan más talibán del Queensryche actual dudo que vaya a amigarse con la propuesta, pero los adeptos a Geoff Tate seguro les va a encantar.

Mis esperanzas no fueron para nada vanas, no será una ¨resurrección¨ a toda regla, pero está muy bien hecho. ¡Así sí, Geoff, así sí!

Operation: Mindcrime

Geoff Tate – voz, teclados y saxo

Kelly Gray – guitarra, bajo, coros

Scott Moughton – guitarra, teclados

Randy Gane – teclados

John Moyer  – bajo

Simon Wright  – batería

Brian Vichy  – batería

Nick Greatrex – guitarra

Invitados

David Ellefson  – bajo

Scott Mercado – batería

Tim “Ripper” Owens  – voz

Blaze Bayley  – voz

Mark Daily – coros

Tracklist

1. Resurrection

2. When All Falls Away

3. A Moment In Time

4. Through the Noize

5. Left For Dead

6. Miles Away

7. Healing My Wounds

8. The Fight

9. Taking On The World

10. Invincible

11. A Smear Campaign

12. Which Side You’re On

13. Into The Hands Of The World

14. Live From My Machine



 

Escrito por Christian Darchez


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