Calificación: 6,50/10 género: terror/suspenso

“La sombra del mostacho”

Reseña de Christian Dárchez

No pertenezco ni perteneceré jamás a la iglesia fundamentalista de Robert Eggers, uno de los artistas del séptimo arte mas inflados de los últimos 10 años. Algo que sin dudas me trajo mas de un encontronazo con algún cinéfilo pasional (que se expresan mas como miembros de una secta, al igual que sucede con Zack Snyder) que ve obras maestras intocables a pelis como su debut en la sobrevaluada (aunque es buena) «Ther witch» (2015), el bodriazo en blanco y negro de «The lighthouse» (2019) y el spin off clandestino de la serie «Vikingos» que fue la aventura de acción «The northman» (2022), su primer acercamiento al cine de género y que según tengo entendido dividió aguas entre sus mas devotos seguidores. Hablamos de un director de la nueva camada del denominado “cine inteligente” o “revival de los 70’” junto con Ari Aster y Jordan Peele (el dios de la victimización racial), o sea que preponderan la narración con diálogos complejos acompañados de muchos planos en silencio donde sobresale la fotografía y mucho pero mucho simbolismo. Todo lo que el “cinéfilo mamador” necesita a la hora de sentirse un erudito del cine sin haber visto jamás algún film de la era dorada de los 70’. En esta oportunidad el bueno de Eggers decide hacer una remake de la mitica “Nosferatu” (1922) con Max Shreck una peli hoy de culto y muy amada por la comunidad gótica como también uno de los grandes exponentes del expresionismo alemán, pero que en su momento estuvo envuelta en una polémica muy sonada con la viuda del escritor irlandés Bram Stoker, autor de la famosa novela “Dracula”, puesto que la peli fue una adaptación clandestina de la obra de Stoker. Tuvieron que pasar un par de años para que llegara la primera remake a cargo del director  Werner Herzog “Nosferatu: el vampiro” (1979) con Klaus Kinski (que mantuvo una relación amor/odio con Herzog dado el muy mal carácter del ya fallecido actor) e Isabelle Adjaní que fue muy popular en su momento dada las muy buenas reseñas que cosechó gozó de cierto éxito comercial. Un suceso que intentaron repetir con la peli italiana de Augusto Caminito  “Nosferatu en Venecia” (1988) una producción que estuvo plagada de inconvenientes y recortes de presupuestos que no solo tuvo reseñas negativas que destrozaron al film sino que fue un desastre en la taquilla. Ya en el nuevo milenio Nosferatu volvió al celuloide con el film experimental “La sombra del vampiro” (2000) de Elias Merhige, que en su momento tuvo su exito considerable y estuvo nominado a 2 oscars siendo uno de ellos Willem Dafoe como mejor actor, pero con el tiempo fue sepultada en el olvido absoluto. Hoy el vampiro ancestral tiene otra chance y lo hace con un film que está siendo sometido al cáncer de los tiempos modernos: la exaltación exagerada, tanto por un sector del publico como de la prensa especializada. En mi opinión “La obra maestra memorable” me la quedaron debiendo, pero siendo justo se trata de un film bastante ameno.

La particularidad de esta versión de Eggers es que además de tomar elementos de la obra original de 1922 (fotografías y tomas muy oscuras) es que la misma adapta gran parte de la novela de Bram Stoker “Dracula” que en su momento solo había servido como inspiración. El reparto hace una muy buena labor: Lily Rose-Depp (hija de Johnny  Depp) tiene muy buenos momentos en la trama pese a que heredó la tendencia a sobreactuar de su padre y si no fuera por el enfoque oscuro de la peli estaría convertida en una parodia de aquel personaje encarnaron en el pasado Greta Schroder e Isabelle Adjaní; el resto del reparto Nicholas Hoult, Aaron Taylor Johnson, Emma Corrin (lo de ella acá fue aceptable pese a que como actriz sigue sin convencerme) y sobre todo Willem Dafoe canalizando a Van Helsing secunda muy bien en lo suyo y finalmente llegamos a Bill Skarsgård que con 6 horas de maquillaje y un bigote bastante cuestionado compone su propia versión del vampiro que no está mal y le otorga a la peli identidad propia. Desde los aspectos técnicos no se le puede objetar absolutamente nada: el diseño de producción como la fotografía de ambientes tétricos y oscuros son un personaje mas en la peli y genera muy buenos climas tensos y siniestros. Ahora me toca a hablar de todo lo negativo del film y que justifica mi puntaje: la intención de fusionar la peli  original con la idea de adaptar gran parte del libro de Stoker (como por ejemplo el pasaje del viaje del barco Demeter) fue noble, pero el inconveniente pasa por el lado de que esto hace que la peli se haga un poco pesada y caiga en numerosos baches narrativos donde cuesta bastante seguirle el ritmo, por lo que es bastante sencillo caer en los brazos de Morfeo y mas si uno no está acostumbrado a la narración de Eggers y la verdad es que no hay ninguna razón para que el film dure 132 minutos (y encima Eggers aseguró que hay “corte de director”, mamita querida!) puesto que la peli tiene un final de lo mas abrupto, sin epílogo mediante. Son esas cosas que me impiden elevarla a la categoría de “obra maestra”.

La peli como seguramente sabrán le esta yendo muy bien en la taquilla y al momento de que lean esto ya sobrepasó los 100 millones de dólares de los apenas 50 millones de presupuesto. Negocio redondo, otra vez. “Nosferatu” al menos desde mi opinión está muy lejos de ser la obra maestra que tanto predican, pero si se trata de una peli llevadera y pese a sus cosas negativas logra un buen relato de terror gótico que rescata una vez mas la figura de los vampiros como personajes siniestros que no están para hacer reír a nadie y mucho menos para incluirlos en culebrones teen. Véanla y después los leo!

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